El anuncio daría una señal de moderación ante a los mercados, según analistas consultados
La decisión del Gobierno de anunciar el rápido pago de la deuda con el Club de París, tal como se lo pedían sus acreedores, debería mejorar las expectativas para las inversiones privadas en la Argentina, ya que refleja una señal de moderación oficial, según expresaron analistas privados y oficiales.
El anuncio de la Presidenta, como respuesta a la carta que el Club envió la semana pasada, en la que requería el anuncio de una negociación, fue bien recibido anoche por expertos en cuestiones financieras y de la economía real consultados por La Nacion.
Sobre todo, aclararon, porque a priori despeja los temores de que se produzca una mayor confrontación para "profundizar el modelo", como se jactaba el oficialismo.
Más aun, un ejecutivo de un banco dijo que espera que ahora haya una señal oficial clara sobre la inflación y, en particular, sobre la normalización del Indec, aceptando al menos recibir el crítico informe que las universidades realizaron sobre este organismo.
En ese sentido, si el Gobierno pretende terminar con la cuestión en 2011, como dijo ayer la Presidenta, significa que aceptó los términos de los acreedores y, por lo tanto, que no necesita del monitoreo del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque lo anuncie como una victoria. "Nadie le va a negar el derecho de anunciarlo como un logro, pero pueden aclararse dos cuestiones: todavía no está el acuerdo de los acreedores y, además, la Argentina pagaría en el corto plazo y no como pretendía antes, en cinco años; por lo tanto, ya no importa si participa o no el FMI", expresó una fuente muy al tanto de las negociaciones.
Anoche, algunos acreedores creían estar observando un dé jà-vu, porque, como ocurrió con la cancelación al contado de la deuda con el FMI en 2006, el gobierno kirchnerista vuelve a anunciar como una victoria algo que, en realidad, era el reclamo de sus acreedores: que les pagaran.
De hecho, esta semana se presume que estará en Buenos Aires un funcionario clave del Tesoro francés, que repetirá este pedido.
Sin embargo, escépticos luego de que el Gobierno ya anunciara en 2008 el pago de esta deuda en un solo pago con las reservas del Banco Central, los analistas creen que, para que haya un cambio importante en el humor de los inversores de mediano plazo, deberán darse pasos concretos en la negociación.
Mientras tanto, debería seguir bajando el riesgo país en los bonos argentinos, como parte del fuerte interés de los inversores especulativos por las atractivas tasas de rendimiento que ofrece el país.
Pese a que la Presidenta dijo que la carta tenía conceptos de elogio, La Nacion pudo saber que se trató de un mensaje breve, de tono neutro, que, sin perder la postura diplomática, le pedía al Gobierno que cumpliera con el pago de estos US$ 7715 millones que se acumulan en default desde fines de 2001.
"Esto cambia las expectativas; es una señal de racionalidad, como la que se estaba pidiendo, aunque tal vez no lleguen inversiones fuertes en los próximos meses", señaló el economista y consultor Miguel Bein.
El vicepresidente del Banco Hipotecario, Mario Blejer, agregó desde Londres: "Esto mejorará mucho por el lado de los bonos argentinos y atraerá inversiones que ya podrían estar aseguradas contra un default [cuando se pague y se pongan en marcha nuevamente los mecanismos de garantía de los países acreedores]".
Miguel Kiguel, socio de Econviews, dijo: "Es algo que le interesa a los dos lados: a la Argentina le sirve porque empieza a normalizar las relaciones con el G-7 [que reúne a los países más ricos] y podría recibir crédito para el sector privado a mediados de 2011. Y a los acreedores, porque es un tema conflictivo menos con este gobierno".
Lisandro Barry indicó que "una mejora en las expectativas significa una posición financiera más confortable, con más suba de los bonos, en un mundo donde hay bastante apetito de fondos de inversión para hacer negocios con la Argentina por las tasas tan atractivas frente al resto del mundo".
Dante Sica, de Abeceb.com, opinó que "si el acuerdo avanza, algunas empresas, sobre todo europeas, pueden volver a pensar en invertir en el país, ya que la liquidez es muy alta para ellos"


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