No hay ni cimientos de nuevas fábricas en los parques industriales del interior

No hay ni cimientos de nuevas fábricas en los parques industriales del interior
En Pichanal se hicieron algunas obras, pero aún no hay condiciones para instalar plantas. Mosconi sigue estancado. Tras indefiniciones por el terreno, el proyecto para Rosario de la Frontera cayó a “foja cero”.
Los partes de prensa y las estadísticas que días atrás difundió la Provincia pintan a una Salta en auge industrial. En Rosario de la Frontera, Pichanal y Mosconi, pese a esos enunciados oficiales, aún es impalpable la producción manufacturera.

Para esas localidades, el Gobierno planificó la instalación de parques industriales. Esos proyectos están en etapas embrionarias o estancados, como en el caso del sur provincial.

El hecho de que en esos lugares aún no haya ni cimientos de una planta que genere valor agregado pone en jaque los discursos que se reproducen desde el Grand Bourg.

“Miran a Salta como un modelo a seguir en materia de desarrollo industrial”. Así se tituló un comunicado del Ministerio de Ambiente y Producción Sustentable, tras el encuentro entre funcionario provinciales y el intendente de Perico (Jujuy), Rolando Ficoseco, el martes último.

Como en los últimos años, al inaugurar el período de sesiones legislativas el pasado el 1 abril, el gobernador Juan Manuel Urtubey ponderó, a través de cifras, al sector manufacturero. Precisó que, entre 2007 y 2013, la cantidad de empresas en parques industriales creció un 220%, mientras que el número de puestos de trabajo se incrementó un 177%. Mantuvo su enfoque en los predios de Capital y General Gemes, donde trabajan unas 3.300 personas.

Menos empleo industrial

El gobernador no suele aportar datos del desarrollo industrial de toda la provincia. Según la consultora salteña Noanomics, en base a datos del Ministerio de Trabajo de la Nación, en el tercer trimestre de 2012 había 15.849 empleados “en blanco” en el sector manufacturero. Esto era un 3% más que en el mismo período de 2011. Sin embargo, en 2013 la cantidad se redujo a 14.960, un 6% menos que en el penúltimo trimestre de 2012.

Si bien el Gobierno acostumbra a resaltar las mediciones del parque de Salta, ese “polo fabril” tiene muchas empresas de servicios que no agregan valor con procesos industriales.

En Gemes el perfil manufacturero es un poco más definido.

Años atrás, el Gobierno presentó la planificación de una columna vertebral de parques industriales públicos que incluía a Mosconi, Pichanal, Gemes, Rosario de la Frontera, Capital y San Antonio de Los Cobres. La Legislatura sancionó leyes para la mayoría de esas áreas y hasta cambió, en 2011, la normativa general de radicación de parques industriales. Sin embargo, el progreso fabril sigue pendiente.

A fines de 2013, la Secretaría de Industria, Comercio y Financiamiento retomó el plan para Salar de Pocitos, en la Puna salteña, con un perfil minero. El retraso o estancamiento de los otros parques industriales, no abre expectativas alentadoras para el incipiente proyecto que, según se estima, abarcará unas 435 hectáreas y dispondrá de la red ferroviaria a metros.

Idas y vueltas por el terreno en Rosario de la Frontera, por Pablo Sarmiento

En diciembre de 2010, el primer mandatario salteño sorprendió con un anuncio: la construcción de un parque industrial en Rosario de la Frontera.

“En un plazo de 90 días deberán iniciarse las obras para que sea una realidad. Es una prioridad de mi gobierno”, dijo Urtubey. Pero eso no sucedió.

Tras aquel anuncio, se conformó una comisión de apoyo al parque industrial mixto que conjugaría esfuerzos de la Provincia y del sector privado. La citada comisión quedó integrada por la coordinadora del Gobierno, Rossana Cabezas; el presidente de la Asociación de Productores de Legumbres del NOA, Natalio Iglesias; y por empresarios y productores como Jaime Luque, Raúl Tula, Alejandro Giordano y Juan Carlos Gorrini.

Tiempo después se indicó que el terreno ya estaba definido, al sur de la ciudad, entre la ruta provincial 25 y la nacional 9. El predio contaba con servicios básicos, como agua, luz y gas. En marzo de 2011, Urtubey le entregó a la intendenta Rómula Gómez de Montero el decreto de adquisición del terreno de 97 hectáreas.

En febrero de 2012, el entonces secretario de Industria, Gerardo Márquez, y el subsecretario del área, Juan Manuel Abeleira, se reunieron con el exdiputado Angel Morales para tratar de avanzar en el proyecto.

Sin embargo, otra sorpresa hubo en agosto del 2012. Se definió que el parque ya no se ubicará hacia el sur, sino sobre las rutas nacionales 9 y 34, a 4 kilómetros al este de la ciudad termal. El predio, de 80 hectáreas, le pertenece al productor Jorge Piorno.

Por estos días en la Asociación de Productores de Legumbres del NOA sólo hay incertidumbre sobre el futuro del prometido parque industrial.

Pichanal: pocos avances en cuatro años

En el sitio del Renpi, se promociona al parque como un predio de 45 hectáreas, de las que 32 están a la venta fraccionadas en 50 lotes.

A cuatro años de su creación, el Parque Industrial de Pichanal no tiene una sola empresa instalada. En las tierras que el Gobierno adquirió en 2011 a la firma KyM (Klarmann y Macarón) por $4,1 millones, sólo se ven trabajos incompletos de cercado, un pórtico a medio construir y obras de agua inconclusas.

En ese predio localizado sobre la ruta nacional 34, a cuatro kilómetros al sur del nudo de las rutas provincial 5 y nacional 50, cuesta imaginar algún parcelamiento, calles internas y tendidos de servicios indispensables para la radicación de plantas.

En el Registro Nacional de Parques Industriales (Renpi), sin embargo, el aún inexistente polo fabril de Pichanal figura inscripto, desde febrero último, como una promesa convertida en realidad con apoyos del Gobierno nacional.

En el sitio del Renpi, se lo promociona como un predio de 45 hectáreas, de las que 32 están a la venta fraccionadas en 50 lotes. Esas parcelas, según la información difundida a través de la página del Ministerio de Industria ya contarían con una infraestructura y equipamiento que incluye cercado perimetral, agua potable y energía eléctrica.

Por lo que muestran en estos días esas tierras, no hay dudas de que al Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales Públicos en el Bicentenario le suministraron desde Salta una información que es, cuanto menos, inexacta.

Recién en agosto de 2013, el Ministerio de Economía adjudicó una primera etapa de infraestructuras, por $2,7 millones, a una unión transitoria de empresas conformada por las constructoras de Angel Issa, Juan Garín y Pedro Manzur.

El paquete de obras incluía el enripiado de las calles internas, cercado olímpico del sector colindante con la ruta 34, la construcción del pórtico de acceso y la primera etapa de la red de agua. Las contratistas tenían 180 días para completar los trabajos que, vencidos los plazos, están inconclusos o ni siquiera iniciados, como en el caso de la apertura y enripiado de las calles internas, demorada por las lluvias, según la explicación oficial.

Los cuestionamientos que el Parque Industrial de Pichanal despierta en la opinión pública de Orán no terminan allí, ya que a fines del año pasado, ante un pedido del intendente Julio Jalit, el Ejecutivo provincial hizo aprobar a las cámaras legislativas, con un trámite sumarísimo, la expropiación de una finca de 55 hectáreas ubicada sobre la ruta 5, a cinco kilómetros de la localidad, cerca del río San Francisco.

La intención es construir allí un basural, un matadero de ganado menor, una planta depuradora de líquidos cloacales, la ampliación del cementerio y un grupo de viviendas para familias aborígenes de la etnia wichi. El municipio de Pichanal ya había usado esas tierras privadas para arrojar basura, por lo que el titular de la finca inició acciones legales. Con la expropiación, se comenta en Orán, Jalit se sacó una soga que tenía atada al cuello. Las críticas, no obstante, le siguen lloviendo porque se considera un desatino ubicar un matadero y viviendas aborígenes junto a un vertedero de residuos y lagunas depuradoras de líquidos cloacales.

Además, el hecho de que se expropien esas tierras para instalar allí un centro de faenas que debería radicarse naturalmente en el parque industrial, se considera una pésima medida y una desalentadora señal.

Poca industria pesada

Las últimas adjudicaciones de parcelas en el parque industrial de Salta evidencian que son pocas las empresas que desarrollan complejos procesos de producción. En 2013 y en 2014, el Gobierno le confirmó a 20 firmas la venta de terrenos a través de decretos publicados en el Boletín Oficial.

Un 30% de ese grupo tiene actividad declarada ante la AFIP vinculada a la metalmecánica, a la fabricación de productos de fibra, vidrio o plástico reforzado, producción de equipos eléctricos o cubiertas.

Otro 20% de las plantas se dedica al “consumo de mesa”. Se confirmó la parcela a propietarios de fábricas de golosinas, de papas fritas y de pastas. También se le ratificó el lugar al titular de una planta que elabora hielo.

Una constructora junto a otra compañía que, además se aboca a instalar redes de gas, representan un 10%.

Pese a ser un parque industrial, un 25% de las últimas adjudicaciones oficializadas fueron para empresas de servicios. En 2013, también se le otorgó parcelas a una comercializadora de productos de limpieza, a una imprenta, a una firma de residuos peligrosos y se le cedió un terreno a la recolectora Agrotécnica Fueguina.

Mosconi: sin mejoras ni inversiones para el parque

A tres años de su inauguración, el parque industrial de Mosconi no muestra mejoras, inversiones ni nuevas fábricas dentro del descuidado predio de 49 hectáreas.

Desocupados de YPF que armaron cooperativas y ocupan desde hace más de 20 años esos galpones, se quejan porque el ente administrador quiere venderles esos lotes que la petrolera estatal había cedido al Municipio, a título gratuito, tras la privatización.

En esa localidad, muchos se preguntan en qué obras de infraestructura se volcaron los $10 millones que el gobernador Urtubey anunció el 7 de marzo de 2011, en el acto inaugural.

Mejoras prometidas en servicios básicos (agua, energía eléctrica, gas natural, teléfono) nunca se ejecutaron.

Vecinos recuerdan que, para la inauguración, se pintó la barrera de ingreso, se colocó un banner del Gobierno de la Provincia y se instalaron 300 metros de iluminación sobre el lateral que da a la ruta nacional 34. El sistema funcionó sólo para el acto.

Más allá de las plantas de procesamiento de la empresa agrícola Desdelsur, el parque industrial de Mosconi sólo tiene pequeñas firmas de servicios hidrocarburíferos conformadas por desocupados de YPF. La existencia de todas estas cooperativas, por cierto, está sustentada por una actividad industrial que, en los últimos seis años, perdió más de la mitad de su producción de gas natural en Salta.

Actuales ocupantes del predio aseguran que ninguna empresa nueva se instaló en el lugar porque carece de los servicios básicos. Afirman que ni una pequeña fábrica de agua gasificada podría instalarse allí, porque la presión del agua corriente no es la adecuada, ni los voltajes del servicio eléctrico alcanzarían para hacer funcionar alguna máquina industrial.

Carlos Soria, uno de los desvinculados de YPF, y otros pares, como Diego Olima, descartaron que se hayan invertido los $10 millones anunciados en 2011. Consideraron que, a lo sumo, se volcaron en el predio $500.000.

Nicolás Ramos Mejía: “Ahora se prioriza la instalación de industrias”

En el Registro Nacional de Parque Industriales (Renpi) ya figura el de Pichanal, pero aún no tiene empresas habilitadas. Concretamente, ¿cuál es la situación allí?

Se están haciendo inversiones. Ya se realizó el cercamiento del parque, que tiene aproximadamente 50 hectáreas. También se está terminando el pórtico de entrada, se concluyó la red de agua y se están abriendo las calles. A Edesa se elevó una solicitud para que baje la electricidad. En un par de meses venderemos los terrenos para que las empresas se puedan instalar. Esto lleva una inversión de entre $4 y $5 millones. La apertura de calles se está realizando ahora porque antes estuvo lloviendo.

¿Ya hay algunas empresas interesadas en instalarse en el parque de Pichanal?

Sí, ya tenemos algunas interesadas. Una, por ejemplo, quiere hacer pulpa de tomate. Hace una semana y media nos reunimos con los diputados de la Comisión de Pymes. Quedamos en visitar Orán y Pichanal para comunicar el estado del parque.

¿En el predio que compró la Provincia para ese parque hay una empresa comercializadora de agroquímicos?

No. Los dueños del campo, a quienes la Provincia les compró el terreno, tenían allí oficinas. Ahora esa empresa se tiene que ir. Más que nada la dejamos un tiempo ahí porque nos convenía. La gente que trabajaba en las obras contaba con un lugar habilitado y limpio.

Para esas oficinas tenemos pensado instalar un centro de vinculación municipal, que también se pondrá en funcionamiento en los parques industriales de Salta, Güemes, San Antonio de los Cobres y Mosconi. Contarán con personal nuestro y de las municipalidades. Tenemos una planificación de capacitación para las empresas industriales y se brindarán en estos lugares.

¿La empresa no pagaba alquiler por las oficinas?

No, en realidad a nosotros nos hacen un favor que estén ahí en estos momentos.

En el predio de Mosconi solo continúan las empresas que prestaban servicios a las petroleras. No se incorporaron empresas industriales ¿Por qué no se avanzó?

El predio ubicado en Mosconi era de YPF, allí había empresas que le brindaban servicios a las petroleras. Ahora se está haciendo una organizando del parque. Los lotes se están adjudicando a las empresas, ya once firmas pasaron por ese proceso. Entre la próxima semana o la siguiente, vamos a estar en Mosconi para trabajar con la cámara empresaria. Estamos en una etapa de regularización de las empresas, y la idea obviamente es potenciar el parque.

En Rosario de la Frontera, el parque industrial mixto entre el sector privado y público, tampoco está operativo ¿A qué se debe el retraso?

Se trata de un parque mixto. Se hicieron negociaciones y se trabajando con el dueño de la tierra. Antes de cualquier tipo de adquisición, tenemos que hacer estudios hídricos y de impacto ambiental. El proyecto sigue en camino. Tenemos que determinar la no inundabilidad del parque para que las empresas que se instalen allí no tengan ningún tipo de inconveniente.

¿Dónde esta ubicado el predio?

Está en la ruta 9/34, cerca de Rosario. El lugar es optimo, porque es estratégico. La traza es la que más tráfico está trayendo al norte. Sería importante terminar estos estudios para comenzar a trabajar.

En un parque mixto, ¿el Gobierno instala la infraestructura?

Si, la infraestructura la pone el Gobierno.

¿Luego se cobra esa inversión a los empresarios?

No, es parte del acuerdo. Se determina un precio del terreno y nosotros ponemos cierta cantidad de fondos para la infraestructura. Se crea una sociedad mixta, que administra el parque industrial. A toda empresa que se quiera instalar se le venderá un lote y con ese dinero se seguirán con las inversiones pertinentes.

Según se anunció desde el mismo Gobierno, el parque tendría un perfil metal mecánico ¿Esto es posible?

La idea es que sea metalmecánico. La filosofía de estos parques es que se vea reflejado el desarrollo que tiene cada región. La metalmecánica es una de los actividades que se puede dar en Rosario de La Frontera, además de generación de valor agregado a la producción primaria. Claro que no podemos cerrarnos a un solo rubro, pero creemos que la metalmecánica tendrá su lugar en el parque.

En el parque industrial de Salta hay varias empresas que prestan servicios o son transportistas. ¿Qué porcentaje representan en el predio de la capital?

Hay dos o tres empresas de distribución. Uno tiene que hacer un poco de historia cuando se refiere específicamente al parque industrial de Salta, que es de la década del 70. Desde ese momento y hasta 2005 o 2006, había muy pocas empresas instaladas. Para potenciar ese parque industrial, se tomó la decisión de que se instalen compañías de distribución.

Hoy en día, el predio tiene más de 130 empresas. Y uno dirá porqué están esas empresas. Pero fueron las primeras que llegaron al parque, cuando era un lugar desolado, donde no había seguridad. Hay algunas empresas de servicios, y específicamente hay dos o tres empresas de distribución. Aunque en la actualidad se prioriza la instalación de empresas industriales.

Pero ya no queda lugar en ese parque....

No. Pueden haber algunos lotes que parecieran vacíos, pero están adjudicados y están dentro del plazo de dos años que tienen las empresas para poner las plantas en funcionamiento. Igualmente, trabajamos en un relevamiento para ir viendo si alguna de estas empresas que se comprometió a realizar las inversiones no cumple. Si esto ocurre, hay que desadjudicar.

Había un proyecto para anexar un área al parque industrial de Salta ¿En que quedó?

Sigo en reuniones con la Municipalidad por eso. Hay un predio que está al lado del parque, donde hay que hacer diferentes estudios. Es que antes estaba el vertedero. Se debe analizar si el terreno tiene factibilidad para que se instalen las empresas.

También había un proyecto para San Antonio de Los Cobres...

Estamos planificando un nuevo parque industrial que será netamente minero en Salar de Pocitos. Ya estamos haciendo los estudios, se están delimitando los terrenos que le pertenecen a la Provincia. También pedimos presupuestos para el estudio de impacto ambiental. A esa zona llega el tren y hay gas, así que se está trabajando para poder tener un parque industrial.

¿Queda espacio en el de Güemes?

Si. Ese parque tenemos instaladas 48 empresas. Así que tenemos un porcentaje alto de lugares.

El gobernador difundió el 1 de abril cifras de crecimiento pero solo de los parques industriales ¿Cuáles son los datos del sector en toda la provincia?

Si, hoy en día tenemos aproximadamente 3.300 personas que están trabajando en los parques. Desde 2007 a 2013, la cantidad de empresas en parques industriales creció un 220 por ciento. La cantidad de empresas en la provincia venía creciendo un 5 por ciento. Pero uno cuando tiene parques industriales busca la concentración de las empresas y la organización de ellas mismas en un solo sitio. Así, las inversiones que tengan que realizar el Estado como las empresas se vean economizadas y haya una mejor administración de los fondos.

Comentá la nota