Los primeros ven el respaldo nacional como el “maná” que baja para salvar a la provincia. Los otros plantean la “autonomía”, sin dejar de construir lazos con quienes piensan son el futuro, más por pragmatismo que ideología.
La elección ejecutiva local servirá de ensayo para sacar conclusiones de cara a la madre de las batallas, que se prevé dar en 2015, tiempo en el cual la oposición piensa cerrar el capítulo kirchnerista de la historia Argentina.
La convocatoria para las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) no despertó en Corrientes, mayores emociones ni pronunciamientos. Se juega todo a las figuras locales, pero la discusión electoral retrotrae casi a otros tiempos, con la posibilidad de exagerar, al radicalismo y sus aliados sólo les falta hablar de “Corrientes República aparte” para marcar diferencias con lo que consideran un exacerbado centralismo al que sus rivales, desde su punto de vista “se someten sin cuestionamientos ni reservas”. Hasta se muestran orgullosos de ello.
De la sociedad a la confrontación
Mucha agua pasó debajo del puente desde aquella alianza del pingüino y el carpincho que le permitió a la sociedad UCR-PJ gobernar la provincia en conjunto por dos períodos, con pelea familiar incluida. Ahora pone en confrontación a lo que parecen dos visiones contrapuestas, al punto que la dirigencia justicialista, que ocupó la vicegobernación, bancas legislativas provinciales y nacionales, ministerios, secretarías y otras dignidades, ahora parece sufrir de amnesia y le echa la culpa de todos los males correntinos a doce años de gestión radical, a la que emparentan con las administraciones del viejo Pacto Conservador.
Para Ricardo Colombi es la hora del federalismo y en consecuencia dibuja sus alianzas “con la mayor amplitud posible”. Un paraguas que permite cobijar a referentes locales del centro izquierda representados por el minoritario Frente Amplio Progresista; los esbozos de la nueva derecha que se presenta como democrática con las bendiciones del Jefe de Gobierno Porteño Mauricio Macri y sus estrellas PRO como el humorista Miguel del Cel.
Un capítulo aparte merece el acuerdo federal que tiene, a través de Proyecto Corrientes, con el gobernador José Manuel de la Sota que le posibilita ostentar una visible “pata peronista” que incluso tiene su versión local de “las 62 organizaciones” aunque son 20 gremios encabezados por el colectivero Rubén Suárez.
Ese armado estructural se funda en un discurso de defensa del federalismo que no es otra cosa que la disputa por recursos y desde esa posición le imputan al Gobierno nacional y sus referentes correntinos, la intención de “ahogar financieramente a la provincia”, mientras mantienen fuerte reclamos por regalías de Yacyretá y Salto Grande, y un reclamo judicial para sacar a la provincia del Pacto Fiscal que es más “una pelea para la tribuna” que una realidad de concreción inmediata; porque la devolución del 15% de la coparticipación que se queda en la ANSES da para largo.
Ese es el mensaje del titular de ECO defender a la provincia de quienes “vienen por más” y para ello no escatima giras por el interior y fotografías con dirigentes de todas las orientaciones.
El “proyecto nacional”
Carlos Mauricio Espínola es, sin lugar a dudas, el único dirigente kirchnerista que puede cuestionar los doce años de administración Colombi, porque su condición de “outsider” de la política lo habilita. Los ganadores seducen al peronismo y en eso el kirchnerismo no es diferente a las otras versiones justicialistas. Espínola es un deportista exitoso que aceptó ser la cara visible del “Proyecto Nacional” y, tal como lo demuestra, no tiene problemas de poner al hombro la defensa del “modelo” y actúa en consecuencia.
Las fotos del intendente capitalino a la cabeza de las delegaciones de dirigentes correntinos, que aspiran recibir los beneficios del derrame de recursos para obras, se incrementarán en los próximos meses.
El respaldo se manifesta en asesores de imagen, funcionarios y operadores de todo nivel que se dan cita en la provincia para armar proyectos con respuesta inmediata, en convenios de financiamiento de obras; como ocurrió el lunes en la Casa Rosada donde los ministros con más llegada a la presidente Cristina Fernández de Kirchner se turnaron para elogiarlo y darle el apoyo para que el ciudadano correntino sienta que, si lo vota, esos favores que - por ahora llegan a 20 comunas - pueden volcarse a toda la provincia.
Espínola es explícito en su mensaje. Desde su óptica “Corrientes siempre estuvo a contramano de las tendencias políticas nacionales” y él asegura que es tiempo de corregir esa circunstancia que se traduce en atraso, poco desarrollo y menos crecimiento que las jurisdicciones vecinas como Chaco, Misiones y Formosa con administraciones consustanciadas con el “proyecto nacional”.





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