Aunque parezca paradójico, cada voto que reciban el próximo domingo Fuerza Republicana o el PRO jugará a favor del kirchnerismo, aumentando las chances de que José Alperovich imponga como diputada a Mabel Carrizo, de La Cámpora.
Todas las encuestas indican que el Frente para la Victoria ya tiene dos bancas aseguradas para Juan Manzur y Osvaldo Jaldo, en tanto que el Acuerdo Cívico ya tiene en sus manos el escaño para José Cano.
Queda una sola incógnita: la cuarta banca, que se dirimirá entre la tercera de la lista de Alperovich (la camporista Carrizo) y la segunda de la lista de Cano (la radical Silvia Elías de Pérez).
Cada voto opositor que vaya hacia candidatos que no tienen ninguna chance real de obtener una diputación, como los casos de Ricardo Bussi, el macrista Colombres Garmendia, Parajón o García Hamilton, le restará posibilidades a Elías de Pérez e incrementará las posibilidades de la camporista Carrizo.
Por eso Alperovich siempre jugó a la dispersión, alimentando opciones distintas a Cano. Sabe que el domingo es mucho lo que está en juego para el futuro de Tucumán.
La oposición necesita ganar dos bancas, para que el Zar no insista con otra re-re-reelección en 2014.
El 55% de los tucumanos quiere un cambio, y por eso votó contra Alperovich el 11 de agosto.
Sólo es cuestión de no dividirse, ni malgastar el voto, sino unirse detrás del candidato que hoy está mejor posicionado para bajarle la persiana al régimen.
Para no caer en la trampa de Alperovich, acostumbrado a dividir para reinar, hay que apelar al voto útil a la boleta de Cano.







Comentá la nota