El secretario de Transporte se puso al frente del conflicto por la demora de vuelos desde el aeropuerto internacional de Ezeiza, donde este mes se sumaron los servicios de cabotaje por obras en Aeroparque. Anunció la creación de un Comité de Crisis y, si bien todo comenzó con una pelea entre pilotos, dijo que el mayor problema es que Aerolíneas sacó más vuelos de lo previsto. El titular de esta empresa, Mariano Recalde, sigue sin aparecer.
El secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, anunció la creación de un comité de crisis para evitar nuevos inconvenientes en la demora de los vuelos desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, y adjudicó los inconvenientes a “un mayor volumen de vuelos” de Aerolíneas Argentinas.
La explicación llegó en momentos en que desde el Gobierno crece la bronca por la ausencia en el conflicto de Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas Argentinas, donde llegó por gestión del Gobierno tras la estatización de la empresa. Una vez en su silla, el hijo del abogado laboralista comenzó a demostrar gestos de autonomía que irritaron al propio Hugo Moyano, jefe de la CGT y sobre todo a Jorge Pérez Tamayo, el líder de los pilotos.
El propio Julio de Vido hace meses que lo quiere echar por la cantidad de escándalos que acumula su gestión -charter para ver la Selección en Uruguay con sus amigos, contrataciones en el exterior de simuladores que posee la empresa, etc- y por su notoria ineficiencia que lleva a la línea de bandera a perder varios millones por día. Pero sobre todo irrita al ministro que Recalde apele a su contacto directo con Máximo Kirchner para ningunearlo.
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El secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi.
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La mala planificación de Aerolíneas
La demora en los vuelos comenzó el jueves tras una disputa entre pilotos de Uala y Apla, los primeros ligados a Austral y los otros a Aerolíneas. La discusión terminó a los golpes con varios vuelos demorados y discusiones que por la tarde continuaron en asambleas y con la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno.
Ayer las demoras continuaron y el momento más álgido llegó cuando los pasajeros de un vuelo que iba a Tucumán decidieron atrincherarse, entre ellos el diputado nacional por Corrientes, Juan Casañas. También debieron trasladarse en micro a destinos cercanos para cancelar definitivamente algunas partidas.
Con la situación más normalizada, Schiavi fue este mediodía a Ezeiza y anunció la creación de un comité de crisis “para normalizar las operaciones en Ezeiza y establecer las responsabilidades de lo sucedido", integrado por “por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Anac, Aeropuertos 2000, Aerolíneas Argentinas y el Órgano Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA)".
Al explicar las causas de lo sucedido, el secretario se desligó de la interna gremial de pilotos y apuntó a la compañía que maneja Recalde.
"Evidentemente los problemas que se generaron fueron más de lo previsto debido a que Aerolíneas Argentinas posee hoy un volumen de vuelos que superó la capacidad del aeropuerto, por lo que es necesario analizar la situación y avanzar en soluciones para evitar que se repita lo ocurrido en estos dos últimos días", dijo a la Agencia Telam.
Recalde, el encargado de coordinar esos vuelos, no apareció y sigue rechazando las entrevistas que le solicitan aún en los medios oficialistas que suele frecuentar. De hecho, si bien el conflicto se originó en la compañía que administra Recalde, quien quedó sólo dando explicaciones ante los medios fue Alejandro Granados, titular del organismo que supervisa la aviación civil.
"La idea –continuó Schiavi- es ir normalizando las operaciones en las próximas horas, de hecho hoy la situación está más controlada, pero la realidad es que habrá vuelos que no van a salir y debemos resolver cada uno de los casos de la mejor manera para no afectar a los pasajeros".
El secretario de Transporte justificó las obras de Aeroparque que desencadenaron la disputa gremial y complicaron la logística de los vuelos. “Eran estrictamente necesarias para la seguridad y la operatoria de esa estación aérea de acuerdo a las normas actuales de aeronavegación y las estamos llevando a cabo a full".
"La mudanza era ineludible, no fue un capricho, había que hacerlo y elegimos la época del año de menor movimiento para poder concretarlo sin dificultades, pero evidentemente al llevar a la práctica lo que se planificó, nos encontramos con mayores problemas de los previstos", culminó Schiavi.






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