El gobernador ratificó que seguirá la lucha contra las organizaciones violentas, a las que relacionó con el hecho
Acompañado por dirigentes de distintas expresiones políticas y por el ministro de Defensa del gobierno nacional, Agustín Rossi, el mandatario afirmó que "lejos de amedrentarnos, este ataque nos une y nos da más fuerzas porque con este mensaje nos están diciendo que estamos en el camino correcto".
En medios políticos e institucionales había consenso en que el ataque a balazos es uno de los acontecimientos más graves desde el regreso de la democracia, en 1983.
Bonfatti se mostró acompañado por miembros de su gabinete; la presidenta de la Corte Suprema de Justicia santafecina, Angélica Gastaldi, y los ex gobernadores Hermes Binner y Jorge Obeid, además de la intendenta de Rosario, Mónica Fein, y el ministro nacional Rossi.
"Me siento más fuerte que nunca", insistió el gobernador, visiblemente emocionado, rodeado de dirigentes oficialistas y opositores.
"Con mi familia hemos sufrido un atentado. Yo acostumbro durante mi labor oficial a moverme con custodia oficial. El resto de las horas de mis días, en mis actividades que no son oficiales, he pedido cuando asumí no tener custodia. Pretendo ser un ciudadano que brinde servicios a la comunidad y no alguien que tenga privilegios por ser gobernador de la provincia, y vivir como todos los santafecinos", reveló.
Bonfatti explicó que se desplaza por la ciudad con su familia. "Voy a caminar por mi barrio, hago las compras por mi barrio sin custodia, y lamentablemente anoche ocurrió esto", señaló. Y agregó: "No lo tomo como un ataque a Antonio Bonfatti, sino a la investidura del gobernador de la provincia".
"Fue un ataque a la democracia, a las instituciones", resumió el gobernador, en medio de aplausos. Y, enseguida, insistió: "Fue un ataque a la democracia que tanto nos costó recuperar, y también un ataque a todos los santafecinos".
El mandatario agradeció a los vecinos de su barrio "que prácticamente al instante del atentado estaban rodeando mi casa".
Reconoció, además, la solidaridad transmitida por el jefe de Gabinete del gobierno nacional, Juan Manuel Abal Medina; el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, y el secretario de Seguridad, Sergio Berni, entre otros.
"Sigamos adelante, trabajando y dialogando juntos. Hay un país posible y una Santa Fe posible si nos encuentra abordando los problemas como lo hacemos. Éste es el camino que elegimos. Reitero: lejos de amedrentarnos, nos unen más y nos fortalecen", subrayó.
El ministro Rossi, en tanto, transmitió la "vocación de combatir todas las formas de la criminalidad organizada" y llamó a profundizar "este camino de trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad provinciales y federales".
Rossi, nacido en Rosario y de fuerte militancia política en esa ciudad, llamó a hacer un compromiso. "No queremos vivir en medio de esta violencia basura que existe en la ciudad de Rosario. Queremos volver a vivir en la Rosario en la cual nosotros vivimos de chicos", puntualizó.
Obeid y Binner, que dentro de dos semanas competirán en las elecciones legislativas, instaron a mejorar la convivencia. "Más allá de las rencillas y destratos de la campaña electoral, debemos repudiar un ataque gravísimo para la democracia. Hay un enemigo común y tenemos que combatirlo". El socialista Binner llamó a trabajar por la paz y combatir la violencia.
EL ATAQUE
Según los investigadores, la vivienda familiar de Bonfatti, en el barrio Alberdi, recibió 14 impactos de bala. Dos de los disparos perforaron la puerta de ingreso a la casa, cuando el gobernador y su esposa se encontraban en el living viendo el partido de fútbol entre las selecciones de fútbol de la Argentina y Perú, por las eliminatorias.
Los testimonios coinciden en que el ataque pudo derivar en una tragedia. Las balas pasaron a pocos centímetros del gobernador. Según se supo, hay orificios en las paredes en la planta alta, donde se encuentra el dormitorio, y en el vidrio de la puerta de ingreso, donde adelante hay un pequeño jardín.
Vecinos del barrio aseguraron ver a cuatro hombres en dos motos que llegaron al lugar a contramano, por calle Gallo, y se detuvieron frente al domicilio de Darragueira al 2400. Allí hicieron 14 disparos con armas de dos tipos de calibre (11.15 y 9 milímetros).
Los vecinos coincidieron en señalar que los atacantes -cuatro encapuchados que se trasladaban a bordo de dos motocicletas de alta cilindrada- huyeron por la calle Darragueira y doblaron por Godoy Cruz hacia el Oeste, donde se encuentran las vías del ferrocarril..








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