Las negociaciones con De Narváez y con Duhalde no prosperan y avanza la posibilidad de presentar una lista bonaerense
Aunque el diálogo de los principales referentes del PRO provincial con los operadores de Eduardo Duhalde es "permanente", y a pesar de que todavía no está descartada la opción de sumarse al frente de Fransico De Narváez y Ricardo Alfonsín, todo parece indicar que el macrismo competiría en la Provincia sin candidato presidencial.
El espacio tiene lanzado un postulante para la Gobernación, el diputado provincial Jorge Macri, que encabezaría la boleta del PRO, y candidatos que vienen trabajando en los distritos, en un armado que se pensó originalmente para que avance en el marco de un acuerdo con De Narváez y con la hipótesis de que Mauricio Macri jugaría la carta presidencial.
En el dinámico y complejo escenario de negociaciones en el peronismo opositor bonaerense, el macrismo parece dispuesto a cerrar las puertas para mantener la "cohesión y la identidad" del espacio. Y porque, reconocen, las opciones de acuerdos presentan, cada una de ellas, dificultades difíciles de salvar.
Por un lado, se sabe que desde el búnker de Francisco De Narváez se acercó una propuesta para incorporar a los macristas bonaerenses al frente con el radicalismo. Pero el "Colorado" puso condiciones que en el PRO califican como "inaceptables": no trabajar sobre un acuerdo macro, sino incorporar a candidatos puntuales, como Jorge Macri para que compita en Vicente López, Emilio Monzó para la lista de diputados por la Cuarta sección, y Ramiro Tagliaferro para hacer pie en Morón.
En tanto, las negociaciones con el duhaldismo, que busca nutrir la candidatura provincial de Graciela Camaño con el aporte del PRO, no tendrían muchas chances de prosperar. Es que en el macrismo los cañones están apuntados casi exclusivamente a lograr la reelección en capital federal. Y los estrategas electorales que trabajan en la campaña del jefe de gobierno desaconsejan un acuerdo con Duhalde y advierten que su figura cosecha alto rechazo en los votantes porteños.
En el PRO aseguran que la opción de competir con la boleta corta no presentaría demasiadas dificultades en el armado regional. "Desde el 2005 en adelante logramos construir una base sólida en más de cien distritos y tenemos presencia fuerte en los más importantes. No vamos a tener problemas de infraestructura ni de fiscales", dicen.
"La idea es al menos estar arriba de los pisos. En realidad, si no hacemos alianzas, el objetivo principal es mantener la identidad y la cohesión del espacio político", reconoce un dirigente macrista que participa de la negociación bonaerense.








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