Dirigentes de UCR, el PRO, Unión Por Todos y el GEN-FAP apuntaron contra el ministro y contra el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda.
La diputada nacional Patricia Bullrich (Unión Por Todos), llamó a “convocar con urgencia al ministro Alak a que concurra a la Comisión de Justicia del Congreso Nacional, para ser interpelado”.
En un comunicado, Bullrich argumentó que lo ocurrido “es de extrema gravedad”. “Por una parte, si es realmente cierto que la concurrencia a dicho evento realizado por el Ministerio de Justicia, fue obligatoria, estaríamos frente a un abuso de poder”, indicó.
Y agregó: “Pero más grave aún, es la banalización que se ha realizado del predio de la ESMA, lo que demuestra una vez más, que la política de derechos humanos, declamada por el kirchnerismo, es solo una puesta en escena”.
En tanto, la titular del bloque de legisladores del GEN-FAP, Margarita Stolbizer, expresó que Alak es un “menemista devenido en kirchnerista” y que representa “la desvergüenza del Gobierno”.
“A sus presiones al Poder Judicial, afectando la independencia con la pretensión de tener magistrados funcionales al interés oficialista, y la complicidad de sus áreas por haber extraviado los expedientes del caso Ciccone, se suma ahora el desopilante festejo de fin de año con asado en la ESMA”, continuó el comunicado de la dirigente.
En el texto, Stolbizer indicó que Alak “es merecedor de una moción de censura del Congreso para ser relevado del cargo” y dijo que la Presidenta Cristina Kirchner “debería relevarlo anticipadamente”. “Alak representa los errores del fin del ciclo”, concluyó Stolbizer.
Por su parte, en su cuenta de Twitter el senador de la UCR, Ernesto Sanz, escribió: “El asado de Alak no es más que una confirmación: Para el kirchnerismo los derechos humanos son una excusa, no una convicción”.
En este marco, el diputado radical Manuel Garrido cargó también contra el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, que aseguró fue “el más desubicado del evento” y “debería ser el primero en pedir disculpas y retirarse”. “Centrar la atención en Alak es hacerle el juego a la Cámpora, los verdaderos organizadores. Encima con asistencia obligatoria¡”, tuiteó el legislador.
“Me solidarizo con los sobrevivientes y los familiares de los desaparecidos antes semejante falta de respeto proveniente de un gobierno que dice hacer de la defensa de los Derechos Humanos sus pilares básicos de acción”, enfatizó Garrido.
El legislador porteño por el PRO, Daniel Lipovetzky, ex secretario de Inclusión y Derechos Humanos del Gobierno de la Ciudad, también manifestó su condena y absoluto rechazo al hecho.
“La memoria y los Derechos Humanos, no tienen que ver con una propaganda, ni una moda, es una postura frente a la vida y a la historia, en este caso de nuestro país que se defiende día a día en cada acto”, dijo Lipovetzky.







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