La imagen del Presidente también cayó mucho entre los porteños. Escenario de desastre económico y polarización política con Kicillof.
Por Marcial Amiel
La gestión de Javier Milei, a nivel nacional, desaprueba. Obtiene apenas 4,8, más de medio punto menos que en la medición anterior, efectuada en diciembre pasado. Así se desprende la última actualización del enfoque que la consultora Explanans, que mide el clima de opinión en torno al Presidente cada cien días.
Los bonaerenses siempre lo puntuaron bajo: ahora está en 4,5, pero la novedad es que los porteños, que unos meses atrás votaron en masa a su candidata, Patricia Bullrich, lo califican igual de mal.
De los distritos con peso electoral, sólo mide por arriba de ese promedio en Santa Fe (4,8), Mendoza (5,8) y Córdoba (5,9). A las puertas de una guerra global y con el precio de los combustibles liberados, el panorama no luce alentador para el oficialismo.
La segmentación de género del trabajo confirma algo que ya vienen mostrando otros estudios: las mujeres lo rechazan. Mientras los varones lo califican un punto por encima del promedio (5,5), la nota de las mujeres está por debajo (4,3). El mismo fenómeno se observa en prácticamente todas las respuestas.
Respecto de la situación actual, el 52,3 afirma estar peor que antes, el 23,3 dice que está mejor y el 24,3 restante se manifiesta igual.
Aunque falta más de un año, la profundización de la crisis social y económica adelanta la discusión electoral y obliga a pensar estrategias de acumulación temprana.
La medición implica, respecto de la anterior, en noviembre, una caída abrupta de cinco puntos entre los que están mejor y un aumento de cuatro entre los que están peor.
Se trata de uno de los peores momentos de la gestión libertaria, según demuestra la serie histórica. Sólo en agosto pasado, “estoy peor” registró un valor más alto que el actual, de 53,6 puntos. La diferencia por género acá es significativa: 59 por ciento de las mujeres están peor frente a 45 por ciento de los hombres.
Una pregunta novedosa marca, a la fecha, los techos electorales o niveles de rechazo de Milei y Kicillof en virtual empate. Consultados acerca de quién es peor para el país, el 54 por ciento de las mujeres cree que Milei es peor y el 41 cree lo contrario. Entre los hombres, las preferencias se invierten, pero con números similares. El 56 cree que Kicillof es peor y el 38 cree lo mismo de Milei.
Entre los varones, el 29 le cree mucho al Indec y el 34 no le cree nada. Entre las mujeres, apenas el 19 le cree mucho y un abrumador 44 dice no creerle nada.
Microcampañas
La batalla cultural, uno de cuyos componentes centrales es la naturalización del machismo, no resulta gratis en términos de apoyo, según empiezan a reflejar los sondeos.
En 2008, el equipo de campaña de Barack Obama en Estados Unidos detectó un bastión conservador en los adultos mayores de Florida, el que había permitido los triunfos de George Bush (h) en los dos turnos anteriores.
La novedad fue que, en vez de hablarle directamente a ese electorado hostil, mandaron a sus nietos, jóvenes y demócratas, a convencerlos. Para ellos les dieron argumentos, los entrenaron y les pagaron pasajes.
No es descabellado pensar que el peronismo podría aplicar una estrategia intrafamiliar similar, donde las mujeres hablen con sus hijos, padres, hermanos y parejas.



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