La Coalición y la UCR se cruzaron por Cobos

La fuerza de Carrió consideró una "lástima" que el radicalismo "no mantenga la suficiente distancia" del vice. El jefe de los diputados radicales le contestó que ese discurso es "una inútil herramienta que sólo sirve para la descalificación".
Las conocidas aspiraciones presidenciables de Julio Cobos volvieron a colocarlo como blanco preferido del Gobierno. "La historia lo va a maltratar", bramó ayer el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Pero las piedras no llegaron sólo desde la Casa Rosada. La Coalición Cívica de Elisa Carrió se sumó ayer a los cuestionamientos. Y el radicalismo le respondió con dureza. Lejos quedaron los tiempos de campaña en los que se mostraban unidos como el Acuerdo Cívico y Social.

La presencia de Cobos en San Nicolás, donde se realizó el encuentro de la UCR, y su anticipado rechazo al DNU de las reservas reavivó la llama oficialista en su contra. Para Fernández, la jugada de Cobos fue "un gesto de traición contundente y muy confrontativo". En declaraciones radiales, el jefe de Gabiente de Ministros agregó que "no es saludable para las instituciones, ni siquiera para la Unión Cívica Radical".

En la misma sintonía se pronunció el jefe del bloque de diputados oficialistas, Agustín Rossi. "No puede seguir ocupando el doble rol", dijo.

El encargado de dar respuestas por la UCR fue el titular del partido, Ernesto Sanz. Primero se ocupó de desacreditar las acusaciones del Gobierno, que el viernes había tildado a los radicales de golpistas. Después sí habló de Cobos. Dijo que las críticas son porque "ven al mendocino como voto desempate" y "no porque les importe la cuestión institucional". En ese sentido enfatizó: "Al Gobierno le asusta y lo vuelve loco que en algún momento, si se da un desempate en el Senado, Cobos tenga que desempatar como aquella madrugada de la 125".

Desde el espacio que encabeza Carrió, quien ve en Cobos a un competidor en 2011, también criticaron a los radicales y al mendocino. "Es una lástima que la UCR, como partido de oposición, no mantenga la suficiente distancia del vicepresidente, en un momento histórico donde se le pide a la oposición claridad, contundencia, consistencia y principios para dar batalla contra este modelo de desinstitucionalización, corrupción e inflación que representa el kirchnerismo", señalaron mediante un comunicado de prensa.

El diputado de la Coalición Horacio Piemonte tiró más leña al fuego: "Sorprende que después del voto de Cobos con el Frente para la Victoria por el tema Redrado, la UCR inmediatamente lo invite a cenar. Debe ser como premio por esa posición o porque siguen creyendo que puede ser un buen candidato", dijo.

Unos minutos después, el radicalismo salió a responder. "La Coalición Cívica, como socia del Acuerdo, debería entender que lo mejor para la ciudadanía es que un partido o un conjunto de partidos sean interpretados como representantes de una alternativa superadora", dijo el diputado Oscar Aguad. Después subió el tono de su declaración: "Ponerle obstáculos al adversario de manera porfiada y agraviar en forma directa al titular de la UCR es un modo mezquino de demostrar que el discurso no es un programa ni una alternativa, sino una inútil herramienta que sólo sirve para la descalificación del otro". Finalmente, en un intento de calmar las aguas, exhortó a sus "compañeros de ruta a renunciar a estas internas grotescas".

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