En el radicalismo existen dos candidatos a gobernador y en el justicialismo sigue la puja interna, pero con la premisa de no vaciar de poder a Paco Pérez.
Cobos ya decidió que peleará por una candidatura presidencial aunque, fiel a su estilo, dice que está dispuesto a bajarse en caso de que la coalición entre la UCR y el socialismo que imagina presente un mejor postulante.
Pero el camino para que Cleto se convierta en presidenciable es largo todavía. Primero, porque Hermes Binner, el líder socialista, ya dio señales de que probará su suerte otra vez, como ya lo hizo en 2011. Y segundo, porque desde el propio radicalismo la resistencia será dura también.
“Hasta el 27 va a estar todo bien, pero después de ese día empieza la guerra”, anticipan desde el entorno del senador radical Ernesto Sanz, quien ratificó que sus aspiraciones están intactas más allá del renacimiento de Cobos. El sanrafaelino, jugará su ficha antes de fin de año: tratará de quedarse con la presidencia del Comité nacional de la UCR para pelear su candidatura desde la estructura partidaria.
En el peronismo el panorama es diferente. La puja entre la Corriente Peronista, los Azules y Francisco Pérez está sólo disimulada por la campaña, y no son pocas las voces que se quejan desde el primer sector (en donde está enrolado el postulante a diputado nacional Alejandro Abraham) de que los otros están “tratando de culpar al candidato como el mariscal de la derrota”, para quedar mejor posicionados para el 2015, porque la pelea ya empezó”.
El peronismo tiene una sola preocupación: no vaciar de poder a Pérez, a quien, sin peso interno propio, con una derrota a cuestas e iniciando el tramo final de su gobernación, le quedarán dos años difíciles por delante. Algo de esto podría suceder en diciembre. A mediados de ese mes está previsto que se realicen las internas para definir la nueva conducción del PJ que asumirá en febrero. Esa elección podría ser una batalla campal en este contexto, y es casi un hecho que la fecha se correrá hasta bien entrado el 2014.





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