Dedicará las últimas dos semanas a achicar la diferencia con el PRO. Admite estar entre 5 y 8 puntos abajo; y reconoce que debería haber ido segunda en la lista del Acuerdo Cívico
La líder de la Coalición Cívica considera tener en la Ciudad un "voto duro" del 22 por ciento y estima que los sondeos aún no lo reflejan porque ella entrará "recién ahora" en la campaña porteña. "Le voy a hablar directamente a la Capital. El interior tiene claro que hay dos alternativas, el Acuerdo Cívico o alguna vertiente del PJ. Sólo faltan Capital y Provincia y eso decantará. No creo que esta semana, pero el electorado porteño se va a clarificar", confió.
Para ayudar a esa "clarificación", el Acuerdo Cívico imprimió en sus boletas el nombre de Carrió en gran tamaño, parejo con el de los dos primeros postulantes de la lista, Alfonso Prat-Gay y Ricardo Gil Lavedra. Ella cree que la obstinación por ir tercera en la nómina de candidatos podría terminar perjudicándola en los números del 28 de junio. Aunque no lo admitirá en público, la chaqueña reconoce en la intimidad que ella debería haber ocupado el segundo lugar, detrás de su economista estrella.
Según indicó ayer Prat-Gay a El Cronista, el Acuerdo Cívico necesita el 15 por ciento de los votos para lograr entre tres y cuatro diputados, "dependiendo de la fragmentación de los que vienen abajo". Justamente en ellos puso el ojo Carrió. El más relegado de ese pelotón, el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, perdió en las últimas tres semanas más de cinco puntos que, según el encuestador Ricardo Rouvier, "fueron en primer lugar hacia Prat-Gay y Carrió".
Pero de ese espacio progresista-peronista, el que más preocupa a la chaqueña es Fernando "Pino" Solanas, uno de los pocos candidatos porteños que mostró un crecimiento sostenido y que puede sacarle a Carrió votos opositores "por izquierda". Por eso, la ex diputada salió a marcar en los últimos días la cercanía del cineasta con el kirchnerismo y le pidió a su equipo de prensa que reflote la foto de Solanas con el ministro Julio De Vido.
Además, siguiendo una estrategia de manual, concentrará también la atención en los indecisos. "Estamos ahí, con unos puntos más ya entran cuatro. Yo veo el doble de adhesión que en 2007. Y la percepción de quien participó en diez campañas no es cosa menor. Por eso digo que en Capital hay una diferencia, pero la vamos a descontar", aseguró ayer ante su tropa. Le quedan 14 días para intentar que su deseo se vuelva realidad.





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