Forte quiere ser el candidato a gobernador

(General Pico) - El radicalismo pampeano, al igual que el PJ, se ha sumergido en pleno verano en las aguas de la interna partidaria. Ayer el diputado nacional, Ulises Forte, reveló sus intenciones de ser gobernador de La Pampa. Sus pretensiones levantaron olas de palabras en la multiplicidad de colores internos que anidan en la UCR;
aunque es prematuro para saber si las ganas de Forte apuntan a instalar una cabecera de playa para negociar o intenta ser un tsunami para desbancar al senador nacional, Juan Carlos Marino. Forte amaneció el lunes con traje de precandidato y discurso provincial. La decisión de ir por más se habría tomado durante el fin de semana, con el guiño de algunos dirigentes del centenario partido, que hasta hace poco acompañaban a Marino.

Se menciona a un intendente del norte y un dirigente de la misma zona, como algunos de los impulsores de la candidatura de Forte. Pero no se descarta que la movida política pueda tener alguna seña del propio Intendente de Santa Rosa, Francisco Torroba.

Enroque.

Sin embargo, los principales sostenedores de la candidatura de Forte serían sus correligionarios de General Pico, donde mantiene su capital político. Inclusive, el viernes pasado se terminó de conformar la mesa directiva del comité píquense, donde los dirigentes ligados a la línea interna que conduce Marino lograron una representación menor.

Las diferencias de Forte con el sector que conduce el senador Marino no son nuevas y datan desde el mismo momento que compartieron la campaña legislativa de 2009. En aquel año, Forte había tomado protagonismo montado en el conflicto que el gobierno nacional mantuvo con los representantes de las patronales del campo. Aquel fulgor llevó al hombre de la Federación Agraria a los primeros planos de los medios nacionales.

Cuando el conflicto menguó dirigentes del radicalismo de General Pico y otras localidades pensaron en Forte como una alternativa electoral y una forma de contener la expansión de la línea blanca, de Juan Carlos Marino. Y para la elección legislativa, Forte fue impulsado como diputado nacional de la noche a la mañana. Sus pilares políticos amenazaban con ir a una interna. Los blancos cedieron y el ex intendente de Colonia Barón, Daniel Kroneberger, quedó afuera de la lista de diputados. El acuerdo no estuvo exento de presiones a nivel nacional y de la opinión del vicepresidente, Julio Cobos, que tenía un plafón político mayor. Ese enroque dejó fisuras que aún prevalecen y se mantienen vivas.

Diferencias.

Aquella escaramuza interna dejó heridas. Forte y Marino compartieron campaña aunque el recelo nunca desapareció. Ahora, cuando las agua parecían calmas y se hablaba de "acuerdos y consensos", Forte salió a jugar fuerte. Ya anunció que caminará la provincia para sostener sus aspiraciones y buscará sumar apoyos para una posible interna. Otros de los detonantes que parecen haber influido en Forte fueron las declaraciones realizadas por el precandidato a la presidencia, Ricardo Alfonsín, que avaló a Marino como el postulante a la gobernación de La Pampa por la UCR. Esas palabras causaron no poca sorpresa. Forte se considera uno de los primeros seguidores de Alfonsín hijo y propagó su candidatura. Pero el bendecido fue Marino.

Una fuente partidaria, y conocedora de los movimientos internos, auguró que la postulación de Forte es "solo el principio" de las disputas en el centenario partido. "Van a existir nuevas manifestaciones internas a nivel provincial y reacomodamientos en torno a los precandidatos presidenciales Sanz y Alfonsín", dijo la fuente. Con el correr de los días se sabrá si la precandidatura de Forte se sustenta solo en un banco de arena o cuenta con sólidas rocas por donde llevar su mensaje.

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