El déficit alimentario de Venezuela, otra vez en el centro de las negociaciones con el Mercosur. El bolivariano propuso profundizar la relación estratégica y Rousseff celebró que Caracas reciba a la presidencia pro témpore.
La presidenta brasileña Dilma Rousseff recibió ayer a su par venezolano, Nicolás Maduro, ante quien propuso "profundizar la relación estratégica" entre los dos países y la integración de las cadenas productivas, al tiempo que destacó la importancia de que Caracas asuma, a partir de julio, y por un semestre, la presidencia pro témpore del Mercosur. En momentos en que la oposición interna y sus aliados externos protagonizan una formidable campaña de desprestigio y desestabilización del gobierno venezolano, después de visitar Uruguay y Argentina Maduro terminó de recoger ayer un inestimable respaldo regional.
Al igual que en las escalas previas en Montevideo y Buenos Aires, Maduro firmó con Rousseff un paquete de acuerdos de complementación en el área alimenticia. El venezolano reiteró que su país necesita ayuda para fomentar la agricultura y enfrentar la escasez de alimentos. "Tenemos problemas de abastecimiento y, una vez más, Brasil va estar ahí, con Uruguay y Argentina, para lograr el objetivo de cortísimo plazo de abastecernos con productos propios", dijo Maduro. Al despedirse, Rousseff reiteró el "compromiso de consolidar una fuerte asociación estratégica, por lo que decidimos profundizar los proyectos de cooperación existentes en alimentación, energía eléctrica, petróleo, agricultura, desarrollo social y vivienda".
Tras recibir como regalo un cuadro con la imagen del ex mandatario Hugo Chávez, fallecido el 5 de marzo pasado, Rousseff dijo: "Estoy segura de que mantendré con el mandatario Maduro el nivel de relación que tuve en los años que disfruté de la convivencia con Chávez." Tras este primer encuentro oficial con Maduro luego de su victoria en los comicios del mes pasado, la anfitriona expresó su satisfacción por el hecho de que Venezuela será, a partir de julio, el primer país ubicado "al norte" de Brasil que ocupará la presidencia temporal del Mercosur, luego de que fuera aprobado su ingreso a fines de junio de 2012 a pesar de la negativa de Paraguay, que está suspendido del bloque.
Al igual que en sus dos escalas previas, Maduro dijo que una meta prioritaria de su gobierno es la de producir todos los alimentos que se consumen en Venezuela, para lo cual también invocó la asistencia de Brasil. El presidente señaló que, un siglo atrás, con el descubrimiento de petróleo, Venezuela "sufrió la amputación de su cultura productiva del campo", que su gobierno pretende reparar. Antes de finalizar su visita a Brasil, Maduro se entrevistó con el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el líder del Movimiento de los Sin Tierra, João Pedro Stédile. Anoche, en lo que sería un brusco e inesperado vuelco en la política paraguaya hacia Venezuela, la ex canciller Leila Rachid, integrante del equipo de transición designado por el presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, dijo que Maduro será invitado a la transmisión de mando, en agosto próximo.





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