“Bergoglio era un estadista, demasiado para el país”

“Bergoglio era un estadista, demasiado para el país”
hablar del Papa Francisco a quien llamó “maestro”, se refirió a la responsabilidad cívica que hay en el voto, la inseguridad en la provincia de Buenos Aires y la corrupción. El legislador recorrió la zona junto a Jorge Larreche como parte de las actividades de Frente Pro Primero.
Este lunes pasó por Olavarría el rabino Sergio Bergman, referente del espacio que lidera Mauricio Macri, en el marco de las actividades de Frente Pro Primero. El legislador porteño habló con Infoeme sobre la realidad política y también se refirió a Jorge Bergoglio, a quien definió como un hombre “que era demasiado para el país”.

El político recorrió la zona acompañado por el olavarriense Jorge Larreche con la intención de apoyar a referentes locales y entusiasmar a la gente con la candidatura presidencial de Macri para el 2015: “Nos juntamos en diferentes distritos para tener la masa crítica de impacto, en principio no sólo por criticar lo que hay sino lo que no queremos perder, el sistema republicano. Tenemos una tarea pendiente no resuelta hace 10 años de tener más construcción ciudadana, más participación. Que inclusive sin coincidir con nosotros en estas ideas políticas partidarias tengamos ideas políticas cívicas y sobre todo una juventud que queremos que se entusiasme”, expresó el religioso.

Los discursos de Bergman se caracterizan por remarcar el rol cívico de los habitantes. Al respecto dijo que esta concepción surge de la propia práctica “no solamente religiosa por lo confesional sino porque nuestra vocación es la construcción de comunidad”, y recordó sus inicios en la política a partir del atentado a la AMIA en el año 1994: “Allí salí del templo, luego con el 2001 fuimos todos a la plaza a reclamar justicia pero con la acción catártica de la cacerola y después con la acción más productiva y proactiva que fue el diálogo argentino. Creo que desde ese lugar migré de mi vocación religiosa y social denominacional de la religión judía a ser un referente de la sociedad argentina pero sigo haciendo el mismo trabajo que es educar”, sostuvo.

Sobre la inseguridad, tema con el que es identificado desde la manifestación de marzo de 2009 frente a la Casa Rosada, reflexionó: “Siempre cuando hablamos de seguridad, hablamos del límite último donde se pierde la tranquilidad y la vida. Pero la primera seguridad que tenés que darle a una sociedad son sus reglas de juego y la presencia de un estado que la contenga. El nivel de exclusión y de pobreza es inadmisible para diez años de crecimiento exponencial, de ser los que producimos tanto alimento para exportar pero no podemos darle de comer a nuestra gente. El tema es que haya mayor inequidad y que las fuerzas de seguridad sean el último recurso, no el primero”, afirmó.

También apuntó contra la provincia de Buenos Aires y el gobernador Scioli “que tiene que pedir de rodillas los vueltos de la riqueza que produce por un sistema unitario y feudal donde no hay federalismo y no tiene ninguna idea. Vos le preguntas sobre inundaciones, droga, educación y te va a contestar con una paz interior, que yo alimento y fomento, pero con inconsistencia intelectual. Yo no lo critico en términos de su intención , solo digo que es mejor repetir como un mantra eso que no dice nada, cuando no puede sincerar que está atrapado en la caja de la presidenta de la Nación a la que le tiene que pedir por favor que no le queme la provincia”.

“Hay que reconocer que estas cosas las votamos, no es que suceden porque sí. Son las cosas que elegimos”, expresó el rabino. “Hay que ver si la provincia no está ya a la altura de un momento de cambio y alternancia donde se verá también para el 2015. Que sea una posibilidad donde la gente escuche propuestas concretas de cómo vamos a resolver problemas que es la única vocación que la política tiene, no es ganar elecciones”, remarcó.

Sobre este punto Bergman abordó la calidad de la formación moral y cívica de los argentinos: “Uno no puede entregar un cheque en blanco como un voto y decir hace con lo que quieras y dentro de dos años veo si te castigo”, y apuntó contra el campo: “que tiene que explicar lo que votaron el último diciembre. Vos no podés decir no tenía otra alternativa, qué querés que vote. En principio corta boleta como para que tu opción en el Ejecutivo no dé mayorías automáticas en el Legislativo y terminemos atrapados en que los diputados y senadores van por obediencia debida a votar lo que le mandan”.

“La gente hizo eso, porque faltan estas disciplinas, que es como un trabajo de riego por goteo que es importante que el que vos elegís como representante no se transforme en dueño y que cuando uno gana la elección no hace lo que quiere sino lo que puede. Quieren una democracia directa que termine en demagogia populista, pretender que la Argentina sea Venezuela. Ahora en octubre lo que no los queremos tenemos una oportunidad de ponerles el límite que ellos no aceptan”, descargó el legislador macrista.

Además se refirió a la olla de corrupción destapada en el programa de Jorge Lanata, Periodismo Para Todos, al que admitió que mira “cuando puede”. Dijo: “Es lamentable pero al mismo tiempo es preocupante que lo hace un periodista y no un juez. A mi me parece que el trabajo de un periodista debería ser dar la buena noticia de que alguien está preso y no que el periodista reemplace al fiscal, al juez y que uno crea que porque lo mostró en televisión resolvió el problema. Hay una falta de práctica republicana porque no hay justicia eficiente. No hay precedentes de los niveles de corrupción de esta magnitud en la democracia, y eso a la gente le preocupa”.

Sobre el kirchnerismo, el referente del Pro atinó a declarar que “uno no tiene que decir porque vino Néstor Kirchner y empezó nuestra tragedia. No, nuestra tragedia empezó porque después de hacer lo que tenías que hacer creen que son eternos y que no se tienen que ir y son dueños. Ahora con la corrupción termina un ciclo y pensarán en el que sigue”.

Por último habló de la designación de Jorge Bergoglio al frente de la Iglesia Católica: “Estamos muy entusiasmados por su designación como Papa. El conocimiento de los que tenemos el privilegio de haber compartido un recorrido te diría es de mucha diversidad de referentes, extracciones de diferente orden, religiosos, sindicalistas, puede dar cuenta de la persona que él es y en eso hay mucha coincidencia. Es un tipo cálido cercano, frontal, solvente, muy formado”, lo calificó Bergman y agregó: “sabio no por ilustrado justamente porque tenía capacidad de escucha y buen consejo”.

Finalmente declaró que el ex obispo “era un estadista, alguien que estaba en la alta política y era demasiado para la Argentina que lo ninguneó y de alguna manera no lo escuchó ni lo respetó en su verdadera dimensión”. Sergio Bergman aclaró que no se refería exclusivamente al matrimonio presidencias “que lo degradó y ahora lo idolatran cuando él a lo sumo quiere dar un ejemplo, sino que hablo de la sociedad argentina que está pendiente de cerrar la brecha entre el Papa que tenemos y los comportamientos que asumimos. En lo particular yo lo tomo como un referente, un maestro guía de ejemplo en lo que él tiene como desafío para que nosotros humildemente pongamos a la Argentina en un lugar en el mundo como él tiene y no como hoy estamos que es aislados del mundo y asociados con los peores”, concluyó.

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