El asesinato de los pibes de la Carcova profundizó el zanjón entre las distintas posiciones.
De la conferencia, convocada para anunciar una marcha de repudio a la “Masacre de José León Suarez” donde la Bonaerense, según parece confirmarse de a poco, tiró a matar contra vecinos que nada tenían que ver con el supuesto saqueo a un tren, participaron el Movimiento Evita y sus satélites juveniles, barriales y de la mujer, con tres referentes de primer nivel, el ex secretario de Derechos Humanos de la provincia Edgardo Binstock, la precandidata a intendente local “Magui” Gaguey y el joven militante Leonardo Grosso.
Además estuvieron presentes Gastón Chillier, director operativo del CELS, Matías Pérez, de la agrupación El Eternauta, integrante del Frente Transversal, El Frente de Organizaciones Sociales (F.O.S.) y mandaron su adhesión JP Descamisados, Movimiento Peronista Revolucionario, Peronismo “26 de Julio”, el Centro de Participación Ramón Carrillo, el Movimiento por la Educación Nacional y Popular, el dirigente Gerardo Quiroga de “Nuevo San Martín” (espacio de Alejandro Phatouros), CELS, el equipo de abordaje territorial del Ministerio de Desarrollo, el programa “La esquina de mi barrio”, La Cámpora, Agrupación Scalabrini Ortiz, esto es, todo el abanico K que está en la oposición al Ivoskismo.
A su vez el Movimiento Lautaro, exagerando por izquierda, pidió la renuncia de Casal, de Daniel Ivoskus y de Lidoa Naím.
También se hicieron presentes familiares de los chicos asesinados o heridos.
Todas las organizaciones convocan para hoy martes a marchar desde las 17 horas desde Avenida Márquez y Echagüe.
Pero la contundencia de los hechos aceleraron los tiempos, ayer por la noche el gobierno provincial reconoció implícitamente la culpabilidad policial en la represión al intervenir la Comisaría de José León Suarez y pasar a disponibilidad a 15 efectivos.
Ero la puja ideológica no termina con esta medida administrativa, ya que los movimientos acusan a Scioli de implementar una política de seguridad basada en la criminalización de la pobreza y la autonomía política de la Policía, contraviniendo la política del gobierno nacional, tardíamente implementada con la creación del Ministerio a cargo de Nilda Garré, que tiene a todo el conglomerado de la derecha en contra, porque amenaza con cerrar kioskitos y desarticular bolsones de poder.
Otros analistas, más finos, ven en esta puja política desarrollada en el seno del oficialismo, un ajedrez determinado por las candidaturas a presidente, si CFK decide no presentarse, evidentemente el gobernador es el que mejor mide para ocupar su cargo, por lo que este enfrentamiento puede ser una manera de marcarle la cancha para impedir un control total del Movimiento Nacional, esto es, habilitarle la posibilidad de la presidencia, pero sin que pueda tocar los logros ni los espacios de poder conquistados por las fuerzas transversales K, ya que estos criticaron al vecino de Villa la Ñata reconociendo que ha sido el ladero más fiel del oficialismo. Es decir que en determinado momento le pueden dar el bastón de mariscal, atado con un piolín.
Casal pende de un hilo y el jefe policial Paggi también, en los círculos más cercanos a “la gorra” y su entorno, ya se habla de sus respectivos reemplazantes, el viceministro Guido Lorenzino y Salvador Baratta.







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