El nombramiento -producto de un acuerdo entre sectores de la oposición y el gobierno de María Eugenia Vidal- y posterior llegada de Guido Lorenzino a la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires trajo aparejado un imprevisto: las diferencias que mantienen varios intendentes del Partido Justicialista respecto al perfil y protagonismo que debe tener el flamante funcionario, de pasado sciolista pero hoy bastante alineado al ex ministro del Interior, Florencio Randazzo.