Alejandro Amor parecía número puesto para suceder a Alicia Pierini, pero tanto en el PRO como los K no lo dan por cerrado. Si se cae el acuerdo para que vaya el hombre de Sutecba, se podría caer el resto del reparto de cargos en los organismos públicos y las leyes que quiere Macri. La interna entre La Cámpora y el Evita por la sucesión del legislador.
Esos acuerdos, que van desde el reparto de cargos en todos los organismos de la Ciudad hasta la aprobación de un paquete de leyes claves para Mauricio Macri, que el jefe de gobierno quiere tener aprobadas antes de fin de año.
Hasta hace sólo una cuestión de días, el esquema del reparto de la Defensoría parecía cerrado. El legislador kirchnerista Alejandro Amor iría como Defensor y sus adjuntos serían el radical Claudio Presman, los macristas Lidia Saya, Oscar Zago y José Palmiotti. El quinto defensor adjunto saldrá de una asociación de defensa del consumidor. Curiosamente, el otro legislador radical, Rubén Campos, se anotó para entrar por esta última vía.
Pero a sólo una semana de la audiencia pública en la que se presentarán los candidatos, tanto en la Legislatura como en la Defensoría aseguran que nadie tiene los 40 votos asegurados para ser el Defensor.
En el PRO señalan que si se frustra la designación de Amor, el costo a pagar será caro, puesto que el kirchnerismo podría hacer caer el resto de los acuerdos a sólo meses de que se renueven las autoridades del Ministerio Público. Allí, el PRO busca quedarse tanto con la Fiscalía General como con la Asesoría Tutelar, lo que sólo podría lograr con la ayuda de los K.
Si en cambio la Defensoría queda en manos de Presman, el PRO no sólo tendrá problemas para llegar a los 40 votos para el reparto de cargos sino para el de algunas leyes que requieren esa mayoría especial. Es que si bien Presman pertenece a Unen, este frente está dividido en varios pedazos en la Legislatura, como quedó demostrado en las últimas sesiones, y no asegura una votación en bloque.
Interna K
En el kirchnerismo porteño aseguran que la salida de Amor de la Legislatura se tiene que dar como sea: es que el abogado de Sutecba sería reemplazado por una militante de La Cámpora que iba séptima en la lista de legisladores de 2011.
Como adelantó LPO, Penacca pertenece al entorno del titular de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque, que pasaría a manejar un sub-bloque de cuatro legisladores, si a Penacca se suman Pablo Ferreyra, Lorena Pokoik y Jorge “Quito” Aragón.
A Penacca le encomendaron desde La Cámpora que asegurara la llegada de Amor a la Defensoría. Y si no lo logra y finalmente es otro dirigente el que se queda con la Defensoría, en la organización de Larroque tienen pensado un plan B, que consistiría en ofrecerle a Amor un cargo en algún organismo del Mercosur.
Pese a la salida de Amor, Penacca no tiene la banca garantizada. Existen presiones del propio kirchnerismo para bajarla y para que en su lugar ingrese quien iba octavo en la lista de legisladores de 2011: Juan Pablo Cusa, referente del Movimiento Evita Capital.
Esa maniobra sería de la apetencia del Jorge Taiana, que también pertenece al Movimiento Evita y ocupará una banca de legislador a partir del 10 de diciembre.
No sería un detalle para el ex canciller. Es que como anticipó LPO, Taiana ya tiene problemas dentro del bloque K porteño: la presidencia de la bancada que creía asegurada la está disputando palmo a palmo con Gabriela Alegre, que tiene la banca de Juan Cabandié.
En medio de ese clima, Taiana se mostró esta semana con los cabeza de lista del PRO y de Unen, Iván Petrella y Gustavo Vera, respectivamente, en una jugada en soledad que no cayó bien en el bloque kirchnerista y fue entendida como un “apriete”.








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