Desde Nueva York, Cristina Fernández de Kirchner dio ayer el último discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidos. La mayor parte de su alocución estuvo dedicada al acuerdo con Irán por la causa AMIA y, además, pidió la colaboración de los Estados Unidos para encontrar al agente de inteligencia, Antonio Jaime Stiuso, involucrado en la investigación.
En su octava presentación ante la ONU, la Presidenta volvió a defender el memorandun de entendimiento con Irán y aseguró que la causa AMIA constituye una “telaraña de intereses externos” a la Argentina “en la que quedan atrapados los más débiles y los más chicos”. Habló de que hay “mucha hipocresía” y “muy poco interés por saldar la memoria, la verdad y la justicia”, y aludió a que en el actual juicio por encubrimiento aparecieron datos “estremecedores y vinculaciones con los servicios secretos externos, con cuentas en el exterior y con los fondos buitres”.
La Presidenta rechazó que su gobierno sea acusado de “complicidad” con Irán y preguntó: “¿Qué es entonces el presidente Barack Obama también?”, en referencia al acuerdo alcanzado entre los Estados Unidos e Irán en materia de no proliferación nuclear. “No se puede seguir con la hipocresía y con el doble estándar en materia diplomática”, expresó en una de las críticas más duras contra la administración local.
Otro de temas más ásperos del discurso fue cuando se refirió al ocultamiento en ese país del ex funcionario de la SIDE, de quien evitó mencionar el nombre. “Yo no vengo acá a hablar con hipocresía y con mentiras, vengo a contar las cosas que están pasando”, arrancó Cristina sin nombrar al ex agente. Apuntó contra la administración de Obama por la falta de aporte de datos requeridos por la cancillería argentina a las autoridades diplomáticas norteamericanas.
El gobierno argentino presume que Stiuso se encuentra en ese país, por eso envió dos notas y citó al embajador de los Estados Unidos para que proporcionen información. “Está protegido, no se de qué, pero esta aquí”, se quejó la mandataria. Cuestionó además en “carácter de qué” de recluye ahí cuando es solicitado por la justicia argentina en el marco de la causa AMIA. También habló de la muerte del fiscal, Alberto Nisman.
Al inicio del extenso discurso de 39 minutos, Cristina agradeció la votación de la Asamblea del pasado 10 de septiembre donde se aprobaron los principios básicos sobre reestructuración de deudas soberanas. “Esta aprobación de los principios, significa no una ayuda a la Argentina sino para el resto del mundo. Es el primer intento serio de poner razonabilidad y debe ser consecuente”, afirmó la mandataria.
La Presidenta volvía anoche de regreso a Buenos Aires a bordo del Tango 01, después de permanecer tres días en Nueva York. Retomará la agenda mañana cuando encabece un acto en Tecnópolis por el lanzamiento del satélite Arsat-2.
Homenajes a Castro y a Francisco
La presidenta Cristina Kirchner cerró su último discurso en Naciones Unidas con elogios a su par de Cuba, Raúl Castro, y al papa Francisco.
“Hace pocas horas, estuvo aquí un compañero, al que quiero y admiro, el presidente de Cuba, Raúl Castro, que luego de 17 años retorna con su presidente aquí, al seno de la Asamblea”. Al respecto, celebró que desde el Mercosur, la UNASUR y la CELAC “tanto discutimos para que Cuba volviera a ser parte de los cuerpos multilaterales y hoy lo vemos como un triunfo de la perseverancia de la región y, fundamentalmente, de Cuba”.
De inmediato, agradeció ‘a otro latinoamericano que estuvo también en este mismo recinto, que tiene tal vez más autoridad que nosotros porque se sienta en el Trono de San Pedro en Roma, y que tuvo un papel descollante en la articulación entre Cuba y Estados Unidos‘, en referencia al papa Francisco y su participación el pasado viernes en la Asamblea.






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