El desdoblamiento en Resistencia, un recurso de Aída para eludir a Capitanich

El desdoblamiento en Resistencia, un recurso de Aída para eludir a Capitanich

La doble fecha para las elecciones en la capital chaqueña ya es casi un hecho. Es la estrategia del NEA para que su líder se quede con la Gobernación de la provincia, y así evitar al jefe de Gabinete que competiría por la Intendencia.

El desdoblamiento de las elecciones de 2015 pareciera ser un hecho en el distrito resistenciano, según lo planificado por la intendenta Aída Ayala en el marco de su plan para saltar desde su sitial capitalino al gobierno provincial sin perder el bastión donde, a lo largo de doce años, se inventó a sí misma.

Un segundo turno electoral diferente de la fecha que el gobierno de la provincia defina, es visto por la jefa comunal como la herramienta ideal para evitar la injerencia de Jorge Capitanich en el guarismo provincial. Es que el actual jefe de Gabinete anticipó que será candidato a intendente de Resistencia por el PJ, lo que llevó al ayalismo a generar anticuerpos para evitar el posible arrastre a favor de la dupla peronista que produciría la figura del jefe de Gabinete en las listas resistencianas.

Ayala observó que no es lo mismo competir por la Gobernación con un candidato como podría ser Domingo Peppo en soledad, que marchar a una elección donde Peppo sea cabeza de lista provincial acompañado en el segmento siguiente de la boleta por Jorge Capitanich en el distrito que concentra el 50% del electorado chaqueño.

De allí la decisión tomada de separar las aguas mediante una convocatoria que emanara del municipio con una fecha diferente a la que resuelva llegado el momento el Ejecutivo provincial, ya que para Aída lo importante es enfrentar al peronismo con Capitanich ausente en las nóminas de candidatos, aunque ello perjudique al candidato por ella elegido para su propia sucesión, Leandro Zdero.

El actual secretario general de la Municipalidad podría verse así en la incómoda posición de enfrentar nada menos que al actual jefe de ministros de Cristina Fernández de Kirchner, sin la inyección de vitaminas electorales que sin dudas representa el nombre de Aída Ayala estampado en la boleta de las elecciones.

Quizás sea por esta capacidad de moldear los escenarios electorales con medidas de neto corte utilitario que los estrategas políticos suelen caracterizarse por guardar secretos hasta el momento indicado.

Es que revelar movimientos antes de tiempo implica conceder ventajas al rival, algo que al parecer hizo el jefe de Gabinete al confirmar que las elecciones del año próximo lo encontrarán compitiendo por la Intendencia de Resistencia, con lo cual encendió luces de alerta en el búnker de Aída Ayala. Las consecuencias de esa infidencia están a la vista: los resistencianos podrían tener cuatro elecciones en fechas diferentes comenzando por las PASO, si es que llega a configurarse un escenario de balotaje en el orden provincial.

No contaban con mi astucia

La intendenta Aída Ayala no llegó donde llegó porque sí. Se plantó ante Angel Rozas y la estructura partidaria apuntando al voto independiente, y frente a la estrategia del peronismo analiza un plan B con dos variantes. Por un lado anticipar las elecciones para intendenta, de modo de municipalizar la contienda sabiendo que Coqui no quedará en el Chaco y se convocará nuevamente a elecciones.

El propósito es que en septiembre se vote sólo para gobernador, donde por ahora el peronismo no encuentra una propuesta unificada para hacerle frente.

La segunda variante que no descarta, aunque depende de los cierres nacionales y de sondeos en marcha, es presentarse también ella misma como candidata en un mano a mano con Coqui, convencida de que en Resistencia lleva las de ganar.

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