Los funcionarios bonaerenses piden que la Ciudad ajuste la cantidad de toneladas que manda a San Martín
"Le pedimos al gobierno porteño que ajuste la cantidad de basura que envía a los rellenos, ya que están un poco pasados con relación al acuerdo que firmamos en 2012. Si bien estamos trabajando en conjunto, es importante que logren reducir más todavía la cantidad de basura que envían a la Ceamse", dijo a LA NACION el jefe de gabinete provincial, Alberto Pérez.
En diciembre de 2012, el gobierno bonaerense y la Ciudad llegaron a un acuerdo: el mandatario local, Mauricio Macri, se comprometió ante el gobernador Daniel Scioli a reducir para junio de este año el 78% de la cantidad de basura que se produce en la Capital y que luego se entierra en el relleno sanitario del partido de San Martín.
De esta manera habían mitigado los fuertes cruces producidos cuando hace dos años Scioli pidió que la Capital asumiera el compromiso de cumplir con sus metas de "basura cero". Algo que la administración porteña nunca concretó.
"Apuntamos a llegar a 2013 con una reducción superior al 40%, y a mitad de 2014, superando el 70%", había dicho Macri. Las primeras etapas se cumplieron muy cerca de lo convenido, pues se redujo de 6000 toneladas diarias a 3562.
La última etapa, en cambio, parece un objetivo muy difícil de alcanzar: a mitad de este año, la Ciudad debería enviar a rellenos sanitarios sólo 1350 toneladas, esto es 2100 toneladas menos de lo que actualmente entierra en la Ceamse.
El objetivo de reducir la basura responde a prolongar la vida útil del relleno sanitario Norte III, en San Martín, donde se tiran los residuos de la Capital y de 27 partidos del conurbano. Con la ampliación que se proyecta para este depósito, su vida útil sería de unos cinco años.
Hugo Bilbao, presidente del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), comentó a LA NACION que la provincia logró realizar un trabajo junto con la Ciudad para reducir la cantidad de residuos que se entierran. "Si bien el compromiso era otro, se está haciendo un trabajo positivo. Pero es cierto que están pasados y deben ajustarse más."
NEGOCIACIÓN PERMANENTE
Consultado el funcionario si cree que en junio próximo el gobierno porteño logrará enviar 1350 toneladas a los rellenos de la Ceamse, dijo: "La Ciudad presentó un plan, tiene una planificación con más contenedores y separación en origen, y esperamos que se cumpla. Nosotros estamos en negociación permanente", dijo el funcionario.
Por otra parte, el nuevo ministro de Ambiente y Espacio Público de la ciudad, Edgardo Cenzón, que asumió en diciembre pasado, admitió el retraso en el cumplimiento de la última etapa del acuerdo. Y explicó que se resolvería en un lapso de entre seis y siete meses.
"La planta de tratamiento de residuos en José León Suárez -inaugurada en diciembre de 2013- está en una etapa donde se está incorporando nueva tecnología. Hoy se evita que se entierren 300 toneladas, pero en seis meses serán 500 toneladas", dijo Cenzón a LA NACION. Además, en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público indicaron que, en otra planta de tratamiento de residuos áridos, en Villa Soldati, también están sumando nuevas maquinarias que harán más eficiente el proceso de reciclado. Si bien los plazos difícilmente se cumplan, la apuesta del gobierno porteño es poner en marcha una fuerte campaña para que los vecinos se comprometan a separar los residuos en sus casas, entre sólidos y húmedos.
LOS CAMBIOS,EN JULIO
El gobierno porteño apuesta fuerte al nuevo contrato de recolección de residuos. Las seis empresas que tienen el convenio más caro de la administración macrista (poco más de 31.000 millones de pesos por 10 años de concesión) deberán renovar la flota con 176 nuevos camiones recolectores, colocar 23.500 contenedores de 3200 litros y 52.000 cestos, entre otras acciones. Esta nueva concesión, que incluye sólo el retiro de la basura no reciclable, los siete días de la semana, comenzaría a regir recién en julio próximo. Del material reciclable serán responsables las cooperativas de cartoneros..





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