De visita en Pergamino en el marco de su campaña por la Gobernación, el líder de Unión Celeste y Blanco no ahorró críticas hacia el actual mandatario bonaerense, tanto por temas de fondo como de coyuntura. Convencido de que ganará las elecciones aseguró que sabe cómo transformar la provincia. Lo acompañaron Solmi y Pacífico.
Por otro lado, el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, acompañado por los referentes locales Marcelo Pacífico y Jorge Solmi, opinó sobre la inseguridad y la baja de la edad de imputabilidad de los menores, un tema muy discutido en los últimos días.
El líder de Unión Celeste y Blanco, se refirió a la situación de los productores del campo que ya llevan cinco días de paro, organizado por las cuatro entidades agropecuarias, y al respecto afirmó: “Se necesita una política agropecuaria que acompañe. Parecería que la política del Gobierno nacional es perjudicar al campo. Esto es lo que han decidido, casi ideológicamente. No se entiende qué es lo que quieren hacer”. Para solucionar estos problemas, explicitó cuáles serían las medidas a tomar en la provincia en caso de asumir el cargo de gobernador: “El Banco Provincia tiene que ser otro socio de los emprendimientos que llevan a cabo los productores, otorgando créditos blandos que se puedan pagar en el tiempo, con lo que se produce. Tenemos que fomentar la inversión nacional de capital argentino para generar empleo argentino. Con un Estado provincial que los apoye y no los persiga ni los presione, para que puedan progresar lo más rápido posible”.
Siguiendo con los puntos negativos de la gestión de Daniel Scioli, De Narváez aseguró que en su recorrida por el territorio bonaerense ve una provincia “con muchas necesidades desde hace largo tiempo, y que hay que comenzar a resolver”.
Delincuencia juvenil
Como lo viene haciendo en los últimos días, De Narváez se mostró a favor de bajar de 16 a 14 años la edad de imputabilidad de los menores, pero “que nadie se confunda”, dijo porque “no por bajar la edad, el problema está resuelto”.
Dijo además que “no hay que ser hipócritas, acá falta una política de Estado para nuestros jóvenes, que tenga que ver con la educación, con la vivienda, con la alimentación, con las tecnicaturas que permitan la especialización de los trabajadores para que puedan desempeñarse mejor y tener mayores oportunidades laborales”.
A su vez, sentenció que la política de seguridad de la provincia de Buenos Aires “debe estar a cargo del gobernador”. Esta postura tiene que ver con las disidencias entre Daniel Scioli – a favor de bajar la edad de imputabilidad y en acuerdo con De Narváez- y Florencio Randazzo, ministro del Interior, quien se mostró en contra de la aprobación de la ley penal juvenil.
En relación con la delincuencia de los menores, hizo referencia a los adictos a las drogas, flagelo al que le atribuye una de las causas de dicho problema y, atacó al Sedronar, órgano público que se encarga del tratamiento y rehabilitación de las personas con adicciones a estupefacientes: “Es mentira que da becas que ayudan a recuperarse; no tienen internación, el tratamiento termina a los doce meses y, cualquiera que investigue un poco, sabe que un adicto no se recupera en ese lapso. Es mentira que hay una política nacional de recuperación de adictos”.
Viviendas
También hizo referencia a la falta de viviendas en todo el país,- aseguró que es más de un millón- y a la política que tomaría para solucionar el problema en la provincia, otorgando créditos a 20 ó 30 años para que las familias puedan comprar sus casas. Para cerrar, mencionó el déficit bonaerense y aseguró: “Hay malgasto de recursos en la provincia de Buenos Aires”, y convencido de que va a ganar las elecciones, adelantó: “Vamos a administrar bien el gasto. En un presupuesto de más de 80 mil millones de pesos, es posible ahorrar recursos. Pero, además, reclamándole al Gobierno nacional aquellos fondos que corresponden a la provincia de Buenos Aires y que históricamente se le han negado, por ejemplo: el Fondo de Reparación Histórica del Conurbano. Hoy las provincias de Santa Fe y Córdoba reciben más fondos que Buenos Aires, cuando nosotros aportamos cinco veces más. Yo les puedo asegurar que con esos fondos les voy a cambiar la vida a los bonaerenses”.
Así culminó Francisco de Narváez su visita a Pergamino, para seguir cumpliendo con su agitada agenda, recorriendo ciudades de la Costa Atlántica y municipios del Conurbano; dos sectores decisivos para competir por la Gobernación de la Provincia.
En Agroimport
De Narváez estuvo en la empresa Agroimport, de Santilli y Scofano, ubicada en Barrancas del Paraná y Pasaje Río Juramento, en la zona sur de la ciudad. La misma se dedica a la fabricación y exportación de autopartes agroindustriales.
El diputado nacional remarcó que en su recorrida por la provincia está encontrando, en el marco de la producción, “muchas necesidades, que hay que comenzar a resolver”.
“En una ciudad como Pergamino, un centro de producción agrícola, se necesita una política agropecuaria seria en el país”, sentenció el candidato a gobernador.
Al respecto remarcó diciendo que “una política del Gobierno nacional es joder, jorobar al campo. No se entiende lo que quieren hacer. Si se acompañara con buenas políticas se estaría produciendo mucho más”.
“Vinimos a visitar otra historia de éxito (con relación a la firma Santilli y Scófano) de las que necesitamos muchas más, dos familias que trabajan desde hace mucho tiempo, produciendo productos de calidad del sector más importante del país, que es el sector del agro y el complemento de la agroindustria y no sólo para la Argentina, sino que se exporta a Brasil, Canadá. Queremos sembrar toda la provincia con este tipo de historias exitosas”.
Recorrida y café
De Narváez, tras tomar contacto con la prensa, recorrió un sector del barrio Belgrano para conocer la realidad de ese sector de Pergamino, y luego transitó a pie por el Centro de la ciudad, para culminar su estadía compartiendo un café en Nuevo Almacenes, donde un numeroso grupo de simpatizantes de su espacio político lo esperaba.
Imputabilidad: pidió sesiones extraordinarias
Francisco de Narváez prolongó la polémica con el gobernador Daniel Scioli en torno a la ley que dispone la baja de imputabilidad penal para menores, al pedirle que le solicite a la presidenta de la Nación que convoque a sesiones extraordinarias para tratar la iniciativa, que cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores.
De Narváez respondió así a declaraciones de Scioli, quien le había dicho que “como diputado de la oposición que tiene mayoría en diputados” debería aprobar la norma. Esa declaración había llegado luego de que De Narváez señalara que si él llega a la Gobernación no tendrá “las manos atadas” en este tema, en clara referencia a la frase de Néstor Kirchner y para atribuirle al oficialismo el no tratamiento de la iniciativa.
Ahora, De Narváez volvió a embestir contra Scioli, a “aclararle” que “fue el propio kirchnerismo el que trabó en la Cámara de Diputados el tratamiento de la ley penal juvenil”. Y le recomendó al gobernador que “le pida a la Presidenta que convoque el lunes a sesiones extraordinarias del Congreso y nosotros vamos a estar allí porque la seguridad es la primera demanda de la gente”.
En respuesta a declaraciones de Scioli, De Narváez recordó que “fue la diputada oficialista Diana Conti, compañera de lista de Scioli en 2009, la que influenció para hacer fracasar el tratamiento del tema en Diputados” y agregó que el gobernador “tendrá además que arreglar sus diferencias con el ministro Randazzo, que se manifestó públicamente en contra.”
“Esta semana le ofrecí públicamante al gobernador que reunamos la Legislatura bonaerense ya, antes de febrero, para tratar el régimen procesal penal juvenil de la Provincia. Y también le he pedido a la señora presidenta que convoque a sesiones extraordinarias del Congreso para abordar el mismo tema”, señaló el diputado.






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