Los cinco principales desafíos económicos que deberá enfrentar Macri desde hoy

Los cinco principales desafíos económicos que deberá enfrentar Macri desde hoy

El Presidente tendrá que encarar en forma inmediata una serie de cuestiones cruciales, con poco tiempo para producir respuestas. El dólar, la inflación, el abastecimiento eléctrico, la relación con las provincias en el marco del fallo por la coparticipación y las paritarias, las más urgentes.

Mauricio Macri asumió el jueves pasado. Aunque su agenda comenzó a desplegarse casi esa misma tarde y luego el fin de semana, podría considerarse que el verdadero inicio de su gestión es mañana lunes, arranque de su primera semana completa de gobierno, con los mercados funcionando a pleno, sin feriados y con sus colaboradores ya instalados en sus despachos.

Dólar

El dólar estará en la vidriera como casi ninguna otra cuestión. De la promesa de “quitar el cepo el mismo 10 de diciembre” se pasó a una mirada  más gradualista atada  a  “que se den las condiciones”, es decir que haya reservas para afrontar lo que podría ser una estampida de personas que sequen más, si es que algo así todavía es posible, de divisas las arcas del Banco Central. En ese sentido, el viernes pasado el dólar ahorro volvió a dispararse y las reservas siguieron en caída libre, tras finalizar en u$s 24.649 millones. Todo en un contexto en el que el nuevo gobierno ha cuantificado su “problema”: como explicó El Cronista necesita u$s 25.000 millones “contra reloj” para desarmar el mentado “cepo”. 

En esa búsqueda, las diez cerealeras más importantes del país se comprometieron con el Gobierno a adelantarle u$s 10.000 millones para abastecer a las reservas del Central. No lo harán gratis, claro: el Ejecutivo Nacional les pagará con un bono atado a la cotización del billete verde, un seguro de cambio que las cubra del “riesgo”.  La liquidación de divisas se producirá al menos en tres tramos: uno antes de fin de año de u$s 3000 millones, y los restantes u$s 7000 millones en enero y febrero próximo, según reveló el diario Clarín.De acuerdo con las versiones periodísticas, las cerealeras que ya se comprometieron a realizar el adelanto son Cargill, Dreyfus, Bunge, Nidera, Glencore, ADM, las cooperativas ACA y FACA, AGD y Molinos.

La necesidad de aumentar las Reservas del Banco Central es una de las prioridades del gobierno entrante, ya que la eliminación del cepo y la unificación del tipo de cambio fue una de las consigas más repetidas en su campaña electoral.

Inflación

La cuestión de la inflación fue un punto dominante de la crítica opositora al gobierno kirchnerista. Aunque había desaparecido relativamente de la escena política de los últimos meses, la transición supuso un agravamiento de la carestía, con significativos aumentos en productos de la canasta básica, como la carne y el pan, y en los medicamentos. Los analistas hablaron de un relajo nada inocente del gobierno saliente con los controles, mientras que el kircherismo y sus aliados consideraron que las subas se debieron a las expectativas devaluatorias del gobierno por venir. 

En torno a este tema, los economistas de la nueva gestión hablan del déficit y la emisión como causantes signicativos del aumento constante de los precios, pero hasta poder atacar esas causas, dentro de lo cual incluyen la normalización de las estadísticas del Indec, sueñan con un históricamente esquivo “pacto social” que, entre otras cosas, permita retrotraer los precios al 30 de noviembre pasado, con un compromiso sindical de moderar las demandas salariales. El problema es si las grandes empresas con capacidad de imponer el nivel de los precios se comportan de la misma manera que los bancos  que compraron futuros de dólar y rechazaron el planteo oficial de que reconozcan la diferencia y asuman la pérdida. Los fondos buitre, en tanto, tampoco prestaron demasiada atención a la afinidad ideológica, o a la ausencia de ella, que se podría esperar de los nuevos negociadores y ya tuvieron los primeros chispazos, cuando le reclamaron al nuevo Gobierno que antes de salir a pedir prestado dinero a los bancos internacionales debían sentarse a negociar con ellos, un primer ruido comunicacional que ahora intenta disiparse. En todos los casos sigue contestando “el bolsillo” por más que se les hable con el corazón.

Crisis energética

Con temperaturas que acarician los cuarenta grados, el tema energético, con su arrastre de cortes de luz y malestar social, se impone de manera inmediata. Macri no asume en junio, sino en diciembre y ajo y agua. Por eso el nuevo Gobierno estaría analizando declarar la emergencia eléctrica, que prevé diseñar un plan de contingencia para poder hacerle frente a los picos de demanda en los días de altas temperaturas.

Según indicaron fuentes oficiales, el plan del Gobierno de Mauricio Macri es declarar feriados administrativos en la función pública, suspender espectáculos deportivos nocturnos, exigir a shoppings y centros comerciales que fijen el aire acondicionado en 24 grados, ordenar que se apaguen los carteles luminosos y vidrieras, entre otras posibles mendidas, según publicó el diario La Nación. 

Coparticipación y relación con provincias

Las promesas del macrismo sobre un ejercicio más federal del poder político se han puesto a prueba con un ritmo más apresurado del que imaginaban las autoridades que recién asumen. El fallo de la Corte Suprema por el cual se le devuelve a todas las provincias el 15% de los impuestos coparticipables, pareció, cuanto menos, inoportuno para el equipo macrista. Aunque la Justicia luego dictó una medida cautelar por la cual suspendió el decreto de la ex presidenta Cristina Kirchner que daba un inusitadamente veloz cumplimiento a la sentencia del maximo tribunal, el problema de fondo no está resuelto y en algún momento las negociaciones para el cumplimiento del fallo, con su efecto retroactivo, estarán en la mesa y se verificará la consistencia del clima cordial reinante en la reunión del nuevo jefe de Estado con los gobernadores en Olivos. De hecho, en esa reunión se habría acordado buscar solución política y no judicial a los reclamos por coparticipación, según informó El Cronista.

Paritarias

Las paritarias serán otro desafío mayúsculo para este primer presidente constitucional que trae la novedad de no ser ni radical ni peronista; pero en este punto, sobre todo, resalta la última de las dos características. La apuesta por el “pacto social” transcurre en un contexto de indicadores aún no puestos en caja, como la inflación, los aumentos recientes y, en general, la crisis de la dirigencia sindical tradicional, dividida en varios frentes, acechada por nuevas representaciones con origen en la izquierda y con disputas feroces por la tradicional interlocución con el Gobierno, que buscarán, otra vez, superar mediante una nueva unidad, que es declamada pero que aún no se concreta. 

El nuevo Gobierno, en este  terreno, arrancó con un cierto paso en falso, cuando pretendió incumplir la promesa de eximir de Ganancias el pago del medio aguinaldo de diciembre, algo con lo que tuvo que recular ante la presión sindical.  Envalentonados, algunos gremios ya presionan por un plus salarial de fin de año. Como informó El Cronista aceiteros, camioneros, la UOM y Alimentación ya negocian con las empresas el pago de un bono que compense el aumento de precios de los últimos días, en un anticipo de lo que puede ser un verano caliente. El macrismo apuesta a las buenas migas con Moyano, uno de los líderes con mayor  capacidad de movilización, pero sabe que se trata de un compañero de ruta cuanto menos inestable y al que, además, deberá atender sin herir las suceptibilidades que, en su momento, hirió Néstor Kirchner cuando el camionero tenía un acceso priviliegiado a su despacho. 

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