Ya dimos demasiado aumento", opinó Juan Carlos Sacco, desde la conducción fabril. Lescano dijo que le contaron que Moyano se quiere ir de la CGT y pidió una central unida
"Lejísimo está de nosotros ese número, que fijaría un piso en los convenios y podría provocar la reapertura de las paritarias", afirmó Sacco.
En la vereda de enfrente, y a pesar de los importantes movimientos que existen dentro de la CGT en torno a la eventual salida de Hugo Moyano de la central, el sindicalismo salió a apoyar el reclamo de suba del 40% del salario mínimo. El titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, remarcó que "la cifra es razonable" y que "casi todos los gremios están por encima de esa cifra".
El llamado del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se realizaría a fin de la semana próxima y la expectativa es que la cifra consensuada ronde el 27 o 28% de aumento. De esta manera, el salario mínimo subiría de $ 1.840 a $ 2.355. "Ya fueron demasiado los aumentos. Estamos muy por encima de Latinoamérica en los salarios medidos en dólares. Que no alcance es otra cosa, pero los valores indicativos dicen que en el salario mínimo y los salarios industriales superamos ampliamente los de los otros países regionales", enfatizó el industrial gráfico.
Las partes llegarán a la mesa de d
iscusión con una brecha muy amplia entre los reclamos de los sindicalistas y las aspiraciones empresarias. Pero con el Gobierno como mediador, buscarán una salida intermedia. Será la primera prueba luego del contundente triunfo de Cristina Fernández en las primarias en la que industriales y trabajadores intentarán llegar a un acuerdo.
Interna en la CGT
Los preparativos de cara a la negociación del nuevo sueldo mínimo, vital y móvil tienen lugar en medio de las insistentes versiones sobre la salida de Moyano de la conducción cegetista tras las elecciones. Al respecto, Lescano dijo que le comentaron que el camionero "se quiere ir" de la entidad y sostuvo que los diferentes sectores sindicales trabajarán para consolidar una conducción de consenso después de octubre. "Pensamos que debemos dejar pasar las elecciones para después reiniciar un diálogo para tener una Congreso consensuado con el propósito de elegir nuevas autoridades y así lograr una CGT unida", apuntó.
Sin embargo, desde el moyanismo, el dirigente Juan Carlos Schmid, aseguró que es "prematuro" hablar de la sucesión de Moyano y consideró "difícil" encontrar un sindicalista con el mismo liderazgo para reemplazarlo. "Se me ocurre que será difícil reunir esas condiciones de nuevo en otro hombre, pero la decisión la tendrán los delegados congresales", indicó.





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