La Cumbre finalizó con un fuerte impulso a la educación y le puso freno a los intentos golpistas

La Cumbre finalizó con un fuerte impulso a la educación y le puso freno a los intentos golpistas
Los presidentes y jefes de los estados iberoamericanos firmaron la "Declaración de Mar del Plata. El documento final contempla la necesidad de profundizar los esfuerzos en la educación para avanzar en la inclusión social y la igualdad de oportunidades para los niños.
Los presidentes y jefes de Estado que participaron de la XX Cumbre Iberoamericana firmaron ayer la "Declaración de Mar del Plata" con lo que le dieron un fuerte impulso a la educación de la región, le pusieron freno a los intentos de golpes de Estado, defendieron la soberanía argentina sobre Malvinas y pidieron que se levante el bloqueo de Estados Unidos a Cuba.

Pero no sólo eso: en varios discursos hubo pronunciamientos contra Norteamérica por la filtración de más de 250 mil cables reservados que desataron un escándalo mundial. Eso sí: en el documento final no se mencionó el tema.

La Declaración de Mar del Plata, documento principal de la cumbre, consta de 57 puntos, en su mayor parte referidos a los objetivos de fomentar la educación en una región que cuenta con 15 millones de niños no escolarizados y un 8,7% de analfabetos.

La ceremonia de la firma tuvo lugar inmediatamente antes de la clausura de la reunión iniciada ayer, tras lo cual los participantes posaron para la foto con la postal de la ciudad de fondo y asistieron a un almuerzo de despedida (ver páginas 18 y 19).

Los numerosos puntos de la declaración referidos a las cuestiones educativas subrayan la necesidad de avanzar en metas como la inclusión social, la igualdad de oportunidades para niños y niñas, la especial atención a grupos raciales minoritarios y el respeto de sus especificidades culturales.

Y es que la declaración considera que la educación de calidad es "un derecho humano fundamental e inalienable (que debe) ser garantizado por todos los estados iberoamericanos para la población sin discriminación", de forma "universal y gratuita en la educación primaria y secundaria, bajo el principio de igualdad de oportunidades". La declaración se fija como objetivo la plena alfabetización en toda la región para el año 2015, aunque otros objetivos concretos se recogen en un "programa de acción de Mar del Plata" consensuado aparte y destinado a definir la forma en que se plasmará el "Metas 2021", compendio de una serie de objetivos trazados previamente por los ministros de Educación de la región. Este programa recoge también la creación de un Fondo Solidario de Cooperación Educativa, de "carácter voluntario", aunque el plan no especifica el monto económico que tendrá.

Sin embargo, el primer punto de la declaración, lo que da una idea de uno de los puntos centrales de interés en la cumbre, es una condena explícita del "intento de golpe de Estado perpetrado el 30 de setiembre en Ecuador" y de "hechos e intentos similares de subvertir el Estado de Derecho y el orden legítimamente constituido".

En este sentido, la declaración lleva anexa una "Declaración Especial sobre la defensa de la democracia y el orden constitucional en Iberoamérica", que por primera vez establece mecanismos políticos de respuesta ante situaciones que amenacen el orden constitucional y el Estado de Derecho en los países miembros.

El documento establece que si un gobierno "constitucional" considera que existe amenaza de ruptura o alteración del orden democrático, podrá notificarlo a la Secretaría pro tempore, que informará al resto de miembros para adoptar medidas concretas de cooperación y un pronunciamiento para la defensa de la institucionalidad.

En caso de ruptura del orden constitucional, la secretaría pro tempore convocará a una reunión extraordinaria de cancilleres para que, por consenso, decidan las medidas a adoptar.

Estas medidas van desde las gestiones diplomáticas hasta la suspensión del derecho del Estado a participar en los órganos de la Conferencia Iberoamericana, así como "del goce de los derechos y de los beneficios" que se derivan de pertenecer a esta comunidad.

La cláusula establece el fin de estas medidas "cuando se determine, sobre la base de evaluaciones periódicas de la situación, que las causas que motivaron su adopción fueron plenamente superadas".

Esta fórmula, que no alude directamente a sanciones comerciales, es mucho más ambigua que las aprobadas en otros foros de integración regional, como el Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que incluyen la posibilidad de expulsión o las sanciones comerciales.

Uno de los documentos firmados por los iberoamericanos que mereció más páginas fue el referente al terrorismo, en el que se subraya la necesidad de una mayor cooperación entre los países, aunque el texto contiene menciones paradójicas.

Los firmantes instan a los Estados a obrar para que "la condición de refugiado o asilado no sea utilizada de modo ilegítimo por los financiadores, autores, organizadores o patrocinadores de los actos de terrorismo" y que aquellos que han recibido solicitudes de extradición "procedan a considerarlas debidamente".

El comunicado no hace mención explícita de casos concretos, pese a que son varios los países del ámbito iberoamericano que se acusan mutuamente de dar cobijo a terroristas que han atentado o conspirado contra sus respectivos estados.

Los otros temas que fueron recogidos en declaraciones aparte fueron la soberanía de las islas Malvinas, el embargo sobre Cuba, la delincuencia organizada, las lluvias torrenciales en Colombia, Venezuela y Guatemala, el proyecto Yasuní-ITT, el cambio climático, la promoción de inversiones, la comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) o el Camino Inca.

Sobre las Malvinas, los presidentes, jefes de gobierno, delegaciones oficiales y el Rey de España condenaron la realización de ejercicios militares con disparos de misiles desde el territorio de las islas Malvinas y cuestionaron la exploración y explotación de recursos naturales en las islas.

Reafirmaron la voluntad de que "se reanuden, a la mayor brevedad posible, las negociaciones tendientes a encontrar una pronta solución a la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".

Esto debe ser, sostuvieron, "en el marco de las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas, de la Organización de los Estados Americanos y de las disposiciones y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo el principio de integridad territorial".

Comienzo emotivo

Antes de firmarse la "Declaración de Mar del Plata", el día final de la Cumbre en la ciudad había comenzado con una sesión especial en el Salón de las Américas del NH Gran Hotel Provincial. Es que los jefes de Estado le realizaron un emotivo homenaje al ex presidente Néstor Kirchner. "Es Maradona", llegó a decir Lula. El presidente de Brasil también vivió un encuentro emotivo por ser la última cumbre a la que asistió como primer mandatario de Brasil. Sus pares iberoamericanos lo despidieron con elogios y la presidenta Cristina Fernández hasta le regaló una foto en la que se lo veía abrazado con Kirchner (ver página 14).

Después llegó el turno del comienzo de la sesión plenaria donde se realizaron los discursos previos a la firma de la "Declaración de Mar del Plata" (ver páginas 16 y 17).

Cristina Fernández fue la encargada de moderar la participación de cada uno de los jefes de Estado. La Presidenta también vivió un momento especial durante el día: fue cuando recibió la medalla "Ceres" de la FAO por su lucha contra el hambre (ver página 13). Durante la sesión, expusieron el Rey Juan Carlos de España (ver página 12), el primer ministro portugués, José Socrates, el mexicano Felipe Calderón, el colombiano Juan Manuel Santos, el ecuatoriano Rafael Correa, el brasileño Lula y el paraguayo Lugo.También lo hicieron el salvadoreño Mauricio Funes, el dominicano Leonel Fernández, el panameño Ricardo Martinelli, el guatemalteco Alvaro Colom y la costarricense Laura Chinchilla.

Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; de Perú, Alan García; y de Uruguay, José Mujica, fueron los únicos que no intervinieron en la sesión plenaria. Es que la jornada se acortó por distintos motivos, entre ellos la necesidad de algunos mandatarios de partir antes de tiempo, como el colombiano Juan Manuel Santos, que justificó su prematura salida por tener que atender la emergencia por lluvias en su país, y la del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, cuyas razones no trascendieron.

Wikileaks

El escándalo de los cables secretos de Estados Unidos se reflejó sólo en los discursos de Venezuela y Bolivia que salieron a repudiar esas actividades diplomáticas realizadas en distintas partes del mundo.

El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció una "operación de espionaje y de violación de derechos de los Estados soberanos y de tratados internacionales" por parte de Estados Unidos.

Por su parte, el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, minimizó la cuestión de los cables que señalan que el gobierno argentino, al parecer, podía incidir en la administración boliviana por pedido de los Estados Unidos, al asegurar que hay "fortaleza" entre ambos países de la región.

Tras conocer en el sitio Wikileaks la información confidencial que realizaba el gobierno estadounidense en distintas embajadas del mundo, Maduro apuntó también que la nación del norte realiza una "persecución permanente" en contra del gobierno de Venezuela e instó a "no subestimar esta acción y a defender los valores democráticos".

Una vez finalizados los discursos, se firmó la "Declaración de Mar del Plata". Para los organizadores, la Cumbre fue "positiva y exitosa".

Firma electrónica en un encuentro sin papeles

La XX Cumbre Iberoamericana desarrollada en Mar del Plata fue anunciada por sus organizadores como un encuentro "ecológico" ya que se haría un esfuerzo por prescindir del uso de papel, lo que pudo ser comprobado ayer cuando los mandatarios utilizaron un sistema de firma electrónica para avalar los documentos aprobados en la sesión plenaria. Cuando concluyeron las exposiciones de cada delegación, llegó el momento de ratificar la Declaración de Mar del Plata y el resto de los documentos aprobados por unanimidad durante el cónclave. Para ello, los mandatarios recibieron una pequeña pantalla LCD y un lápiz inalámbrico con la indicación de que estamparan allí sus firmas.

Muchos jefes de Estado no ocultaron su sorpresa de encontrarse con este dispositivo, utilizado por primera vez en este tipo de encuentros. Incluso las cámaras televisivas que registraron las deliberaciones se detuvieron en ese momento en la imagen del Rey de España Juan Carlos y del presidente de Ecuador, Rafael Correa, exhibiendo cómo ambos examinaban en detalle el nuevo sistema e intercambiaban algunos comentarios.

La ausencia de papel no sólo fue un hecho presente durante la sesión plenaria de los mandatarios, sino que también fue algo que pudieron comprobar los mismos periodistas acreditados.

Durante los tres días en los que funcionó la sala de prensa, prácticamente no circularon comunicados, gacetillas ni ninguna otra clase de documentos impresos ya que toda la información vinculada al encuentro fue difundida únicamente a través de la página oficial de la Cumbre en internet.

Contra el terrorismo

Uno de los documentos que firmaron los presidentes y jefes de Estado pronunció un claro mensaje en la lucha contra el terrorismo.

En el párrafo referido al "combate a la delincuencia organizada transnacional en todas sus formas y manifestaciones", los primeros mandatarios se comprometieron a "cooperar para adoptar medidas y fortalecer las acciones encaminadas a hacer frente con mayor eficacia a los problemas generados por la delincuencia organizada transnacional, a través del incremento del intercambio de experiencias y buenas prácticas, el fortalecimiento de los programas de prevención y control, el intercambio de información, la cooperación judicial", entre otras medidas.

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