Basura en J. L. Suárez: Roggio aguarda la habilitación municipal para inaugurar una planta de $600 millones

Basura en J. L. Suárez: Roggio aguarda la habilitación municipal para inaugurar una planta de $600 millones
El grupo empresario, de fuertes vínculos con el PRO, construyó en CEAMSE una planta de nueva tecnología para tratar la basura.
La habilitación de la Municipalidad de San Martín es el único requisito que falta para que se ponga en marcha y, de esta manera, Macri pueda cumplir lo acordado con Scioli: reducir en un 78 por ciento los residuos enviados al Conurbano. El rechazo de las cooperativas. Las diferencias entre la empresa y el municipio.

Como casi todos sus proyectos y acciones, la instalación de una nueva planta en la CEAMSE está inmersa en incertidumbre, hermetismo y confusión. “Nosotros no nos podemos acercar a esa planta, es como medio de fantasía, como que está proyectada por láser, para nosotros no es real. No sabemos mucho de ella, ni quiénes trabajan. Son fantasmas. Empleados municipales no creo que haya. Es una empresa privada, no pública”, describió Lorena Pastoriza, referente de una cooperativa de reciclaje ubicada dentro de la CEAMSE, a metros de una nueva planta a punto de inaugurarse.

El grupo Roggio, dueño de la recolectora CLIBA y de aceitados vínculos políticos, sobre todo con Mauricio Macri, tiene lista para su inauguración una moderna planta de tratamiento de residuos dentro de CEAMSE, en José León Suárez, cerca del camino del Buen Ayre. Se calcula que, a fines de este año, el 20 por ciento de la basura que llega de la Ciudad de Buenos Aires y 27 distritos bonaerenses irá a esa planta.

A través de la primera planta de Tratamiento Biológico Mecánico de residuos (MBT por sus siglas en inglés), el gobierno porteño planea reducir un 10 por ciento las 6 mil toneladas que diariamente envía a este relleno sanitario, el más grande del país. Sería el primer paso para cumplir lo acordado con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires: en 18 meses, la Ciudad se comprometió a reducir en un 78 por ciento la cantidad de basura que entierra en el Conurbano.

Según lo anunciado por las autoridades capitalinas, la planta hará un doble trabajo: separará y enfardará el material reutilizable y hará un tratamiento biológico para la basura orgánica, que se transformará en abono que se usará como capa de cobertura del relleno sanitario.

La inversión total de la empresa supera los 100 millones de dólares. “No podemos creer que hayan invertido 600 millones de pesos en la planta y nosotros ni siquiera tenemos un pozo de baño o que debamos comer arriba de las bolsas de basura porque no tenemos comedor. No podemos creer que exista esa diferencia abismal cuando en realidad los protagonistas somos nosotros, y tendrían que mejorar nuestra fuente de trabajo y nuestros ingresos. No podemos creer que hayan hecho una inversión así en San Martín, mientras nosotros gritamos hace años que necesitamos ser reconocidos y ayudados”, sostiene, indignada, Lorena Pastoriza, referente de la cooperativa Eco Mayo.

Aunque todavía no cuente con la habilitación municipal del gobierno de San Martín, la instalación de la planta está en una etapa de pruebas y lista para el procesamiento que comenzaría en el primer trimestre de 2013.

EL ROL DE LA MUNICIPALIDAD DE SAN MARTÍN

Queda sólo saldar un requisito para que la planta se ponga en marcha: el "sí" de la Municipalidad de San Martín. La empresa aguarda la habilitación de las obras y el pago de tasas. De todas maneras, el escollo principal es por la jurisdicción de las tierras, que pertenecen a la CEAMSE. La empresa considera que San Martín no tiene competencia para habilitar o no el funcionamiento de la planta. Sin embargo Katopodis reclama, en primer lugar, por una deuda que Ceamse tiene con el Municipio de San Martín y además pretende tributar por la instalación de esta planta de reciclado y tratamiento de basura.

Que el problema se destrabe pronto es condición fundamental para que la empresa funcione y se pueda cumplir con los plazos del acuerdo Macri-Scioli para reducir la cantidad de basura enviada por la Ciudad al relleno sanitario de José León Suárez.

ALERTAS Y REPUDIOS

En enero de 2013 se pone en juego una parte importante del acuerdo entre Macri y Daniel Scioli: se abrirá el concurso de licitación de otras tres plantas que estarán en la Ciudad y que, con nueva tecnología, se encargarán de otras 3000 toneladas de residuos. Estas iniciativas fueron criticadas por organizaciones ambientalistas como Greenpeace, Los Verdes, Fundación Ciudad y Fundación Ambiente y Recursos Naturales, entre otras. La posible introducción de la incineración en el distrito alertó a las ONG. Sin embargo, el ministro de Ambiente porteño, Diego Santilli, rechazó tajantemente que se vaya a incinerar: “Todos los mecanismos de tratamiento de basura están dentro de la ley. De hecho, uno de los pilares del compromiso es basura cero, ya que apostamos muy fuerte a la separación de origen y la tarea de los cartoneros”.

Esos rumores también corrieron y corren en el caso de San Martín. Por las dudas, Pastoriza abre el paraguas: “En esta planta de nueva tecnología creo que no está hecha ninguna incineradora. Pero quedate tranquilo que los 800 trabajadores no vamos a dejar que eso suceda, somos nosotros los que estamos en frente respirando todo el tiempo esta contaminación”.

“HAY INTERESES QUE SON MÁS FUERTES QUE EL MUNICIPIO”

En diálogo con LaNoticiaWeb, Pastoriza relata el trato que la actual y la ex gestión municipal mantuvo con el tratamiento de la basura. “En al última etapa del gobierno de Ivoskus habíamos empezado a discutir sobre el tema, y habían asumido el compromiso de no firmar y no permitir el avance de la nueva planta de tecnología. Este año empezó la nueva gestión y la planta se termina de construir. Es decir, ni de una u otra forma logramos parar esa planta”, expresó la referente de Eco Mayo.

Y agregó: “Entonces entendimos que hay intereses que son más fuertes que el municipio. Creo que si bien necesitamos una autorización municipal porque la planta está dentro de San Martín, la CEAMSE y su poderío económico es más fuerte”.

“Con (el intendente Gabriel) Katopodis hemos tenido varios encuentros, nos acompañó siempre, y quedó dispuesto a acompañarnos en todo el proceso de lucha que llevemos adelante contra la CEAMSE o el gobierno de la Provincia”, explicó Pastoriza, que destacó el apoyo del jefe comunal en su reclamo, finalmente acordado, para que la empresa les pague por tonelada de basura recuperada.

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