A tres meses de su asunción presidencial, Dilma Rousseff cuenta con un abrumador 73% de aprobación de la opinión pública, según divulgó ayer una encuesta del instituto Ibope.
Tan sólo el 5% de los entrevistados consideró que su desempeño hasta el momento fue pésimo, mientras que el 22% lo juzgó regular. En tanto, la ex guerrillera cuenta con la “confianza” de tres de cada cuatro encuestados. Dentro de las preocupaciones de los brasileños, el 40% consideró que la prioridad del gobierno debe ser el combate a la inflación, que según proyecciones privadas puede alcanzar los 6 puntos porcentuales en 2011.
Mientras sube en las encuestas, Rousseff continúa profundizando su política de derechos humanos. Según publicó ayer la prensa local, dos generales brasileños que reivindicaron el golpe militar de 1964, del cual se cumplió un nuevo aniversario el jueves, podrían pasar a retiro en los próximos días. En enero pasado, a poco de iniciado el nuevo gobierno de Rousseff, un jefe militar justificó el golpe del 31 de marzo de 1964 que implantó la dictadura que se prolongó hasta 1985. Luego de ese incidente, Rousseff citó a su despacho al uniformado para exigirle explicaciones. Ahora podría pasar a retiro.



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