Hasta las primeras horas de este lunes, no reconocía la derrota. Junto con el juecismo y el PRO, sacó 10 puntos más que en 2011.
“Estamos felices, estamos felices”, repetía en la noche de este domingo, el candidato a gobernador de Juntos por Córdoba, el radical Oscar Aguad, ni bien puso un pie en Studio Theater, el búnker que eligió con sus socios políticos en esta elección: Mauricio Macri y Luis Juez. Lejos de reconocer la derrota y ya con los festejos de Juan Schiaretti, el postulante de la alianza opositora aseguró un “empate técnico”.
Hasta casi la medianoche, Aguad seguía insistiendo que con esa corta diferencia de puntos con Unión por Córdoba –y sin los resultados totales de Córdoba Capital–, no se podía hablar de ganadores.
“Quiero decirles que si ganó Schiaretti, iré a darle un abrazo, y si gané será él quien tenga que venir a darme un abrazo”, lanzó Aguad desde el escenario, montado en este boliche ubicado en Rosario de Santa Fe casi Chacabuco. A su lado estaba Héctor Baldassi, su compañero macrista. En la segunda línea, Juez y un puñado de dirigentes radicales. El gran ausente, el intendente Ramón Mestre.
“Estamos ganando en ocho departamentos y si sacamos más de 10 puntos en la Capital, estoy seguro que ganamos la Provincia”, lanzó un eufórico Aguad, mientras Schiaretti ya había festejado su triunfo, junto con el gobernador José Manuel de la Sota y con un porcentaje del escrutinio que le era favorable a Unión por Córdoba.
Aguad cargó contra el oficialismo por instalar una campaña “en la que dijeron que estaban ganando”. “Unión por Córdoba instaló que se ganaba y era falso. Hay encuestadores que hicieron un papelón. Falsearon los resultados y sabían que mentían”, dijo el radical, quien en el centro del boliche lo alentaban con banderas amarillas del PRO y rojo y blancas del juecismo. Muy pocos, o casi insignificantes, colores radicales. Ahí se mostró más exultante que con los medios porque se superó en 10 puntos en comparación con las anteriores elecciones a gobernador.
Pese a que el resultado no le daba el triunfo, tanto Aguad, Baldassi como Juez coincidieron en que esperarían hasta pasada la medianoche un mayor porcentaje de mesas escrutadas. “Vamos a seguir custodiando los votos de los cordobeses, de los que nos votaron y de los que no nos votaron”, alzó la voz, ante un auditorio que cantaba: “Macri Presidente”.
También acomodó su discurso ante militantes juecistas, por lo que insistió que la alianza “continúa”. Aunque desde el búnker de Unión por Córdoba decían que Aguad había felicitado a Schiaretti, esto no fue confirmado.
Análisis: "Por qué hubo festejos en la alianza opositora".
Oscar Aguad estaba exultante cuando subió al escenario con sus recientes socios: macristas y juecistas. Los resultados lo daban como segundo, pero aseguró ante los militantes un empate técnico.
Estaba cómodo, la música no paraba ni un minuto y tenían dos razones claras para estarlo. Por un lado, la mayoría de los sondeos previos le daban un segundo puesto bastante más alejado de Juan Schiaretti. Pero logró sacar 10 puntos más que en las elecciones de 2011, cuando tuvo 23,36%. Un porcentaje que venía repitiendo la UCR en la Provincia.
Este crecimiento lo hizo también ratificar ayer su compromiso con la alianza: junto con el PRO y el juecismo. Una coalición que recibió numerosas críticas desde el seno del radicalismo, al punto que hubo correligionarios que decidieron no trabajar para esta campaña.
Por otro lado, la segunda razón de Aguad de sus festejos fue que la UCR y estos recientes socios políticos consiguieron imponerse cómodamente en el distrito de Capital. Un claro mensaje de Aguad para Mestre, quien puso su gente a trabajar en la campaña no convencida con el candidato y solamente expectantes para quedar bien parados para los comicios municipales del 13 de septiembre. Una mala performance le podría haber complicado a Mestre las municipales. Pese a esto, el intendente se cortó solo y anoche no compartió escenario.







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