El gobernador Scioli, Macri, Sergio Massa y De Narváez, entre acercamientos, diálogo, acuerdos en marcha y rupturas
Pero la misma definición -e idéntico pronóstico- podría calificar y proyectar la relación entre Mauricio Macri y Francisco De Narváez.
Lo cierto es que, en principio, el Gobernador y el intendente de Tigre, por un lado, y el jefe de Gobierno porteño y el diputado peronista disidente por el otro, vienen amagando desde hace un tiempo con sendas alianzas que podrían materializarse y confrontar en los comicios legislativos de este año.
Pero los cuatro participan de un complejo entramado político que de a ratos parece acercar a presuntos adversarios y alejar a potenciales aliados. Y lo que es evidente es que los cuatro están protagonizando el partido de truco político más comentado del verano, y el que mayores intrigas genera sobre el resultado.
relación en crisis
Después de haberse sacado varias fotos juntos y sugerir una creciente cercanía determinada por compartir aires de autonomía -y hasta ciertas suaves críticas, por omisión antes que por expresión- frente al gobierno nacional, Scioli y Massa atraviesan una crisis de relación que nadie se anima a prever dónde terminará.
Después de haberse sacado fotos juntos y sugerir una creciente cercanía, Scioli y Massa atraviesan una crisis de relación que nadie se anima a prever dónde terminará
El Gobernador ya ha dado sobradas señales de que pretende jugar en las legislativas de este año en el Frente para la Victoria, “siempre que” le reconozcan su gravitación en las listas de legisladores provinciales. Del intendente, en cambio, no ha habido siquiera gestos mínimamente interpretables en ese sentido.
Pero cada uno cree saber exactamente qué hará el otro.
En el sciolismo están convencidos de que Massa terminará en una de estas dos alternativas: directamente encabezará la lista de diputados nacionales del FpV o liderará otra nómina -que nuclee al kirchnerismo light- que en la práctica servirá para que la Rosada termine acumulando alrededor del 50% de los votos.
“De un modo u otro será funcional al kirchnerismo”, sostienen.
Esas presunciones enfurecen al massismo, donde sostienen que “Sergio jugará en los comicios de este año” y que “nunca será candidato del kirchnerismo”, mientras acusan al Gobernador de ser “quien sumará para la Casa Rosada”.
Lo cierto es ambos dirigentes hace rato que no se hablan y las críticas cruzadas que se escuchan en los bunkers de ambos van cobrando temperatura, más duras que las que dispararían en estos tiempos sobre un adversario de la oposición formal.
En la práctica, el diálogo entre Scioli y Massa está prácticamente cortado. Tan así que por estos días hay dirigentes de ambos sectores que buscan concretar una reunión entre ambos en la que se “fijen” las reglas de juego de sus posicionamientos electorales.
Mientras eso ocurre, dos opositores nítidos del oficialismo como Francisco De Narváez y Mauricio Macri, tienen contactos cada vez más fluidos con el Gobernador.
De Narváez, de hecho, ha salido a jugar abierta y públicamente sobre la relación del Gobernador y el hombre de Tigre, elogiando cada vez más enfáticamente a Scioli y cuestionando, por “kirchnerista”, a Massa.
“El desafío es ir a un peronismo moderno y Scioli lo expresa”, dijo sin pestañear en las últimas horas, mientras el massismo lanzó una lluvia de críticas sobre el diputado, acusándolo de “hablar mucho y no hacer nada”.
con la mira en 2015
En otro sector, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri -que quiere ser, como Scioli, presidente en el 2015-, también juega sus partidos en ese escenario.
Su movida más fuerte del verano fue el reconocimiento público de que “analiza” la posibilidad de presentarse como candidato por el PRO en la Provincia en las elecciones de octubre. Claro que, para eso, dijo, tendría que abrirse un escenario de “peligro institucional”.
Para el porteño, el “kirchnerista” es Scioli, una “descalificación” que ha comenzado a repetir con frecuencia en público, mientras amaga con encabezar él mismo en los comicios de este año la lista de diputados nacionales por la Provincia.
Sin embargo, Macri habla más -y se entiende mejor- con el Gobernador que con quien se supone que integrará su armado electoral bonaerense y será candidato por su sector, De Narváez. Para el “Colorado”, como se dijo, el gobernador Scioli es el mejor candidato presidencial para el 2015 y el “kirchnerista” es Massa.
Con todo, aún cuando les cueste entenderse, Macri y De Narváez ya trabajan con la idea de que confluirán en un espacio que este año enfrente a las listas de la Casa Rosada.
Desde el kirchnerismo, por lo pronto, el juego en territorio bonaerense en este verano por ahora tiene un actor predominante: el ministro Florencio Randazzo, quien además de ser el portavoz de la Rosada para las “embestidas” contra Scioli, viene incrementando su nivel de exposición pública





Comentá la nota