Duhalde dijo que el Lole era "demasiado viejo" para una campaña presidencial

En febrero de 2009, Eduardo Duhalde ya consideraba a Carlos Reutemann “demasiado viejo” para competir por la Presidencia. Así lo informaba un cable de la embajada norteamericana en Argentina revelado por el portal Wikileaks.

El ex presidente interino visitó la sede diplomática yanqui para llevarle al consejero político Tom Kelly sus “pronósticos electorales para el 2011”. Allí, le hizo dos confesiones al funcionario norteamericano: que se veía a sí mismo demasiado viejo para competir por la Presidencia, consideración que extendió al ex piloto de Fórmula 1, además de indicarle que su plan era impulsar al ex gobernador bonaerense Felipe Solá.

Duhalde le ofreció al Lole por primera vez la candidatura presidencial en 1999. En ese momento, y tras el arrasador triunfo en la elección que le permitió llegar por segunda vez a la Gobernación de Santa Fe, el caudillo bonaerense le propuso declinar su propia candidatura en su favor, lo que fue rechazado por el santafesino. Cuatro años más tarde, en 2003, volvió a tentarlo, a lo que el Lole rechazó con la críptica frase: “Vi algo que no me gustó”.

Pese a los ensayos del Peronismo Federal, que lo tenía al Lole como candidato número uno de cara a 2011, y de cuyo proyecto Reutemann se bajó tras la muerte de Néstor Kirchner, según el cable norteamericano casi dos años antes Duhalde ya descreía de las chances del senador.

En la charla con Kelly, Duhalde comparó al Lole con John McCain, el candidato republicano de 71 años que fuera derrotado por Barack Obama en las presidenciales estadounidenses del 2008. “Consideró a Reutemann (a los 67 años, tiene la misma edad que Duhalde) como «demasiado viejo» para llevar adelante una campaña presidencial exitosa, llamándolo «nuestro McCain»”, dice el cable de febrero de 2009.

La edad también era un problema para él: “Duhalde le agregó a un funcionario de esta embajada, camino a la reunión, que él también era demasiado viejo para ser un aspirante presidencial”, continuaba el cable. No obstante, lanzó su precandidatura presidencial en noviembre del año pasado con una metáfora pugilística: “Vamos a ganar por knock out o por abandono”.

En la reunión, elogió el “coraje y las convicciones” de Julio Cobos, criticó el “liderazgo combativo” de Elisa Carrió, veía a Solá con “una chance sólida”, y vaticinaba que “ninguno de los Kirchner será un factor en las elecciones de 2011, ni como candidatos ni como grandes electores”. El diplomático escribió “kingmakers”.

El desafío. En agosto del 2004, Duhalde se mostraba convencido de que Néstor Kirchner no podría gobernar sin él. El bonaerense compartió con Gutiérrez un café en la residencia del diplomático, ubicada en Libertador al 3500, el 9 de agosto de 2004. El embajador observó en su informe que Duhalde lucía “tostado”, y agregó: “Es algo inusual en el invierno del hemisferio sur”.

“¿Kirchner va a desafiar el control de Duhalde de la provincia de Buenos Aires lanzando la candidatura de Cristina Fernández (que da bien en las encuestas) para una banca en el Senado, como se especula en la prensa?”, le preguntó el entonces embajador estadounidense Lino Gutiérrez. “Según Duhalde, nunca en la vida. Kirchner simplemente no puede tolerar el papelón de que su esposa pierda una elección provincial, así que no va a suceder. Duhalde espera un acuerdo con Kirchner para elegir los candidatos para las elecciones legislativas del año siguiente”. En las elecciones de 2005, Cristina barrió a Chiche Duhalde en las urnas.

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