Concejo Deliberante: ¿pierden los ganadores o ganan los perdedores?

Concejo Deliberante: ¿pierden los ganadores o ganan los perdedores?
La puja por la presidencia del Concejo está planteada entre la UCR y Acción Marplatense. ¿Quién se la quedará?
El resultado de las elecciones de octubre marcó a fuego varias situaciones. La primera y más evidente fue la derrota del candidato de Acción Marplatense Alejandro Ferro y la victoria de Vilma Baragiola. Esto parecía que iba a depositar a la líder radical en la presidencia del Concejo Deliberante, ya que en Mar del Plata, desde hace más de 20 años, existe un acuerdo tácito que hace que quien gana la elección pone al presidente del Concejo, algo no escrito en ninguna norma pero refrendado por el actual presidente Ariel Ciano. La Ley Orgánica de los Municipios es la que regula la designación de autoridades legislativas e indica que las autoridades se designan por mayoría simple, es decir, la mitad de los votos más uno.

En los últimos días comenzó a circular el rumor que Acción Marplatense estaría negociando con algunos sectores de la oposición para conservar la presidencia del Concejo Deliberante, en manos de Ciano. En realidad, el planteo de AM no es descabellado ya que al día de hoy sigue siendo primera minoría y si contara con los votos necesarios no habría ningún impedimento legal para que esto se concrete.

La pregunta que se nos viene a la mente es si los usos y costumbres pueden más que el acuerdo de los votos que se puedan reclutar de cara a la renovación del cuerpo deliberativo local. Lo que queda claro es que no todos los opositores no están dispuestos a que Vilma tenga la presidencia y así posicionarse de cara al 2015. A partir del 10 de diciembre, la composición del Concejo Deliberante será la siguiente: AM 7, UCR-FAP 6, FpV 5, Agrupación Atlántica (Arroyo) 3, Frente Renovador 2, Pro (Alcolea) 1; es decir, la decisión está en manos de la oposición o de las concesiones que haga Acción Marplatense para seducir votos opositores.

También queda claro que ya nadie se podrá imponer por sobre el resto sin explicar cómo y para qué. Ya no alcanza con el voto de Hernán Alcolea que suele ser funcional a Gustavo Pulti. Hoy, los dos bloques mayoritarios deberán sumar voluntades, pensando más en sus alineamientos nacionales y provinciales que en la pelea de pago chico.

El sector de Carlos Cheppi quedó ungido como el representante del peronismo local, ya no solo por ser parte de la mesa política que, junto a Adela Segarra, Fernanda Raverta y Daniel Rodríguez, ganaron en las últimas dos internas y manejan el bloque de concejales, sino también por la conducción a partir de diciembre del Partido Justicialista marplatense a través de la figura de Pablo Vacante. La Junta Electoral Partidaria dio de baja la lista que encabezaban Juan Manuel Rapacioli, Horacio Tetamantti y varios funcionarios municipales, por estar flojitos de papeles (el amigo Rapacioli me invitó un café, que aceptaré con gusto). Los pultistas K no le pudieron entregar al intendente su triunfo porque no se dieron cuenta que debían certificar algunas fotocopias ante escribano público. Lamentablemente esto priva a los marplatenses de ver una contienda que daba para alquilar balcones.

De cara al 10 de diciembre habrá que ver si los contactos de Vilma Baragiola con Sergio Massa ayudarán a reclutar los votos del FR para sumar los seis votos de la UCR con los tres de Arroyo y los dos del Frente Renovador. Esta suma le daría once votos al jefe político de Baragiola, Leopoldo Moreau, que coquetea con el kirchnerismo.

Lo cierto que es que AM, que cuenta con 7 votos, tiene un número más que considerable y será responsabilidad de Pulti analizar qué marco de alianzas parlamentarias logra darse de cara a sus próximos dos años de mandato.

La elecciones de agosto y las de octubre marcaron el escenario político, ya que nadie se puede imponer por sobre el otro sin generar un escenario de diálogo y consenso real.

La semana que viene sabremos quién ganó y quién perdió en esta disputa de palacio, en la cual debelaremos si son más importantes los usos y costumbres fijados en el legislativo marplatense o si la política les da revancha a los “perdedores”.

Como suele decirse, “la política es el arte de lo posible”. El tema pasa por saber si los concejales saben de qué se trata la política.

¡Otro miércoles más en la busca del millón!

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