Cristina Kirchner prometió ayuda

La Presidenta llamó a Bachelet y el Gobierno espera un pedido de las autoridades trasandinas
Tras el terremoto que en la madrugada de ayer azotó la zona central de Chile, el gobierno argentino y los gobernadores de las provincias fronterizas transmitieron su solidaridad a las autoridades chilenas y ofrecieron su ayuda.

En las primeras horas del día, cuando empezaban a llegar las noticias del sismo, Cristina Kirchner se comunicó con su par, Michelle Bachelet, para ofrecer "toda la ayuda que sea necesaria".

La presidenta chilena, que recibió la llamada minutos antes de recorrer la zona afectada, agradeció la comunicación y le manifestó que su país evaluaría la situación para definir qué tipo de asistencia requerirá.

El gobierno argentino informó que se emitió una "alerta de la embajada y consulado argentinos" por el terremoto, dado que una gran cantidad de personas comenzó a buscar información sobre familiares y posibles víctimas a ambos lados de la Cordillera.

Los ministros del gabinete nacional también se comunicaron con sus pares chilenos para ponerse a su disposición y "colaborar con recursos humanos y materiales destinados a mitigar las dolorosas consecuencias", según se informó en un comunicado oficial.

El Gobierno esperaba anoche la solicitud de las autoridades chilenas para organizar el envío de ayuda. "Los chilenos están midiendo la situación, los daños y las necesidades. Hasta que no venga el pedido de Chile, la Argentina no puede mandar nada, porque en una catástrofe no se pueden enviar cosas al voleo", dijo a LA NACION una fuente de la cancillería argentina.

"Hemos preparado una eventual respuesta y estamos esperando, pero el gobierno chileno ha sido muy claro", explicó el titular de los Cascos Blancos, Gabriel Fucks.

"Tenemos unas 30 personas en las provincias de Neuquén y Mendoza, incluyendo el área de Protección Civil y equipos de rescate", dijo, y aseguró que desde "la Presidenta hacia abajo, toda la cadena de mando está atenta a lo que pase".

"Actuarán todos los ministerios, Cascos Blancos, y la Dirección de Asuntos Consulares se ocupará de los familiares de chilenos que viven en la Argentina para atender sus necesidades, porque hay muchos que no pueden comunicarse con sus familiares en Chile, porque se cortaron las comunicaciones", dijeron a LA NACION fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Por la mañana, el canciller argentino en Chile, Ginés González García, lamentó el terremoto. "Vamos a ver cómo podemos ayudar desde las provincias linderas, como en la frontera, [donde] hay una estructura dispuesta" para colaborar con las autoridades chilenas en obras y contención de infraestructura, dijo.

"Lo mejor es esperar que el propio país determine sus prioridades; en general se trabaja en casos así sobre cuestiones materiales", indicó el canciller, que se encontraba en Buenos Aires desde el viernes por la visita que Bachelet había hecho al país, horas antes del terremoto.

Fuentes del Ministerio de Salud argentino informaron que "a pedido de lo que Chile considere y por instrucción de la presidenta Cristina Kirchner, se preparará la estructura de emergencia sanitaria argentina para ponerla a disposición de las autoridades del hermano país".

Según indicaron, "lo que pida Chile, desde un avión sanitario hasta medicamentos, recursos humanos o montar hospitales de campaña, se dispondrá".

En la cancillería argentina, mientras tanto, habilitaron dos líneas telefónicas (4310-8397/4819-7892) para las personas que deseen realizar consultas sobre argentinos que se encuentran en Chile.

Los teléfonos están a cargo de la Dirección de Asuntos Consulares, que estableció una guardia para todo el fin de semana, por instrucciones del canciller Carlos Tomada.

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