Hay 900 agentes, en medio de versiones de abucheos al vicepresidente. La sorpresivas bajas de los gobernadores.
Mucha policía. El vicepresidente sí, el gobernador no. La celebración por los 200 años de la batalla de Salta, motivo del feriado de hoy, a poco más de 10 cuadras de la plaza principal de la capital provincial, vino con algunas novedades de último momento. La más inesperada: la baja del acto de Daniel Scioli. Hasta el mediodía tampoco había llegado el otro gobernador sobre quien estaba posada la atención: el ahora opositor cordobés José de la Sota.
"No vino por el conflicto docente", le aseguró a Clarín un vocero oficial salteño sobre Scioli, mientras confirmaba que sí estarían los gobernadores Sergio Urribarri (Entre Ríos), Gildo Insfrán (Formosa), Eduardo Fellner (Jujuy), Luis Beder Herrera (La Rioja) y José Alperovich (Tucumán). Quien también estaba previsto que arribe pero cerca de las 11 aún no se lo había hecho era Jorge Capitanich (Chaco).
La presencia de Scioli, junto con la del ahora opositor De la Sota era la que suscitaba mayor atención entre los mandatarios, por los cortocircuitos con el Gobierno nacional. "De la Sota vendría más tarde, lo esperamos para el acto con shows musicales de las 16", respondieron desde la organización a Clarín cerca de las 13.
Quien sí aterrizó en la provincia, pasadas las 10, fue Boudou. Y el gran despliegue policial, aseguran algunas versiones, podría relacionarse con la intención de evitarle otro mal trago al vicepresidente, como el que vivió días atrás en Santa Fe, cuando fue abucheado. De todos modos, al menos en la previa, no hubo demasiada polémica con su llegada. Desde el radicalismo local se repudió que fuera el vice, "quien tiene una gran cantidad de causas judiciales, el que esté al frente de una fiesta patriótica".
El desfile, previsto para las 10, había congregado poca gente en su arranque. Pero con el correr de la mañana, los salteños se acercaron masivamente y algunos voceros oficiales ya hablan de concentración "histórica".









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