El vertiginoso ritmo de la Casa Rosada sufrió algunos cambios. Las oficinas menos pobladas y pasillos semivacíos predominan en las tardes. Albañiles apuran para terminar algunos arreglos de pintura y pisos dañados por el paso del tiempo. Sin Cristina Fernández de Kirchner en el edificio, el incesante ingreso de ministros y funcionarios por la explanada de la calle Rivadavia despareció mientras transita los diez días de reposo en la quinta de Olivos.
Los únicos miembros del Gabinete con despacho en Balcarce 50 siguen con las tareas habituales de la gestión ante la ausencia de la jefa de Estado. El centro de las reuniones se trasladó a la oficina del secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, ubicada a pocos metros del Patio de las Palmeras.
No es la primera vez que la mano derecha de la Presidenta ocupa el lugar de tomar las decisiones. La Presidenta no está convaleciente pero algunas medidas recaen sobre el Zannini, quien anteayer salió por la noche rumbo a Olivos con una pila de carpetas con decretos para firmar, entre ellos, la prórroga hasta el 31 de diciembre de las sesiones ordinarias del Congreso.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, no alteraron su rutina de trabajo. Cada uno se encargó de mostrar la continuidad de la gestión, incluso hasta suplantando a la jefa de Estado en actos.
La Presidenta cumple con el “estricto reposo” que le recomendaron los doctores de la Unidad Médico Presidencial, Marcelo Ballesteros y Daniel Fernández, tras sufrir la semana pasada una internación por una sigmoiditis, una infección en el intestino grueso.
Fuentes cercanas a la mandataria aseguraron a este diario que cumple en forma disciplinada la dieta especial y el reposo de diez días.
Cristina seguirá sin ir a la Casa Rosada por una semana más y atenderá las cuestiones oficiales en Olivos. En forma paulatina, irá retomando las audiencias privadas con funcionarios. Los primeros fueron Kicillof y Timerman. Antes de viajar al G20 en Australia, la jefa de Estado recibió al ministro de Economía y al canciller para definir la posición de la Argentina en la cumbre que se desarrollará entre el sábado y domingo en la ciudad de Brisbane.
La novedad sobre la actividad presidencial fue informada ayer por el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en la habitual conferencia de prensa de todas las mañanas. “La Presidenta ha retomado de una manera incipiente la agenda gubernamental”, confirmó el funcionario.
El Gobierno sigue enfocando su principal preocupación en el comportamiento de las variables macroeconómicas. Varios funcionarios de distintas áreas fueron convocados por la Presidenta, sin que fueran revelados los nombres de los citados. Según contó Capitanich, se analizaron cuestiones relacionadas con el monitoreo del volumen de reservas, de tasa de interés, el volumen de depósitos, y la recaudación fiscal, entre otras viables.
Andrés Larroque: “La prioridad es la gestión”
El diputado Andrés Larroque (FPV) afirmó ayer que el fuerte del Frente para la Victoria “es la gran capacidad de gestión de gobierno” y aseguró que “por eso vamos a llegar fortalecidos a los momentos definitorios”.
En referencia a los cruces e intentos de la oposición en la búsqueda de formar un frente, Larroque -en declaraciones a Radio América- analizó que “cuando no hay un proyecto político claro con lo que se quiere hacer con el país, las alquimias electorales van rotando”.
En ese sentido, advirtió que “cuando esos modelos se expresan en la acción de un gobierno son contradictorios y confusos” a diferencia “del proyecto político que conduce hoy la Presidenta, que demuestra en sus acciones iniciativa y fortaleza”.
El diputado afirmó que “si bien la prioridad es la gestión del día a día, se está trabajando para ganar en primera vuelta” las elecciones del año próximo.





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