El Capitán Frío llegó al Concejo y pone a todos al borde del bochorno

El Capitán Frío llegó al Concejo y pone a todos al borde del bochorno

La inédita situación que atraviesa el Concejo Deliberante tras la salida de Baragiola exige respuestas que ni la UCR ni AM parecen dispuestos a dar.

Lo que pasa en el Concejo Deliberante de Mar del Plata parece no tener precedentes. Luego de la destitución de Vilma Baragiola de la presidencia del cuerpo y la renuncia de los vicepresidentes  Héctor Rosso (AM) y Carlos Arroyo (AA) el HCD vive una situación inédita donde no pueden ponerse de acuerdo, ni siquiera para definir autoridades. Situación extraña, ya que durante años el acuerdo para tratar temas sensibles entre la UCR y AM funcionó de manera aceitada y prolija. Para aprobar excepciones, para demoler el patrimonio arquitectónico de la ciudad, o tal vez el hecho que más los une: la defensa del empresario Don Florencio Aldrey Iglesias; para todo eso siempre hubo acuerdo.

Pareciera que el ataque del Capitán Frío dejó a uno de los poderes democráticos que debiera ser el más representativo en una situación de parálisis escandalosa. Los fundamentos de un lado y de otro son los siguientes: por el lado de AM no quieren que alguien de su fuerza -a pesar de ser la primera minoría y le correspondería- asuma y así quedar como “golpistas”. Por los pasillos, los operadores de AM deslizan: “Somos respetuosos de la tradición política y el que ganó la elección de medio término debe asumir la presidencia; la crisis la generó el radicalismo y la tienen que resolver ellos”.

Por el lado del radicalismo la interna es feroz. Maximiliano Abad se recluyó fuera del tumultuoso escándalo que generó la cámara oculta de camioneros y la caída de Vilma para intentar preservar su imagen de cara al futuro. Nicolás Maiorano privilegió las vacaciones y su presidencia de bloque por sobre la defensa de los intereses colectivos. Los baragiolistas creen que la crisis es responsabilidad de los que la destituyeron a Vilma y que no deben volver a quedar a cargo del Concejo, pero fiel a su filosofía internista en la UCR no todos piensan lo mismo.

Cristina Coria cree que es el momento de la revolución de los “ninguneados” y “maltratados” y que puede cobrar venganza de Vilma (en el video que presentó Camioneros se puede ver con qué desprecio y desconsideración Baragiola se refirió a ella). La jugada de Coria es audaz pero no reúne apoyos de sus compañeros de bloque para la avanzada. Mientras tanto, el FpV con 5 concejales, el Frente renovador con 3  y Agrupación Atlántica con 3 miran como si esto fuera un partido de tenis al igual que los medios acreditados en el Concejo que el último jueves ocuparon la mesa central del recinto. No parecía que estuvieran en una sesión, su trabajo se asemejaba más al de un partido de tenis. Apuntaban a un concejal de Acción Marplatense, disparaban e iban a uno de la Unión Cívica Radical. Devolvía el golpe y los flashes apuntan de nuevo al pultismo, una ráfaga y otra vez, a los radicales.

La pelea política que desde hace tiempo mantiene el pultismo y la Unión Cívica Radical expuso el jueves último a toda Mar del Plata de la peor manera. Las imágenes que recorrieron los principales canales de televisión del país mostraron como un grupo de ultraderecha encabezado por Carlos Pampillón agredió a cooperativistas que habían ido a apoyar la remoción de Vilma Baragiola de la presidencia. 

Pero ¿hasta qué punto llegan las diferencias entre Acción Marplatense y la Unión Cívica Radical? Más allá de los dardos venenosos que se disparan de un lado a otro, en temas centrales para la ciudad suelen tener más coincidencias que diferencias.

El segundo aumento de boleto de 2014 no estaría “demorado” de no haber mediado el caso Baragiola. De hecho, se llegó a establecer un acuerdo para que salga con un tratamiento exprés, pero la pelea política hizo que se trabara. Sin embargo, no hay que ir muy atrás para encontrar coincidencias en este punto. A principio de año, con el impulso del gobierno municipal y el apoyo de Baragiola desde la presidencia del Concejo, los empresarios recibieron la suba que pretendían.

Antes de eso, sin ocupar la presidencia del cuerpo, también habían acompañado las subas que año a año proponía el Ejecutivo municipal.

La polémica por el chalet de Camioneros también dejó en evidencia una pelea que antes no existía: la aprobación de excepciones para hacer torres más altas de lo permitido donde antes había antiguos chalets marplatenses. Apostaría más de lo que tengo a que cuando pase el furor de la batalla política por Baragiola, las cosas se reacomodarán y la UCR volverá a acompañar los proyectos de excepción del Ejecutivo municipal.

Otra coincidencia que ni siquiera la “guerra” por la presidencia ocultó es la estrecha relación que los dos sectores mantienen con el empresario del multimedios La Capital, Florencio Aldrey Iglesias.

El papel de Acción Marplatense está claro: son el oficialismo y los vecinos lo votaron para gobernar nos guste o no hasta el 2015. El papel de la UCR es el más crítico ya que se propuso como modelo alternativo al que lidera Gustavo Pulti y al día de hoy no se pudo ver nada de eso. Muy por el contrario -como ya hemos reflejado- quedó sumergido en una lógica de supuesta “institucionalidad” y “pacto de Gobernabilidad” que le llevaron a dilapidar el capital político conquistado en las urnas y las ilusiones de que algo nuevo venia.

Es imperioso que esta situación se resuelva. Los actores políticos de la ciudad deben ponerse los pantalones largos y hacerse cargo de la situación que ellos mismos generaron; si Vilma Baragiola debía ser destituida según la resolución de la comisión investigadora, deberán designar ya un presidente, a la brevedad. La mismísima Vilma habló en una entrevista en radio continental con el periodista Paulino Rodríguez. Contó que su designación había sido resultado de una regla “NO escrita” que hay en la política marplatense: quien gana la elección de medio término queda al frente del Concejo Deliberante. Creo que llegó el momento de aplicar las reglas que están escritas para resolver esta crisis y que la primera minoría (Acción Marplatense) tome el control del deliberativo local, y que la institución Concejo vuelva a funcionar. Después cada concejal votará como considere su conciencia y su compromiso con los votantes.

Estimadas fuerzas vivas de la ciudad, colegas de los distintos medios, prendamos la batiseñal para que venga la batiracionalidad a combatir al Capitán Frío, y para que las instituciones vuelvan a funcionar. Ya queda poco para que, oficialmente, el calendario electoral se ponga en marcha y serán las urnas las que premiarán o castigarán ya que el pueblo NO se equivoca y la mejor manera de resolver los conflictos son las urnas. Hasta la semana que viene.

PD: esta semana no tiene destinatario, estamos a sólo 9 días de celebrar 2 años de este nuevo 0223; sólo alegría y agradecimiento rodea a este medio, no sólo a los lectores sino a todos y cada uno de los que hizo posible que seamos El Diario Digital de Mar del Plata.

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