Mario Barletta lanzó ayer oficialmente su precandidatura a gobernador con un acto en Rosario exclusivamente radical. Todas las vertientes del partido se mostraron unidas en torno a la figura del intendente de Santa Fe. Fue un mensaje frontal hacia afuera del Frente Progresista y con un destinatario preciso: el Partido Socialista y Hermes Binner.
La estrategia de Barletta y su comité de campaña es clara: reivindicar a Binner como un político de proyección nacional y colocar al intendente de Santa Fe como el hombre que "profundizará" la gestión en marcha del Frente Progresista.
El eslogan "Binner a la Nación, Barletta a la provincia" volvió a retumbar como consigna en los parlantes de uno de los salones de la ex Rural, el escenario elegido para que los radicales acrecienten su recuperada autoestima. Fue por esto mismo que Binner se molestó con Barletta, comparándolo con un tordo y provocando la primera escaramuza entre los principales socios del Frente Progresista (ver aparte).
A ese simple afiche de campaña, ayer Barletta, desde el atril, le buscó poner una argumentación política. Dijo que la tarea de los partidos que integran el Frente no se debe limitar sólo a Santa Fe, sino que tienen que buscar un correlato a nivel nacional. En ese marco, mandó a Binner a jugar en las ligas mayores, a sentarse con el GEN de Margarita Stolbizer y a la Coalición Cívica (se cuidó de no mencionar a Elisa Carrió). "Tienen que dialogar y llegar a un acuerdo que nos permita también gobernar desde la Casa Rosada", dijo. Seguidamente, y para explosión de sus seguidores, aseguró: "Porque yo voy a ser el próximo gobernador de Santa Fe".
El armado del escenario, desde el cual Barletta derrochó entusiasmo, estuvo celosamente preparado para conformar a todos y mostrar la unidad de la UCR. En el costado izquierdo se ubicaron los intendentes radicales; en el derecho, las autoridades partidarias. Sobre el fondo, una pantalla gigante reprodujo imágenes del candidato en diferentes misiones, pero sobresalieron aquellas que lo mostraron inaugurando obras en Santa Fe y, en algunas de ellas, acompañado por Binner.
La cumbia "El ángel de la bicicleta", el tema que León Gieco compuso para homenajear a Pocho Lepratti, marcó el inicio y el final del acto. Esa misma canción fue utilizada por el propio Binner cuando hizo su campaña que lo llevó a la Gobernación de Santa Fe.
No faltó tampoco militancia bullanguera. Pancartas y trapos de la Juventud Radical y Franja Morada embanderaron el galpón de la ex Rural, al ritmo de tambores infernales que hicieron más pesado el ambiente. No hacer el acto al aire libre, en una tarde de mucho calor, tiene que anotarse en el debe de los organizadores.
Casi siempre, en los mítines políticos existe un aplausómetro. Sacando a la figura principal (Barletta), la que más recepción tuvo fue la de Griselda Tessio. Se nota que la vicegobernadora no es una dirigente de tribuna, pero su discurso dejó algunas huellas por donde trazar un análisis de entrelínea. La ex fiscal memoró la historia del partido hasta reubicarlo en la normalización del año pasado. "El radicalismo se puso de pie y estamos recorriendo los caminos para llevar a Barletta a la Gobernación; el radicalismo no sigue hombres sino ideas; no hay un sólo pueblo en donde no haya un comité radical", fueron tres conceptos que evidencian un abierto desafío al socialismo, más allá de enmarcarlos en una idea más abarcadora como un frente electoral y de gobierno.
Barletta, en tanto, encuadró su discurso en una agenda amplia y general, como el de llegar a acuerdos básicos para reformar la Constitución o para pelear por los fondos que Santa Fe aporta y luego les son retaceados por el poder central. Hizo eje también en la educación, la seguridad y el empleo.
Un típico discurso de campaña, que ayer largó en Rosario, donde necesita hacerse fuerte para derrotar al socialismo en la interna abierta.








Comentá la nota