El gobierno ayer recurrió a los aprietes. Pero la crisis económica es un mucho más profunda y se podría agravar ante la decisión de los productores de no liquidar exportaciones
Actualmente, en el campo bonaerense, corazón productivo de la Argentina, prima una extremada cautela dado que, con la cotización del dólar en el mercado paralelo y los niveles de retenciones, ni siquiera están en condiciones de cubrir los costos dolarizados, que se rigen al precio blue. ¿Cuál sería la consecuencia? En el corto plazo, podría profundizarse la escasez de divisa norteamericana, disminuyendo la oferta y provocando una escalada en el precio mucho mayor a la registrada en las últimas jornadas. Ello a su vez, repercutiría aun más en la inflación, que ya se ubica en el 30% mensual. Y provocaría una aguda pérdida del poder adquisitivo, sumado a un deterioro en las cuentas del Estado a partir de una profundización del déficit fiscal y de una aceleración en la pérdida de reservas.
“La evolución del dólar está mostrando una de las tantas inconsistencias de la política macroeconómica del gobierno y su incapacidad para corregir esas inconsistencias. El dólar no está haciendo otra cosa distinta que otros precios de la economía. Con esta inflación y este nivel de emisión monetaria la consecuencia lógica es que aumente la verde divisa”, dijo a Hoy el exministro de Economía bonaerense, Jorge Sarghini. Y agregó: “Lo que hay que generar son las condiciones que para el que trabaja y produce venda. Por eso cuando lo más conveniente es no vender (como sucede con la soja), algo esta fallando. Nadie produce para no vender”. (ver página 4).
Por su parte, el exministro de Economía nacional, Roberto Lavagna, subrayó que hay un "descontrol de todas las variables monetarias, empezando por el dólar".
"Hace unos meses, no muchos, hablamos de una especie de ´Rodrigazo (una crisis económica provocada en junio de 1975 cuando el entonces ministro de Economía Celestino Rodrigo dispuso un fuerte devaluación) en cuotas ", indicó.
Lavagna advirtió que “la inflación se ha acelerado, lo sabemos todos como consumidores. Es una realidad que llegó para quedarse por un buen tiempo. Detrás de esa realidad lo que hay es que la economía argentina no tiene suficiente cantidad de dólares”.
"El Gobierno puede ser consciente o no, como hace con la inflación, que después de siete años la sigue negando. Lo que pasa es que no le encuentra solución. El propio Gobierno crea este problema, que tiene una explicación básica que es el desastre de la política energética", concluyó.
El ex ministro remarcó que "hoy nos cuesta por año entre 11 mil y 12 mil millones de dólares importar energía cuando hace tres o cuatro años teníamos superávit. La falta de inversión y los precios irreales han llevado a este fenomenal nivel de importación. Todo lo que producen otros sectores, como la soja y demás, termina siendo absorbido por esta cuenta energética. Como esto no se resuelve en un día, si uno cambiara en serio la política va a llevar por lo menos tres años, eso significa que lo que tenemos por delante es una situación de estrechez en materia de dólares importante", prosiguió.
El gobierno sigue sin brújula. Y lo más preocupante es que las consecuencias de la fiesta kirchnerista, que despilfarró varios años de crecimiento macroeconómico en el financiamiento de políticas clientelistas y demagogas, la va a terminar pagando la ciudadanía.
Nuevos aprietes de Moreno
Ayer, el gobierno K intentó instalar la versión de que el dólar blue había caído de $8,75 a $8,50. La información fue una falacia, esa cotización solo se registró en un puñado cuevas donde previamente intervino el gobierno, mientras que hubo puntos de compra donde se cotizó por encima de los 9 pesos.
Asimismo, muchos ahorristas e inversores, que ayer salieron corriendo a comprar dólares ante la falta de definiciones del gobierno nacional, se encontraron con que no le vendieron divisas.
El controvertido secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, habría llamado al dueño de un importante banco, para dar un mensaje a los operadores de la city, que sonó a amenaza:“No quiero un dólar por encima de los $8,50”.
Moreno también habría exigido “que las cuevas se mantengan al margen del mercado el lunes y el martes”. Según contaron fuentes bancarias, el Gobierno estaría tramando un operativo con allanamientos en entidades financieras para mostrar que se está ocupando de frenar las operaciones en este mercado ilegal para principios de la semana que viene.
La realidad es que las variables de la economía no se pueden encorsetarse en función de las patoteadas de un funcionario. El problema del dólar es extremadamente complejo y radica en que el famoso modelo de la administración K está herido de muerte.
“Vamos a una economía manejada a las patadas”
En diálogo con Hoy, el presidente del bloque de diputados nacional del PRO, Federico Pinedo, afirmó que “la economía se basa en la confianza. Y lamentablemente ni Guillermo Moreno ni Mercedes Marcó del Pont tienen ninguna posibilidad de generar confianza. La disparada del dólar es por eso, fundamentalmente”.
“En realidad el problema es que la economía argentina está siendo sometida al plan Martínez de Hoz, que era tener el tipo de cambio bajo para, de alguna manera, controlar la inflación. Y esto llega a un punto que es insostenible, sobre todo cuando la inflación en lugar de bajar, crece”, dijo Pinedo. Y agregó: “O se tiene una economía muy chica, manejada a las patadas -que es la propuesta de Guillermo Moreno- o se tiene una economía grande que se base en la confianza. Insisto, con esta gente -por Moreno y Marcó del Pont- no hay ninguna posibilidad de generar confianza. Entonces, seguramente vamos a una economía chica, manejada a las patadas que llevará a empeorar cada vez más la situación”





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