Cristina no quiere pagarle a los buitres y rechaza los consejos de Kicillof

La presidenta se enojó con el ataque de Griesa y cerró las negociaciones. El ministro quiere arreglar.

Cristina Kirchner fue quien decidió ayer por la tarde no negociar con los fondos buitres y mandar al país al default, después de 13 años.

La presidenta tomó la decisión tras la audiencia que los abogados que representan al país tuvieron con el juez Thomas Griesa, quien mostró su última cadena nacional como muestra de que el país no estaba dispuesto a acatar el fallo que obliga a negociar con los holdouts.

Los letrados habían llegado a la audiencia con la idea de iniciar una negociación y elevar una propuesta la semana próxima, días antes de tener que pagar vencimientos de los bonos negociados, operación que Griesa bloqueará si antes no hay diálogo con los buitres.

Al mediodía, el propio Carlos Zannini había negado ante los jefes de bloque que tengan pensado enviar al país al default. A su lado Kicillof evadió la chance de cancelar las deudas en el país, como él mismo había propuesto la noche anterior.

Pero a las 22 Kicillof emitió comunicado oficial en el que aceptó que es imposible pagarles a los bonistas en el país y mucho más acatar el fallo de Griesa, por lo que era inminente un default.

Esta mañana, Capitanich fue más explícito: “Argentina no enviará ninguna misión a negociar con los buitres”, confirmó.

Según pudo saber LPO, Cristina lo obligó a emitir ese comunicado, aun cuando el ministro estaba dispuesto a iniciar una negociación con los holdouts. “Está asustada y convencida de que le llegarán juicios por 15 mil millones de dólares y no podrán pagarlo”, señalan.

El propio Kicillof no coincide con su decisión, embalado por cerrar los acuerdos con Repsol y el Club de París. Pero la presidenta está decidida a ir al default.

Comentá la nota