El intendente de Olavarría recibió a EL TIEMPO en dos de los espacios que a su gestión le genera orgullo mostrar: el remozado complejo de La Máxima y el Centro Cultural San José. Habló de la impronta de su gestión; de su padre, Helios; de Omar Duclós, Pablo Yanibelli y, por supuesto, de su líder natural, el intendente de Tigre, candidato a diputado nacional en primer término y eventual presidenciable en 2015.
José María Eseverri se refirió, además, a las enseñanzas que le dejó su padre, Helios, uno de los últimos caudillos de la política del territorio bonaerense, y planteó la necesidad de retomar el libreto que dejó Néstor Kirchner.
El mandamás de la comuna vecina ponderó los logros de su gestión y criticó a los "dirigentes" que, con sus discursos, desalientan la integración que durante décadas se viene reclamando para distritos vecinos como Tandil, Olavarría y Azul. En tal sentido, cargó las tintas contra el actual diputado nacional y ex intendente azuleño, Omar Duclós, por considerar que, con sus manifestaciones, "no favorece" la formación de un bloque zonal de desarrollo que potencie las virtudes de dichas comunidades.
Eseverri recibió a los cronistas de este medio durante una de las tantas recorridas que realiza por la ciudad, cuando compartió la visita que niños de los jardines maternales municipales, realizaron al complejo La Máxima y al Centro Cultural San José. En el primero, los visitantes observan animales vivos y las nuevas instalaciones del Museo de la Ciencia, mientras que en el Centro Cultural, recorren la muestra sobre Mafalda, uno de los personajes de historieta más entrañables del país. El flamante museo fue construido íntegramente con fondos municipales por unos 5 millones de pesos, previéndose el pronto inicio -enfrente de éste último- de la edificación del Museo de Paleontología.
Muy personal
José María Eseverri nació en Olavarría el 5 de junio de 1968. Es abogado, egresado de la Universidad Nacional de La Plata. Está casado, es padre de dos mujeres y otros tantos varones. Es simpatizante de River Plate. Fue senador provincial por la Séptima Sección Electoral y, en las elecciones de 2007, obtuvo la victoria como intendente con más del 35 por ciento de los votos. En 2011 ratificó su cargo con un triunfo arrollador del 52,16% de los sufragios, superando a su inmediato perseguidor, Ernesto Cladera, de Udeso, por más de 30 puntos porcentuales.
De la cuna "K", a la propia identidad
Hay quienes toman las Primarias de agosto como un anticipo de lo que puede suceder en las elecciones generales de octubre.
- Usted, que no es candidato, ¿cómo lo vive?
- Somos parte de un equipo de trabajo que arrancó hace un largo tiempo con reuniones entre intendentes, básicamente del Conurbano y algunos del interior. Primero tomó forma de un espacio para la discusión de las políticas provinciales, donde los municipios nos hemos tenido que hacer cargo de cuestiones que la provincia no asume vinculadas con la salud, la infraestructura educativa y, básicamente, a cuestiones de seguridad, con problemáticas especiales en el Gran Buenos Aires como el transporte y el tratamiento de los residuos. Luego fuimos encontrando la necesidad de expresar a un sector muy importante de la sociedad que venía pidiendo una alternativa al gobierno y que veía en los intendentes y, particularmente, en Sergio Massa, un gestionador de la cosa pública y una persona comprometida. Esto es algo nuevo que pasa en la política: el nuevo rol de los intendentes, que pasamos a ser la cara visible de la democracia y del Estado ante una comunidad que siente la lejanía y la incapacidad del gobierno nacional y provincial para solucionar sus problemas cotidianos.
- ¿Eseverri llega a Massa o viceversa?
- Con Sergio tenemos una larga relación desde 2005, cuando nosotros nos incorporamos al kircherismo y él fue el único dirigente nacional que vino a acompañarnos. Tanto mi viejo (Helios Eseverri) como yo quedamos, con una muy buena relación, pero más que nada impactados por un hombre joven con modernidad en la gestión, algo que a nosotros nos obsesionaba porque para eso estamos a cargo de un municipio. El gobierno tiene que ser moderno, debe dar respuestas rápidas a la gente y no solamente discursos. Es necesario ejecutar la gestión con convicciones de hacia dónde debemos el Estado y a la sociedad, además de cómo generar empleo en Argentina. Los dos tuvimos la suerte de ser electos intendentes en 2007, por lo cual la gestión nos volvió a unir. Primero formamos parte del Grupo de los Ocho, luego del sector de kirchneristas críticos y hoy, como dice Sergio, formamos nuestro propio destino. Veremos cómo responde la gente; hasta ahora, hemos tenido muy buena respuesta de la sociedad, pero también un gran compromiso con esa misma sociedad en cuanto a que, gestionar la política desde otro lugar, es la unidad; esto de dividir permanentemente agotó la forma de hacer política; así no se construye, sino que se destruyen sociedades, familias, comunidades. Parece que, después de seis años, se dieron cuenta que hay inseguridad, que se tienen graves problemas en infraestructura vial o que las escuelas se están cayendo a pedazos.
- ¿Qué lo acercó antes, y lo alejó después, del kircherismo?
- Néstor Kirchner fue el mejor presidente de los últimos 30 años. Lo dije claramente el día que falleció. Fue un gestionador eficiente, un hombre con convicciones, alguien que nos dio instrumentos a las nuevas generaciones de cómo gobernar el país; las bases fundacionales del kircherismo, que fueron el superávit comercial y fiscal, la inclusión social a través del trabajo y no los planes sociales, la inversión en obra pública y el cuidado de las reservas internacionales, entre otras cosas, nos permitieron enamorarnos de su estilo de gestión. En lo político, Néstor bajó línea de un sentido de apertura que hoy estamos reproduciendo en el Frente Renovador, por lo que hoy nos critican desde el kirchnerismo, que nos permite sumar hombres y mujeres con visiones diferentes, como pueden ser Adrián Pérez o referentes del macrismo, con una centralidad en el peronismo muy clara, pero con quienes nos ponemos de acuerdo cuando hablamos de modernidad del Estado, del rol presente del Estado y de un país ordenado que de confianza al inversor.
- ¿Y entonces cuál es la diferencia con Cristina?
- Tras el fallecimiento de Néstor y con la aparición de La Cámpora, fue como que los pibes dilapidaron en poco tiempo la herencia recibida, esa cosa de los nuevos ricos que no saben sostener e incrementar lo heredado y que lo echaron a perder. El Gobierno se distanció de las políticas económicas de Néstor y se inició una construcción basada en la lógica política del amigo-enemigo que destruye la sociedad y el país.
"Guerra" al campo y Clarín
Dirigentes del Frente Renovador, con Sergio Massa a la cabeza, estuvieron reunidos días pasados con los integrantes de la Mesa de Enlace de entidades agropecuarias, encuentro que despertó ácidas críticas de sectores vinculados con el oficialismo. Consultado sobre la evaluación que podía hacer del cónclave, José Eseverri respondió que "sirvió para demostrar que se puede hacer política de otra manera, dialogando".
"Hay cosas en las que podremos ponernos de acuerdo y, en otras, no; son discusiones de intereses y lo que tiene que primar es el interés del país por sobre los intereses sectoriales y/o individuales, pero sin duda que el rol del campo es central. Hay que sentarse a conversar porque el productor ganadero está vendiendo los animales al mismo precio que hace tres años, y el agropecuario no tiene perspectivas de corto plazo porque no sabe si lo van a dejar o no sembrar, ni cuál va a ser la rentabilidad del cultivo", expresó. Agregó que "hoy no hay ninguna señal para el productor a mediano o largo plazo, cuando producir un ternero lleva 3 años o cosechar implica enterrar millones de pesos que no sabés cuánto lo podrás vender ni cuánto te sacará el Estado".
Respecto de la "guerra" entablada entre el Gobierno y el Grupo Clarín, Eseverri dijo que "Raúl Alfonsín, cuando se fue del gobierno, planteó la discusión respecto del rol de los medios en las democracias modernas. Carlos Menem, la única verdad que dijo en campaña fue cuando le aseguró a los grupos económicos, futuros dueños de los medios, la privatización de los canales de televisión. En tanto que Néstor intentó, en un debate válido para la democracia, es dirimir quién es más importante en una República: una corporación mediática o la política. Luego -continuó- se transformó en una pelea personal y unidireccionada al grupo Clarín, cuando en Argentina no es el único grupo ni corporación mediática".
"La gran derrota conceptual del gobierno es haber perdido la 'pelea' con el campo; haber perdido la 'pelea' con el Ejército, a quien ahora intenta transformar en garante de la Seguridad Interior con un nuevo rol que se le quiere dar a las Fuerzas Armadas; perdió la discusión que tuvo con el gran referente de la iglesia, Jorge Bergoglio, y tuvo la 'desgracia' que, en 2000 años, haya sido la primera vez que tenemos un Papa que era justamente la persona a la cual el gobierno en general, y Cristina, en particular, habían enfrentado muy fuertemente; y también la van a perder con los medios, porque hoy los medios que tienen mayor penetración en la sociedad son del Grupo Clarín. La derrota conceptual del gobierno es dejar a la política débil frente a la realidad; el próximo gobierno tiene que ser un gobierno que sea votado por la mayoría, y que equilibre el poder real en Argentina", señaló.
Hacia un modelo de desarrollo zonal
Mientras se consolida el crecimiento de Olavarría como una de las ciudades más importantes del territorio bonaerense, José Eseverri afirmó que sigue abogando por una integración real con los distritos vecinos, como Azul y Tandil.
"Tenemos realidades comunes y roles distintos. Cada una tiene su decisión política, empresarial y a nivel comunidad de cómo ir encontrando su modelo de desarrollo. Nosotros, Tandil y Azul tienen cada uno el suyo. Lo que sí creo es que hay que eliminar lo que alguna dirigencia intenta reinstalar permanentemente, que es esta cosa de Olavarría o Azul; Olavarría o Tandil, o Tandil o Azul. Con Tandil hemos superado todo tipo de diferencia; cada uno tiene su rol, tenemos una convivencia muy importante a través de la Universidad del Centro, lo cual nos ha permitido generar una carrera nueva que se consolida con nuestro propio desarrollo, que es la Escuela de la Ciencia y la Salud; Azul lo ha hecho a través de la Universidad también, con la Facultad de Derecho", ejemplificó.
"Me parece que ahí hay un tema de la dirigencia que tiene que cambiar ese rol disyuntivo de la 'o' por la 'y', para que deje de ser Olavarría o Azul para pasar a ser Olavarría y Azul", aseguró el jefe comunal olavarriense.
"Nosotros (por Olavarría y Azul) somos un Polo de Desarrollo Regional, con 160 o 170 habitantes en 45 kilómetros, a razón de 20 minutos de viaje por autopista, con lo cual tenemos un mercado común. Tenemos roles complementarios, lo cual es muy normal y hablaría de la madurez de ambas comunidades. De hecho, tenemos muchos empresarios de Olavarría que invierten en Azul y de azuleños que invierten en Olavarría o que trabajan aquí", fundamentó.
Reforzar el control fronterizo para luchar contra los "narcos"
En momentos en que el oficialismo bonaerense y nacional parece haber "despertado de la siesta" que le impedía advertir la gravedad de la inseguridad que se vive en la Provincia, lo que motivó el envío de personal de Prefectura y Gendarmería para reforzar la dotación de la fuerza del orden distrital, José Eseverri sugirió tomar otro camino para generar tranquilidad en la población y luchar contra el tráfico de estupefacientes.
"Hoy la Argentina tiene una discusión de la seguridad muy parada en la cuestión policial, en el impacto de poner más policías y gendarmes en la calle, y esa es una discusión absolutamente limitada. Se debería tomar una decisión estratégica respecto de la frontera para controlar el narcotráfico, ya que Argentina se ha transformado en un país de consumo, producción o transformación de la coca en cocaína y, a su vez, un lugar donde se ha facilitado el 'lavado de dinero' con inversiones de mucha gente que, en Colombia, se ha dedicado a este tipo de negocios", manifestó.
"Hay poblaciones enteras a las que se les ha facilitado el acceso a la droga. Esto significa que hoy nuestros pibes están en riesgo; la situación social en la Argentina debe ser analizada después de diez años de crecimiento económico para determinar qué es lo que pasó. Tenemos la misma cantidad de chicos que no estudian ni trabajan que hace seis años atrás, cuando empezó el mandato de Cristina y, si esto no se logró revertir en años de crecimiento económico, esperemos que no nos llegue la 'malaria' porque va a ser trágico", advirtió.
Dijo de…
Omar Duclós (actual diputado nacional del GEN y ex intendente por tres períodos en Azul)
"Tengo el respeto de alguien que fue elegido por su comunidad y el vecino de Azul decidirá qué hacer con su propio destino. Omar no contribuye en nada con su discurso a facilitar una integración regional. En la campaña en Azul, decimos que el futuro del distrito no puede ser una vuelta al pasado, y Duclós desaprovechó los mejores años de la Argentina para transformar a Azul. Es la misma ciudad que era antes de su asunción. Si algo hemos logrado hacer en Olavarría en los cinco años y medio que estoy a cargo, es transformar muchísimo el aspecto de la ciudad. Eso lo digo 'de afuera', pero soy dirigente político y lo puedo expresar como tal. No vi nunca una gran transformación de Azul a partir de la gestión de Omar".
Pablo Yanibelli (candidato en primer término a concejal por el Frente Renovador, en Azul)
"Tiene una virtud que es preocuparse porque Azul tenga un proyecto de ciudad. Los dirigentes azuleños han elegido en el último tiempo a personas que midan bien en las encuestas y los imponen como candidatos. No se preguntaron si, detrás de esa persona, había un proyecto de ciudad y para la región. El proyecto de Pablo tiene mucho que ver con el profesionalismo en la política, para delinear una ciudad que tiene que pensarse para saber cuál es su rol individual y regional y qué hacer para atraer inversiones; qué hacen los pibes cuando nacen, se crían y si tienen posibilidades para desarrollarse. En estas son las cosas Pablo está trabajando muy bien. Se hará una devolución a cada vecino que respondió a un trabajo militante de encuestas sobre problemáticas barriales. Azul no tiene una 'radiografía' de lo que necesita y le pasa a cada barrio; contar con esa herramienta te permite diseñar un programa de gobierno".
- ¿Le gustaría gobernar la provincia?
- "No, no. Quiero ser intendente. Amo ser intendente. Los intendentes tenemos derecho a opinar de los problemas que tiene la provincia porque lo sufren todos los vecinos. Hace falta un proyecto provincial. No podemos seguir teniendo gobernadores que no sean de la provincia, que no conozcan su realidad y la sobrevuelen en helicóptero. Tenemos un serio problema de recursos desde que Alejandro Armendáriz entregó 8 puntos de coparticipación, pero también llevamos varios años con gestiones de gobernadores que no han sido bonaerenses que seguramente tuvieron poco apego a la gestión. Afrontamos en la provincia un crecimiento descontrolado en el gasto público que hace que terminemos en déficit, como estamos ahora".
- ¿Sergio Massa, candidato a presidente 2015?
- "Nosotros tenemos un solo objetivo, que es ganar en 2013. Esto significaría que se confirma que el gobierno nacional no tendrá reforma constitucional y reelección; también que, en Argentina, se puede hacer política de otra manera, que un intendente puede ganarle a un gobernador, y esto va a ser un mensaje para todos los gobernadores que durante estos años estuvieron en muchos casos sometidos al poder económico del gobierno nacional, sin construir identidad propia, lo mismo que lo ocurrido en muchos municipios".










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