Después del salto de Othacehé, ¿se viene el pase de Bevilacqua?

Después del salto de Othacehé, ¿se viene el pase de Bevilacqua?
El intendente de Merlo, Raúl Othacehé formalizó el lunes su incorporación al Frente Renovador, lo que desató nuevos cruces entre kirchneristas y massistas. El último salto se inscribe en una serie de pases que comenzó mucho antes que Sergio Massa triunfara en las elecciones y que no se sabe cuándo y con qué dirigente concluirá. En esa disyuntiva anda por estos días el intendente de Bahía Blanca, tironeado por su fidelidad política con Dámaso Larraburu y por su amistad con Julián Domínguez.
A finales de noviembre el ministro de la Producción, Cristian Breitenstein, envió una nota al Concejo Deliberante de Bahía Blanca para renunciar a la intendencia de ese distrito. De esta manera, y de acuerdo a las leyes vigentes, los dos años de gestión que aún restan serán completados por el hasta entonces, intendente interino, Gustavo Bevilacqua.

Oriundo de Villarino, Bevilacqua llegó a tierras bahienses luego de presidir el Concejo Deliberante de su tierra natal, al tiempo que era titular del Registro del Automotor n°1 de Bariloche. De la mano del ex diputado nacional Dámaso Larraburu, y con el visto bueno del entonces intendente de Bahía, Breitenstein, Bavilacqua triunfó como primer concejal en el 2011.

El pedido de licencia del intendente al ser convocado por el gobernador Daniel Scioli para ocupar la titularidad del Ministerio de Producción, lo catapultó al Ejecutivo municipal de uno de los distritos más fuertes de la Sexta Sección Electoral.

Bevilacqua pertenece a una familia con ambición de poder y que ha logrado escalar en lugares políticos de fuerte peso público. Primo del asesinado ex gobernador de Río Negro, Carlos Soria y hermano de uno de los hombres que pelea por la intendencia vía massismo de Villarino, Carlos Ceferino Bevilacqua; en los últimos tiempos ha despertado la indignación de muchos pueblerinos que ven con antipatía sus reiterados viajes a Capital Federal, donde se supone se ha mudado con su familia, tal cual lo ha hecho el ministro Breitenstein, luego de renunciar a su lugar en la intendencia bahiense.

Sin embargo, lo que le quita el sueño al intendente es la decisión de dejar su lugar en el Frente para la Victoria y saltar al massismo, tal cual lo ha hecho en las últimas horas su par de Merlo.

La decisión no es fácil. Una suerte de tironeo lo empuja a una incertidumbre que lo ha paralizado. Por un lado el reciente nombramiento de Dámaso Larraburu, su jefe político, como director del Banco Provincia es una apuesta del massismo a los hombres de la Sexta.

Vale recordar que en diciembre último el Ejecutivo bonaerense propuso que uno de los cuatro lugares que debían renovarse en el directorio del Banco Provincia fuese ocupado por un dirigente del Frente Renovador. La jugada buscaba que el massismo destrabe la postura de no acompañar el endeudamiento, tal como finalmente sucedió. El nombre que ubicó el Frente Renovador fue Larrabu, quien ya había sido parte de la banca pública hasta 2011.

Sumado a eso, está latente el acuerdo que su hermano Carlos hizo con Sergio Massa y que aseguraron un triunfo del Frente Renovador en Villarino en octubre pasado. Ese pase fue leído como guiño de la familia Bevilaqcua al tigrense, aunque el pase, en ese momento, fue enfriado y desestimado por ahora intendente bahiense.

Además, este miércoles Bevilacqua reconoció que llamó a Massa para que los concejales del Frente Renovador voten a favor del presupuesto municipal. De ese modo y tras la ayuda del diputado nacional, el bahiense expresó: “Le sabré agradecer”.

Del otro lado, se pone en juego su fidelidad y amistad con el diputado kirchnerista Julián Domínguez. En esta relación, no sólo se apuesta el compañerismo sino una estrategia de poder. Domínguez es desde 2011 presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, quien ante una posible dimisión de la presidenta Cristina Kirchner es el tercero en la línea sucesoria, después de Amado Boudou, en la mira de la Justicia, y de la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkesde Alperovich.

Si la renuncia de la Presidenta deja de ser una versión y los escalones previos a Domínguez son desestimados y este llega al Ejecutivo nacional, Bevilacqua siendo un hombre de su confianza, podría alcanzar un lugar en el poder que hoy en el massismo es impensado.

El tiempo dirá de qué lado pesa más la balanza para el intendente de Bahía Blanca.

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