Con Susana Giménez como "madrina", el empresario vinculado a Néstor Kirchner inauguró en Oroño y Circunvalacion el casino más grande de Latinoamérica. Megafiesta, escaleras mecánicas, 2000 tragamonedas y un viejo conocido K.
Cruz es uno de los estrechos colaboradores del andamiaje de López y su pasado vinculado con la dictadura nunca pareció incomodar a los Kirchner, que lo consideran "un viejo amigo". Una nota del diario Perfil sobre la fortuna que recauda López con los permisos de juego que le firman los Kirchner mostró, justamente, lo afectuoso de la relación del matrimonio presidencial con "El Sargento".
El impactante "City Center" rosarino fue definido por Susana con una frase que le hace honor: "Para ver algo así hay que ir a Las Vegas". Miles de personas asistieron a la inauguración, deslumbradas por las escaleras mecánicas, las 2000 tragamonedas y las 80 mesas de juego, ávidas de apostadores y billetes. El gobernador Hermes Binner, cauto, prefirió esquivar los flashes de una fiesta con mucho tinte kirchnerista y se quedó en Santa Fe.






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