Creen que el papado de Francisco cambiará profundamente el país

Creen que el papado de Francisco cambiará profundamente el país
Sin acuerdo sobre cómo impactará en la política, intelectuales auguran menos confrontación y más optimismo en un cambio
La reivindicación de la espiritualidad, la moral y la ética públicas, el fortalecimiento de la Iglesia Católica argentina, junto al debilitamiento de sus sectores más conservadores; el contagio y la exigencia de una nueva forma de liderazgo y un impacto incierto o paradójico en la política asoman como los aspectos más salientes que renovarán el actual estado de cosas. Esa suma de cambios en la vida nacional es lo que intelectuales, políticos y líderes religiosos vislumbran a partir de la entronización del papa Francisco. Así surge de un amplio relevamiento de LA NACION, en el que la gravitación política directa del nuevo papa y su capacidad para modificar el escenario vernáculo no encuentran coincidencias.

En sintonía con los dichos de Bergoglio, ayer, al referirse a "la naturaleza esencialmente espiritual" y no política de la Iglesia para que se entienda su mensaje, José María Poirier ve su figura sobredimensionada por parte del poder político. Oficialismo y oposición le atribuyen una intencionalidad política que el Papa no podrá tener, advierte. "Así como el kirchnerismo antes vio erróneamente a Bergoglio como un opositor, la oposición se prende de su poder y tiende a verlo ahora como un referente moral y político para la Argentina, que él no podrá ser. No lo fue como arzobispo; menos lo será ahora como Papa y líder universal", precisó el director de la revista Criterio.

Según Poirier, el Papa impondrá su ejemplo primero al mundo eclesiástico y luego a la sociedad en su conjunto. Será el referente de la unidad; la contracara de la crispación y la confrontación. Las formas franciscanas, la exigencia de transparencia y el rechazo a la concepción del poder como acumulación a perpetuidad tendrán su efecto contagio y asomarán como un contrarrelato de la realidad. "Lo que demuestra su figura como nuevo papa es que el poder real tiene una naturaleza moral, que no necesita de los poderosos ni del dinero. Ésa es la nueva referencia que impacta a los argentinos", dijo.

El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández coincide con esa apreciación: habla de dos poderes que no se tocan, pero que cuando se rozan alcanzan un punto de tensión: "Y esas tensiones pueden darse -y reeditarse- en temas estrictamente sociales e importantes para la sociedad, como muerte digna, aborto no punible, contracepción y matrimonio igualitario".

"Así como dudo de la capacidad del Papa para cambiar o flexibilizar los dogmas de la Iglesia, que son los que se deberían revisar para acercarla a la sociedad -señaló-, creo que su liderazgo acabará con los sectores ultraconservadores de la Iglesia argentina."

"Los cambios en la Iglesia siempre se dan en forma lenta", advierte por su parte el padre Pepe Di Paola. "El Papa tiene un gran equilibrio para comprender al hombre moderno y predicar a la vez el Evangelio -dice-. El desafío y el impacto más directo que yo puedo vislumbrar es el del paso a una Iglesia muchísimo más inclusiva: los que estaban rezagados ostentarán un lugar central. Y eso apunta a los desposeídos, a los marginados, a los divorciados, a todos aquellos excluidos de la palabra de Dios."

No todos coinciden en la no incidencia política en la elección de un papa argentino entre sus compatriotas. "Su impacto es ante todo decisivo en católicos o no católicos -analiza el filósofo Guido Mizrahi-. Además de cumplir una función estrictamente vinculada con la fe, el Papa y la Iglesia tuvieron y tienen una función notablemente política a lo largo de la historia. Ahí reside el centro de la cuestión: ¿cuál será el modo de ejercer el poder que tendrá el Papa siendo sudamericano y jesuita?", dispara.

El rabino Sergio Bergman, por su parte, deja entrever que en la forma de "un liderazgo que no confronta pero afronta desafíos", que pone "valores en acción como la concordia y la fraternidad", se establece una forma de liderazgo a imitar, mientras que otros liderazgos podrían perder legitimidad. Si bien tampoco lo menciona abiertamente, ve en las formas y modos del nuevo papa un futuro cuestionamiento al clima político de la Argentina.

Para Julio Bárbaro, con Francisco asoma una "reivindicación de la espiritualidad enlazada a un cuestionamiento al exceso de ideología". "Su testimonio -dice- no incide de manera directa en la política concreta, pero sí define el fin de un ciclo dialéctico: el del setentismo con su odio, su revanchismo y su resentimiento, un plano que queda aplastado por otro ejemplo que muestra la coherencia en el pensar, en el hacer y en el poder llegar con esos valores al lugar más alto que alguien puede llegar."

Rosendo Fraga habla de una incidencia paradójica en la vida argentina. "De ahora en más -dice-, lo que diga Bergoglio como sumo pontífice tendrá mucha más repercusión e influencia. Antes él les hablaba a los argentinos o a los habitantes de Buenos Aires, que lo escuchaban poco. Ahora lea hablará a 1200 millones de católicos, de los cuales vive en la Argentina sólo el 3,5%, pero su mensaje será mucho más escuchado. Muchos argentinos que lo ignoraban de ahora en más lo escucharán con atención."

Como historiadora y católica, Lucía Gálvez anticipa un shock de esperanza y de ansias de cambio en la sociedad. "El primer efecto está a la vista: los argentinos vemos de pronto que se prende una luz al fondo del túnel. Hasta los más pesimistas piensan ahora que puede haber una salida. La sensación de muchos es la de tener más cerca a un papá que nos protege por voluntad de Dios -afirma-. Él nos dio ya el impulso que nos faltaba a todos al ver que nuestras instituciones se estaban viniendo abajo sin que pudiéramos hacer nada más que quejarnos y criticar. Este papa ayudará a que la honestidad triunfe sobre la codicia y la dádiva."

LA INFLUENCIA DE UN HOMBRE NOTABLE

Opiniones divergentes sobre una huella que, todos coinciden, será profunda en distintas áreas de la sociedad

"Su liderazgo acabará con los sectores ultraconservadores de la Iglesia Católica argentina"

Alberto Fernández - Ex jefe de Gabinete

"Asoma una mayor espiritualidad enlazada a un cuestionamiento al exceso de ideología"

Julio Bárbaro - Peronista histórico

"Se viene un modelo de liderazgo diferente y a imitar, que no confronta, pero afronta desafíos"

Sergio Bergman - Rabino

"Hasta los argentinos más pesimistas piensan ahora que puede haber una salida"

Lucía Gálvez - Historiadora

"Vislumbro el paso a una Iglesia inclusiva; los que estaban rezagados ostentarán un lugar central"

Pepe di Paola - Sacerdote

"Muchos argentinos que lo ignoraban de ahora en más lo escucharán con atención"

Rosendo Fraga - Politólogo

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