Desde el macrismo quieren prohibir la actividad de cuidacoches pero no llegan con los votos en la Legislatura. El kirchnerismo propone regularlos.
A la iniciativa que presentaron el vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Ritondo, y el diputado PRO, Roberto Quattromano, todavía le falta despacho de la Comisión de Justicia y de Asuntos Constitucionales para bajar al recinto, donde necesita 31 votos para convertirse en ley. El PRO, que tiene 28 legisladores, busca que UNEN los apoye.
“Esperamos que los votos vengan del interbloque UNEN, en especial de Suma+, y de la Coalición Cívica”, comentó uno de los líderes de la bancada macrista. Los ojos del oficialismo están puestos en los radicales Hernán Rossi, Juan Nosiglia y en Inés Gorbea y María Eugenia Estenssoro (Suma+). “Ellos necesitan que se apruebe la ley contra las protestas”, razonó el legislador del PRO, en alusión a un proyecto de ley que presentó la ex Senadora para que se libere un carril durante las manifestaciones. Pero también creen que pueden sumar las voluntades de Paula Oliveto Lago y Maximiliano Ferraro, de Coalición Cívica, a pesar de que ese bloque ya rechazó tres veces la prohibición de trapitos.
El proyecto es prioritario para el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que quiere retomar la bandera de la seguridad luego de que el gobernador Daniel Scioli decretara la emergencia en la provincia de Buenos Aires y el líder del Frente Renovador encabezara el rechazo al proyecto del Código Penal.
En esa línea, desde la bancada del PRO empezaron a sondear a UNEN, con la certeza de que el kirchnerismo iba a rechazar la prohibición de “trapitos”. La presidenta del bloque del Frente para la Victoria, Gabriela Alegre, y la diputada Claudia Neira presentaron luego un proyecto antagónico al del PRO que regula la actividad de cuidacoches. El proyecto K busca legalizar a los “trapitos” a través de un Registro que dependerá del Gobierno de la Ciudad. El objetivo es priorizar a los jóvenes de entre 16 y 18 años que “realizan estas actividades de subsistencia”. Este proyecto está inspirado en el que ingresó el ex legislador porteño Juan Cabandié en 2011 y que, tras su aprobación, fue vetado por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.







Comentá la nota