La posible reapertura de paritarias generó un tenso clima. Buscarán acuerdos para frenar la inflación
Si bien la idea de algunos gremios de reabrir las paritarias modificó los planes de los empresarios y levantó sus críticas, el titular de la UIA, Héctor Méndez, negó que en la reunión con la cúpula sindical se vaya a debatir el tema.
"Nos vamos a juntar con la CGT, pero no pensamos hablar de los salarios, sino de temas de fondo", anticipó el industrial del plástico en declaraciones radiales, un día antes de volver a sentarse a la mesa con los líderes sindicales.
Tanto Méndez y sus pares como Hugo Moyano y la comisión directiva de la central obrera quieren lograr un acuerdo del cual se extraigan propuestas que pongan límites a las expectativas inflacionarias que provocan las negociaciones salariales.
DIFERENCIAS
Los hombres de negocios y los sindicalistas tienen diferencias que parecen irreconciliables en las paritarias, pero coinciden en que el país está sufriendo el avance de los precios, a pesar de que el Gobierno lo niega. Los sindicatos acusan a los empresarios de elevar los precios de los productos que fabrican para mejorar su rentabilidad y los hombres de negocios responden que son las subas salariales desmedidas las que generan inflación.
Por su parte, los más altos funcionarios del Gobierno, con el ministro de Economía, Amado Boudou, a la cabeza siguen sosteniendo que el país no atraviesa un proceso inflacionario, sino que hay tensión de precios en algunos sectores. Debido a las fuertes diferencias, la UIA y la CGT volverán a reunirse para intentar acercar posiciones e idear medidas que puedan ser acercadas al Gobierno, con el único objetivo de frenar la inflación. En la reunión de mañana, la UIA estará representada por Méndez y el secretario de la central fabril, José Ignacio de Mendiguren y Osvaldo Rial, vicepresidente la entidad y titular de la influyente UIPBA bonaerense. En tanto, por la CGT asistirán Antonio Caló, Omar Viviani y Juan Carlos Smith.
"CARRERA PELIGROSA"
Sin embargo, los industriales salieron a pedirle al Gobierno poner un freno a los reclamos salariales de los gremios y advirtieron que si se generaliza la intención de reabrir la discusión paritaria por el avance de la inflación se desataría una "carrera peligrosa" entre sueldos y precios. Mientras los empresarios quieren frenar cualquier desborde sindical, los gremios cercanos al Gobierno aclararon que no se planea generalizar el pedido para renegociar salarios y, al igual que las patronales, advirtieron que la culpable de las tensiones es la inflación, por lo que reclamaron revertirla.
En medio de la puja salarial, Héctor Méndez, salió a bajar las expectativas de incrementos de sueldos y afirmó que "aumentos hay que pedir cuando hay hambre", en una declaración que promete desatar polémica. Méndez cuestionó puntualmente la intención del titular del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, quien días atrás dijo que quiere reabrir las paritarias, al considerar que fue "tonto" y se quedó "corto" con el aumento reclamado en primera instancia. "El argumento de `soy un tonto y me quedé corto` es pobre. Aumentos hay que pedir cuando hay hambre, cuando hay malos salarios", replicó el titular de la UIA, visiblemente molesto. Consciente del tono polémico de sus declaraciones, Méndez advirtió que Lescano lo va a "querer matar" por sus dichos.
POLEMICA LEY
Al mismo tiempo que continuaba la disputa por los aumentos salariales, la mayoría de los gremios nucleados en la CGT y la CTA anunciaron que respaldarán el proyecto de ley del diputado oficialista Héctor Recalde que propone que los trabajadores comiencen a participar en la ganancia de las empresas. Si la iniciativa del cegetista prospera en el Congreso y es convertida en ley, los sindicatos podrían sentar un representante en la mesa del directorio, acceder a los balances y discutir el reparto de utilidades.









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