Afectado por la derrota de Catamarca y preocupado por la avanzada kirchnerista, el vicepresidente suspendió el anuncio de su candidatura, que había previsto para mediados de este mes. Y exigió suspender la interna entre Alfonsín y Sanz, prevista para el 30 de abril. “El radicalismo debe replantearse la estrategia electoral”, se quejó. Sanz y Morales rechazaron su planteo
"Estamos sometidos a esta interna, de la cual no comparto y no participo”, se lamentó. Y sostuvo: "Creo que el radicalismo debe replantearse la estrategia electoral. Siempre sostuve que este proceso interno por ahí originaba más inconvenientes en las provincias que beneficios hacia los candidatos a nivel nacional".
Cobos consideró necesario definir las listas de la UCR por consenso y hasta no descartó resignar sus aspiraciones. "Cuando uno está dispuesto a consensuar, debe estar dispuesto a todo", señaló.
Y amplió: “Si al radicalismo le sirve que uno participe el 14 de agosto porque le da competitividad y legitimidad y cree que esto motiva y genera mayor participación de la ciudadanía estaremos dispuestos y si es otra la estrategia, estamos dispuestos a trabajar en función de esa estrategia".
El vicepresidente arribó decidido a acusar el golpe de Catamarca, que intentó ser ignorado por los otros candidatos. "Es una provincia chica, pero es un termómetro importante, sobre todo teniendo en cuenta que fue buena la gestión del gobierno de Brizuela del Moral", sostuvo.
Cerca del vice contaron a LPO que, además del impacto de Catamarca, se molestó y mucho con la victoria del candidato del gobernador Miguel Saiz en la interna de Río Negro, donde triunfó el ministro de Educación, César Barbeito.
Saiz fue aliado de Cobos hasta su polémico voto por las retenciones, cuando prefirió seguir aliado al Gobierno. Al lado del vicepresidente sigue el senador Pablo Verani.
La bronca del vice, evalúan sus íntimos, es que si Alfonsín aceptaba declinar la candidatura del ex diputado Fernando Chironi, que obtuvo 6 puntos, hubiera triunfado el vicegobernador Bautista Mendioroz (más cercano a Sanz) y no un aliado del Gobierno. “Se le ofreció una diputación y no aceptó. Está claro que Alfonsín sólo juega a la interna”, se quejan.
El encargado de responder por el alfonsinismo fue el senador Morales. Y no hubo matices: "A menos que Ernesto Sanz se baje, las elecciones internas no se suspenden", afirmó. Y minimizó la derrota del domingo: "El resultado de las elecciones de Catamarca no debe hacer entrar en pánico a nadie",
La vehemencia de Alfonsín con la interna también generó grietas en su sector, sobre todo en algunos de sus históricos aliados que ahora lo ven recibir a los dirigentes más viejos y cuestionados, ansiado de sumar para un triunfo en la primaria.
Esa manía le habría molestado a sobremanera al concejal santafesino Jorge Henn, candidato a vice del socialista Antonio Bonafatti y apadrinado por Alfonsín. Pese a ese vínculo, el diputado no dudó en mostrarse con su rival, el también radical Mario Barletta, candidato junto a Carlos Comi, de la Coalición Cívica.








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