La Cumbre del Mercosur fue un escenario de lujo para la emotiva despedida de Lula

La Cumbre del Mercosur fue un escenario de lujo para la emotiva despedida de Lula

De pie, y con un emotivo aplauso, el plenario de la XL Cumbre del Mercosur despidió ayer al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en su última reunión de líderes regionales antes de traspasar el poder en su país a su sucesora, Dilma Rousseff, en enero. Lula calificó el “desarrollo con justicia social” como la “marca” del bloque suramericano, cuyos socios reiteraron la importancia de sumar un nuevo compañero estratégico desde el punto de vista energético: Venezuela.

“En el mundo globalizado, no hay piedad para los débiles, y los débiles deben juntarse. Lula es nuestro embajador plenipotenciario, cosas que no se designan sino que da la vida”, celebró el presidente uruguayo, José Mujica. Por su parte, el jefe de Estado boliviano, Evo Morales, candidateó a Lula como secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), pero el mandatario brasileño, en una conferencia de prensa posterior, desestimó la propuesta como un simple gesto de cortesía. “Ese cargo debe ser para un técnico, porque yo me doy por cumplido con la presidencia de Brasil. Ahora, quiero llevar mi experiencia, por ejemplo en las políticas sociales, al resto de la región. Puedo colaborar sin cargos, a partir de la motivación, anunció Lula. “Cuando llegué a la presidencia, en 2003, en el Mercosur había tristeza, con disputas internas en cada país y críticas intestinas y desde el exterior. Ahora, los cuatro países hemos llegado a un nivel de relacionamiento político y comercial, un momento propicio y exitoso”, dijo Lula.

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