Crecen las peleas en la oposición bonaerense

A pesar de no contar con la mayoría en ambas cámaras, el Frente para la Victoria-PJ no encuentra resistencia en la oposición, que continúa diluyendo su fuerza fragmentándose cada vez más. El mapa parlamentario sigue siendo favorable a Scioli.

Ocho meses atrás el resultado de las elecciones legislativas en la Provincia fue contundente: el oficialismo con Néstor Kirchner y Daniel Scioli a la cabeza fue derrotado en las urnas. Lo que expresaron los bonaerenses con su voto fue el deseo de un cambio. Sin embargo, ¿se está reflejando esa voluntad en la Legislatura?

Mientras en el Congreso nacional la oposición se estrella contra sí misma en su arremetida contra el kirchnerismo, en el Parlamento provincial no cambió demasiado el panorama. Por el contrario, la fragmentación de los bloques opositores consolidan aún más a las bancadas del Frente para la Victoria -PJ en ambas cámaras, que ya no cuentan con la mayoría abrumadora que tenían el año pasado, pero siguen teniendo el control legislativo.

En la Legislatura, a diferencia del Congreso, ni siquiera se llegó a plasmar un intento de unión de la oposición para evitarlo. El año parlamentario comenzó con la aprobación en el Senado del proyecto de ley para reducir las excarcelaciones (enviado por Scioli para combatir la inseguridad, junto con la reforma del código contravencional), mientras que la semana próxima se sancionará en Diputados la preservación de las canteras de Tandil (otra de las iniciativas requeridas por el gobernador en la asamblea legislativa).

Además, se descartó una adhesión a la coparticipación del impuesto al Cheque que impulsa la oposición en el Congreso y que beneficiará económicamente a la Provincia. Paralelamente, en ninguna de las dos cámaras surgieron proyectos para mejorar la comprometida situación financiera provincial, ni para incentivar al golpeado sector agropecuario o mejorar la calidad de vida de los bonaerenses.

Sin dudas, la capacidad de la oposición para imponerse en la Legislatura se ha diluido y todo parece indicar que continuará en ese camino.

Actualmente, el FpV-PJ es la primera minoría en ambas cámaras (con 37 de los 92 diputados y 19 de los 46 senadores). La segunda fuerza es Unión-Pro (15 diputados y 6 senadores). Sin embargo, la aspiración presidencial de su referente bonaerense, Francisco De Narváez, provocará tarde o temprano la ruptura con los legisladores provinciales de Pro, que apoyan el proyecto presidencial para 2011 de Mauricio Macri.

Aunque De Narváez y Macri están cada vez más distanciados, referentes del Pro bonaerense aseguraron a Hoy que en la Legislatura continuarán juntos, pero reconocieron que ya están trabajando cada uno por su lado. "La unidad dependerá de la decisión de Francisco (De Narváez) de ser presidente", aseguran.

Con Unión-Pro dividida quedarían 10 diputados y 4 senadores denarvaeístas y 5 diputados y 2 senadores macristas. Las diferencias en Unión-Pro ya dejaron afuera a los felipistas, que formaron un bloque de 4 legisladores en la Cámara baja y un monobloque en el Senado.

Una situación similar les pasa a los bloques de extracción radical. El Acuerdo Cívico y Social (tal como se presentaron en las elecciones) sumaría 35 diputados (dos menos que el oficialismo) y 19 senadores (igual al FpV- PJ). Pero ya queda poco de aquella unidad y su fuerza legislativa se desperdigó en cuatro bancadas: UCR, Confe (cobistas), GEN (de Margarita Stolbizer) y Coalición Cívica-ARI (de Elisa Carrió).

Incluso, el intento de radicales y cobistas para unir sus bloques en Diputados se está dilatando y comienzan a aparecer los reparos y conveniencias personales. Es decir, el camino legislativo se allana para el oficialismo que parece vencedor en la derrota.

La oposición se une contra Kirchner pero resguarda a Scioli

El gobernador Daniel Scioli está decidido a acompañar a Néstor Kirchner hasta las últimas consecuencias. Su lealtad está más fundada en la conveniencia que en la convicción. Ya lo demostró al acompañar al ex presidente en su derrota electoral del 28 de junio pasado.

Sin embargo, a pesar de haber sido rechazado en las urnas, el gobernador parece haber salido ileso. Sorprendentemente, su imagen positiva aún continúa siendo apetecible para cualquier proyecto electoral. Aunque Scioli todavía no va a sacar los pies del plato kirchnerista, para la oposición no representa el mismo encono que los K.

Es por eso que en la Legislatura, la oposición no pondrá piedras en el camino a la administración sciolista. El gobernador podría ser un excelente aliado electoral en el futuro, sobre todo para Unión-Pro, donde ya está trabajando su hermano y ex funcionario provincial José Pepe Scioli.

Tanto Daniel Scioli como Francisco De Narváez se esfuerzan en desmentir un pacto entre ambos, pero los hechos reflejan que al menos no habrá agresión.

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