Encuestas: no se votó en primera vuelta y ya se largó la "guerra del balotaje"

Encuestas: no se votó en primera vuelta y ya se largó la

Massa dice que sólo él le gana a Scioli. Macri responde que su rival no llega. El candidato K, por las dudas, apuesta al 25. Los últimos números.

Especulan sobre la final, cuando aún no pasaron la primera vuelta. A poco más de un mes de las elecciones presidenciales, Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa se largaron a una particular carrera por instalarse como los mejor posicionados para un eventual segunda vuelta. Delicias de la política argentina: no se votó en las generales y ya se largó la "guerra del balotaje". Los encuestadores, con sus números, más o menos confiables, hacen su aporte.

Un poco de historia reciente. Aun cuando puso en duda por unas horas una victoria que se suponía segura, la revancha electoral en la Ciudad, el 19 de julio, reavivó más fantasmas en el comando sciolista que en el macrista. Y, una vez pasado el susto, hasta entusiasmó al PRO.

El razonamiento fue básico: si Horacio Rodríguez Larreta, que había ganado la primera vuelta con 45 puntos y más de 20 de ventaja sobre Martín Lousteau terminó ajustadísimo en la final, ese volcán bien podría repetirse a escala nacional. En este caso, el papel del jefe de Gabinete porteño lo haría el gobernador bonaerense. Por eso, desde antes de las PASO y aún hoy, el objetivo primordial del oficialismo es instalar la idea y buscar una victoria K el 25 de octubre. Se entiende, entonces, que el FpV difunda con ganas algunos sondeos que plantean este escenario.

Como un equipo que hoy se sabe con menos chances, el macrismo (médula de la alianza Cambiemos) apuesta todo a llegar a una final. Un solo partido, mano a mano. En su caso, el dato "científico" que los mantenía esperanzados era una supuesta mayoría que eligiría un "cambio" y no una "continuidad". No todas las encuestas presentan este panorama tan así.

Lo de Massa es más jugado todavía. Desde el 10 de agosto, una vez que se demostró que seguía en carrera, su primer objetivo fue hacerles creer a todo que tiene chances de ser él el rival de Scioli y no Macri. Más allá de algunos contactos privados con el jefe de Gobierno, pensó la campaña como la previa a un balotaje (imaginario) opositor mezclado en la primera vuelta. El PRO tomó nota: aun cuando admita que el candidato del Frente Renovador puede ser un cepo para el crecimiento K, también sabe que muchos de los votos que pueda capturar Massa serían electores opositores desencantados con Macri. Lo que suma uno resta el otro. Y viceversa.

El ex jefe de Gabinete de la Nación primero empujó para instalar la idea de un acercamiento en los números al jefe de Gobierno para la primera vuelta. Aunque la mayoría de los sondeos lo sigue ubicando a dos dígitos, algunos lo ponen a menos de cinco. El caso Niembro, y el desgaste sobre el líder del PRO ayudó a hacer creíble cierto corrimiento. 

Pero en paralelo, Massa, el más suelto en la campaña porque es el que menos tiene para perder, tiró la otra bomba de números: que en una eventual segunda vuelta, contra Scioli perdería Macri pero ganaría él.Ayer, incluso, lo puso en palabras mientras se iba del acto en el que presentó sus propuestas, ladeado por Roberto Lavagna y José de la Sota. "Cinco encuestas dicen que en segunda vuelta nosotros le ganamos a Scioli", revoleó.

Clarín accedió a dos de esos trabajos. Uno, el de González y Valladares, es el que suele darle mejores cifras al Frente Renovador: para la primera vuelta lo ubica en 24,2%, contra 26,7% de Macri. En un balotaje, la misma consultora asegura que Scioli vencería al candidato de Cambiemos (44,9% vs. 42,8%, sin proyección del voto blanco ni indecisos), pero perdería con Massa (46,9% a 41,3%).

También la encuestadora Ipsos, con otros márgenes, sostiene que Massa podría ganar el balotaje. En este caso, 44,6% contra 43,4% del candidato K, que a su vez vencería a Macri si el mano a mano es con él: 47,1% a 42,3%.  

En las mediciones de las dos firmas, de todos modos, se camina sobre el margen de error. Es decir, cualquier corrimiento podría cambiar el orden del ganador. Pero en la previa de la elección, poco (o mucho) importa de esto a los postulantes. Son tiempos de generar sensaciones. Y aunque a un mes del comicio, los sondeos aún no lo reflejan, se supone que una parte del voto opositor (lo que se conoce como "voto útil") se terminará desplazando al mejor posicionado para enfrentar al kirchnerismo. Mera suposición: también se creía que quien saliera tercero en las primarias (en este caso fue Massa) se esfumaría rápidamente por esta misma idea, y por ahora no ocurrió. 

El PRO plantea dos respuestas a estos escenario de balotaje. "Nuestros números nos dan 47 a 45 a favor de Mauricio contra Scioli", dice por un lado una alta fuente del Gobierno porteño ante la consulta de este diario. Y por el otro, no descarta que Massa "pueda tener un par de puntos más, pero no lo vemos significativo porque él no llega al balotaje".

El sciolismo, por último, a tono con el jefe del espacio, muestra optimismo. Aseguran tener "números que lo dan ganador a Daniel en segunda vuelta, pero no los vamos a necesitar porque vamos a ganar en la primera". Por las dudas, igual, se ilusionan y le dan oxígeno en la campaña a otro fantasma: el supuesto miedo que Macri genera en los votantes del Interior y que dependen del Estado. 

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