La Agencia Recaudadora de la provincia de Buenos Aires armó un padrón "intuitivo" de nuevos contribuyentes. Empresarios y comerciantes locales ven afectadas sus cuentas bancarias, con descuentos compulsivos.
Los directivos de la Corporación Industrial, Comercial, Agropecuaria Regional (Cicar) esperan concretar la entrega de un petitorio a las autoridades de la provincia para que frenen lo que hoy se considera un "atropello". Así lo adelanto el presidente de la institución, Pablo Deballi, que estimó en más de cien el número de reclamos que figuran en la agenda de Cicar.
"Intuitivo".
De acuerdo con la explicación que se brindó, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) armó un padrón y lo envió a los bancos para realizar retenciones compulsivas sobre los movimientos en las cuentas de personas, que ellos consideran que deben tributar en la provincia de Buenos Aires. El listado es considerado "intuitivo" por muchos profesionales, ya que surge de datos aleatorios.
"Cualquier pampeano que realiza una compra o un gasto en Buenos Aires puede ser detectado como un posible contribuyente, que debe pagar ingresos brutos en esa provincia, algo que es erróneo", explicó Rubén Formarelli, contador ligado a Cicar. Una vez incluido en el padrón armado por ARBA, sobre cualquier depósito que realiza esa persona en los bancos, le descuenta un porcentaje como percepción a los ingresos brutos. Todo el dinero va a parar a las arcas del gobierno de Daniel Scioli. "El perjuicio financiero para los pampeanos es gigantesco, en base a un listado totalmente erróneo", agregó Formarelli.
Pero aún hay más. Ser incluido en el padrón de contribuyentes de Buenos Aires es un trámite del que nadie se entera y dura pocos segundos: los que tarda un empleado en teclear los datos personales del "nuevo" contribuyente. Pero salir de ese error es toda una odisea legal.
Sin solución.
Ante el reclamo, la respuesta de ARBA, a través de su 0800 es que es "probable" que las retenciones no correspondan. A partir de allí solicitan datos confidenciales y privados para evaluar retirar a las personas mal incluidas en el padrón, personas que no tienen porque dar ningún tipo de explicación a ARBA ya que no pertenecen al ámbito de la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, si no envían la documentación no intentarán siquiera retirarlos del padrón.
Así y todo enviando toda esta información, como resúmenes bancarios o comprobantes de pagos de impuestos, ARBA no da una solución de manera inmediata y sigue realizando retenciones injustas.
Formarelli detalló que destrabar a una empresa o particular de la situación fiscal a la que ARBA lo somete es "complejo" y puede incluir varios viajes hasta la ciudad de La Plata, para que en la propia sede de la Agencia Recaudadora se intente solucionar el problema. Es que una vez que comerciantes o empresarios son ingresados a la ensenada recaudatoria bonaerense, su salida debe recorrer trámites tempestuosos.
Ante la magnitud de las retenciones compulsivas, Cicar decidió solicitar a las autoridades de la provincia que intervenga de manera institucional. Los tentáculos fiscales de Buenos Aires parecen estar atados a la imperiosa necesidad de recaudar que tiene el gobierno de Scioli, sin fijarse a quién o quiénes afecta la persecución fiscal.


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