La actividad política por las elecciones presidenciales de este mes ingresó en una meseta de muy bajo perfil, apenas perceptible, como si la sucesión de campañas para las PASO provinciales de mayo, las primarias nacionales de agosto y los comicios generales provinciales de septiembre hubieran saturado a los electores y agotado a los dirigentes.
El resultado es que la campaña rumbo a la votación del domingo 25 se hace notar muy poco en las calles, y mantiene presencia sólo por algunas declaraciones esporádicas de los referentes de las fuerzas políticas en pugna y por los espacios gratuitos cedidos en los medios de comunicación.
La actividad política por las elecciones presidenciales de este mes ingresó en una meseta de muy bajo perfil, apenas perceptible, como si la sucesión de campañas para las PASO provinciales de mayo, las primarias nacionales de agosto y los comicios generales provinciales de septiembre hubieran saturado a los electores y agotado a los dirigentes.
Algo que llama la atención porque se elegirá nada menos que al presidente del país por los próximos cuatro años y porque la elección está lejos de estar resuelta ya que persiste la duda acerca de si habrá un ganador en primera vuelta o será necesario un balotaje entre los dos candidatos más votados.
¿Vienen al Chaco?
Al escaso ruido local se suma otro dato: en lo que resta de la campaña no vendrían al Chaco los principales candidatos presidenciales, que priorizarán los contactos directos con votantes en los grandes centros urbanos para intentar seducir a un electorado que se muestra expectante, como a la espera de alguna oferta más o de un punto de quiebre.
Esto, sin embargo, todavía está sujeto a confirmación. Se sabe que el gobernador electo de la provincia, Domingo Peppo, estuvo en Buenos Aires para reunirse con Daniel Scioli y sumarse activamente a la campaña del Frente para la Victoria. Allí quedó prácticamente descartada una visita de Scioli al Chaco en el tramo final de la campaña.
Pero sí hubo un pedido enfático del bonaerense para que las estructuras locales traccionen todos los votos posibles, ante la posibilidad de que la opción de realización o descarte del balotaje se defina por una cantidad relativamente baja de sufragios.
En el oficialismo repartieron las cargas: los dirigentes que tienen mando territorial están encargados de realizar reuniones barriales y los referentes del espacio oficialista a mantener encuentros con directivos de organizaciones sectoriales para converger en el acto provincial del próximo jueves en Presidencia de la Plaza, uno de los municipios que recuperó el Frente Chaco Merece Más.
Dos realidades
La elección de septiembre mostró que el Frente Chaco Merece Más sigue prevaleciendo en términos políticos con poder en las estructuras formales y una creciente presencia territorial. Peppo le ganó a Aída Ayala la gobernación por una diferencia superior a 13 puntos porcentuales que impactaron muy fuerte en la principal coalición opositora.
Pero, a la vez, fue notorio el crecimiento de la oposición en comparación a las PASO provinciales de mayo, y la brecha del mes pasado estuvo lejos de ser tan amplia como pronosticaban las encuestas que manejaba el peronismo.
De esto resultó la pérdida de dos legisladores por parte del PJ y sus aliados, aunque el gobierno mantendrá un bloque importante de 19 integrantes que deben resolver junto a los referentes del Frente Chaco Merece Más, quien será el próximo presidente de la Legislatura. Y gobernará 55 de los 69 municipios, alcanzando la mayor presencia territorial municipal desde 1983 a la fecha. En la principal coalición opositora el clima interno no es el mejor después que la derrota electoral trajera consigo la novedad de la pérdida del control político de Resistencia.
En el ayalismo hay clima de duelo, y la UCR sentirá de varias maneras la caída del bastión capitalino, que era un soporte vital para las campañas. Para más ese espacio, Vamos Chaco, estuvo vigente hasta el 20 de septiembre y para octubre las aguas se dividieron.
Ayala y el radicalismo “orgánico” votarán a Macri, Libres del Sur a Margarita Stolbizer de Progresistas y José Sánchez a Sergio Massa de Unidos por una Nueva Alternativa. La pregunta, en esta vereda, es: ¿buscará el radicalismo chaqueño una revancha jugándose entero en favor de la candidatura de Macri, o el candidato del PRO tendrá aquí una estructura “a media máquina” el domingo en el que intentará desbancar al kirchnerismo del poder nacional?





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